Cuando le conté a un amigo que amaba el estado de Oaxaca, él me preguntó “¿Y por qué te gusta tanto?”. “¿Por qué no?”. Tratar de explicar la magia y la belleza del estado de Oaxaca, o de cualquier cosa en realidad, es tan inútil y aburrido como tratar de explicar el amor. Oaxaca, como el amor, es un todo maravilloso que solo se comprende viviéndolo. Los verdes de la Sierra Norte, los azules de sus costas, los coloridos bordados de los trajes típicos, su gastronomía, su música, su gente y sus riquísimas tradiciones son solo algunos de los detalles que hacen de Oaxaca uno de los lugares más mágicos de México… ¡y del mundo!

Mira si no el colorido de las calles de la Ciudad de Oaxaca.

Y el verdor de la fría y ondulada Sierra Norte.

A photo posted by Riko Zenteno (@riko_zenteno) on

La Sierra Sur no se queda atrás… Estas fotos fueron tomadas en San José del Pacífico, ubicado a 2,500 metros sobre el nivel del mar.

A photo posted by Ana. (@anagarciaescalante) on

A photo posted by Kareem El Rafie (@kareemer) on

Olas en Puerto Escondido, uno de los mejores lugares del mundo para surfear.

Calma en la laguna de Chacahua.

A photo posted by Carlos (@carlosh_wp) on

De marzo a noviembre, las costas del Estado de Oaxaca se convierten en hogar de miles de tortugas golfina, prieta, laúd y carey, que van allí a desovar.

Cuando nacen las tortuguitas, ¡puedes ayudarlas a regresar al mar! (foto tomada en Mazunte).

A photo posted by Charlene (@chachtlld) on

Las cascadas petrificadas de Hierve el Agua son únicas en su tipo en América Latina.

El camino para llegar es bellísimo, te puedes quedar a pasar la noche y las vistas son alucinantes.

Bioluminiscencia en la Laguna de Manialtepec, cerca de Puerto Escondido.

Bastante mágico, ¿no?

A photo posted by Travel Mall (@travelmall) on

Las Bahías de Huatulco son el mismísimo Paraíso en la Tierra.

A post shared by eco_sistemas (@eco_sistemas) on

Los trajes típicos del estado continúan siendo inspiración para artistas de todo el mundo.

¡Y para mujeres que amamos vestir bonito!

Mira si no los bordados en este traje típico del Istmo de Tehuantepec.

Las artesanías tradicionales y contemporáneas de Oaxaca son reconocidas en todo el país.

A photo posted by Hotel Camba (@hotelcamba) on

Mira este precioso alebrije.

O este corazoncito de madera pintado a mano, que es un verdadero primor.

En las calles de las ciudades y pueblos de Oaxaca hay fiesta casi todos los días.

Foto tomada en Santa María del Tule.

¡Y nunca faltan las mojigangas!

Crédito: Lau B

El festival Guelaguetza se lleva a cabo todos los años a finales de julio, en la Ciudad de Oaxaca.

Es una ocasión única para descubrir de una sola vez todas las maravillas del estado.

A photo posted by Dario Lopez (@dario_loga) on

Una de las celebraciones más importantes es la del Día de Muertos.

A post shared by Oaxacking (@oaxacking) on

A photo posted by [nelo] (@nelomh) on

Pan de muerto, mole y chocolate para honrar a los muertitos y celebrar sus vidas.

¡Y las nuestras!

A photo posted by Karla Ayuzzo (@karly_ea) on

Si hay algo que siempre voy a llevar en mi corazón, es la sonrisa de los oaxaqueños.

Foto tomada en San Sebastián Tutla.

Yo no sé a qué se deba, pero las mujeres oaxaqueñas tienen una fuerza y un encanto que me inspiran muchísimo.

A photo posted by OAXACA VIVO (@oaxacavivo) on

Por las venas de todo el estado corre fuerte la sangre de las tradiciones.

Como esta bailarina de la danza de la flor de piña en el Papaloapan.

A photo posted by Rocio Romero (@rossoax) on

Como en todo México, los mercados oaxaqueños son el corazón de cada pueblo y de cada ciudad del estado.

A photo posted by Daniel Gomez (@sonrits) on

Oaxaca está lleno de delicias.

A post shared by Racha (@elracha1) on

Tepache y pulque en el Mercado 20 de Noviembre.

A photo posted by Meg Thompson (@megallysa) on

¿Crees que esta olla de mole será suficiente para todos?

Foto tomada en Coahuila.

A photo posted by Diany Gonzales (@dianagls86) on

Gelatina de maíz en Salina Cruz.

¡Café!

Crédito: Lau B

Chocolatito de agua

A photo posted by Artittude (@arttitudemx) on

El papause es un fruto típico istmeño, ¿tú también le ves forma de corazón?

Tamales oaxaquenos

Chapulines

Tlayuda

A photo posted by Hui (@huihh926) on

Y mucho mezcal para curar todo mal…

En Oaxaca hay arte hasta en las paredes…

Crédito: Lau B

Las ruinas prehispánicas de Monte Albán son Patrimonio de la Humanidad.

Y una cosa que amo de Oaxaca (y de todo México) son esas paredes que explotan de buganvillas.

Oaxaca es un estado mágico y natural ¡tienes que vivirlo!

Crédito de la imagen de portada: davssgl.