1. Visita el Cineforo


Yo soy tan fan del cine como cualquier otro. Si por mí fuera, iría cada semana, pero a veces los precios de lugares como Cinépolis o Cinemex no dejan a uno darse el gusto… ¡Y eso sin contar las palomitas! Por eso me volví una fan del Cineforo Universidad. No sólo tienen precios mucho más razonables que otros cines (la entrada general cuesta alrededor de $45 pesos) sino que puedes encontrar películas muy interesantes que difícilmente verás en tu complejo cinemático de centro comercial. Tienen filmes extranjeros, cine de arte y hasta películas vintage. Puede que te topes con unas cuantas cintas raras, pero eso sólo le añade puntos a la experiencia. Oh y si vas los miércoles o tienes credencial de estudiante, ¡sólo tiene que pagar $30 pesitos!

2. Cómete unas crepas en Le Coq À Poil


Si ya estás por el rumbo, al salir del cine cruza Pedro Moreno y deléitate con las mejores crepas de Guadalajara. El localito pequeño y medio oculto puede pasar desapercibido, pero una vez adentro descubrirás uno de los secretos mejor guardados de la ciudad. Las crepas de Le Coq À Poil son deliciosas y sus precios son mucho más razonables que en cualquier plaza. ¡Con $100 pesos puedes entrarle hasta a tres crepas si sabes distribuir bien tu dinero! La poblana es ideal si tienes ganas de algo salado o no te puedes perder la que tiene helado de vainilla, un gran postre para consentirte en serio.

3. Escucha un poco de jazz en Primer Piso

Si terminaste tus crepas y aún quieres seguir la fiesta, cruza de nuevo la calle y sube al Primer Piso para deleitar tus oídos. Primer Piso es un bar de jazz medio escondido entre los edificios de la Colonia Americana. Su decoración es genial y su música en vivo es todo un espectáculo. Aun con un escaso presupuesto, puedes disfrutar de una copa de vino o una chela mientras escuchas a La Garfield o alguna otra banda local. Retrocede unos cuantos años en el tiempo y pasa una noche relajada sin hacer sufrir mucho a tu cartera.

4. Date una vuelta por la exposición fotográfica del camellón de Chapultepec

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Chapultepec es una zona muy popular en Guadalajara, lo que la puede volver algo inconveniente para nuestros bolsillos. Entre los viene vienes, los covers de los bares y el precio de las bebidas, una salida de sábado por la noche te puede costar media quincena. Una buena opción es pasar de los sitios de moda y recorrer la exposición fotográfica del camellón. Cada cierto eligen un nuevo tema y cambian las imágenes, por lo que siempre encontrarás material nuevo.

5. Toma unas clases de salsa

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Si ya terminaste de ver la exposición fotográfica y aún tienes energía, ¿por qué no quemar unas cuantas calorías en una clase de baile? Chapultepec Salsero ofrece clases una vez a la semana en el camellón. ¿Quieres saber la mejor parte? ¡Es completamente gratis! Si tienes dos pies izquierdos, no te preocupes, las clases son para principiantes y cada semana se enfocan en un ritmo diferente. Además, en ocasiones hacen eventos especiales e incluyen otros bailes como bachata. Date una vuelta todos los lunes de 6:30 a 7:30 pm. Y si no tienes pareja, no te preocupes, seguro encuentras a alguien entre los otros estudiantes.

6. Visita un tianguis de Antigüedades

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Si no tienes nada que hacer un domingo por la mañana, siempre puedes ir al Tianguis de Antigüedades de Avenida México. Lo mejor de este mercado es que nunca sabes qué puedes encontrar. Desde cámaras réflex viejas, hasta muebles del siglo pasado, postales en blanco y negro o joyería. Es verdad que muchas cosas son imposibles de pagar, pero eso no significa que no puedas encontrar unas cuantas gangas. Además de los puestos de triques viejos, a veces hay música en vivo o incluso puestos de comida para picar mientras recorres el camellón.

7. Pasa una mañana en los Colomos

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Los Colomos es mucho más que ese lugar donde las quinceañeras van tomarse fotos en el Jardín Japonés. Este mini bosque es perfecto para correr por las mañanas o para armar un picnic a la hora del lonche o simplemente para pasar un día rodeado por la naturaleza sin salir de la ciudad. Prometo que entre el precio de la entrada y un vaso de fruta del estacionamiento no gastas ni $50.00 pesos, así que qué mejor manera de hacer algo diferente sin hacer sufrir a tu cuenta de banco.

8. Cómete un raspado del Parque Morelos (o de cualquier otro carrito)

Lo que sea de cada quién, pero la verdad es que en Guadalajara tenemos unos raspados buenísimos, y los mejores son los del Parque Morelos. Ya sean de fruta o de leche, con chile, chamoy o con litros de Lechera. Quizás no le hagan bien a tu dieta, pero no le pesarán nada a tu bolsillo.

9. Disfruta unas deliciosas gorditas del Mercado Juárez

Si ya estamos rompiendo con los propósitos de año nuevo, pues hay que romperlos bien, así que date una vuelta por el tradicional Mercado Juárez y disfruta de sus clásicas gorditas de masa. Tú decides si las quieres de queso, de frijoles o incluso con carne. Esas gorditas tienen años y años de tradición y sus precios no le hacen justicia a su sabor. Y todavía te puedes dar el lujo de acompañarlas con un chocomilk de bolsita.

10. Comprarte un libro en las librerías de López Cotilla

No es noticia que en México no leemos lo suficiente. Algunos debatirán que los precios de los libros no ayudan. Si tu intención es comprar el nuevo de 50 Sombras de Grey —por favor no lo hagas— en la Gonvill más cercana, no me queda de otra más que estar de acuerdo contigo. Sin embargo, existen muchas formas de cultivarte literariamente sin hacerle daño a tu economía. Aquí es donde entran las librerías de segunda mano de López Cotilla. Estas tiendas venden libros usados a precios increíbles. Puedes encontrar de todo, desde clásicos hasta uno que otro best seller. Lo mejor de todo es que si no disfrutaste tanto de tu compra, siempre puedes venderlo nuevamente a la librería donde lo compraste. No hay mejor inversión que esa.