1. Una olla de Barro negro.

San Bartolo Coyotepec es famoso por la elaboración de diversos productos de barro negro. Las piezas se hacen a mano por artesanos que utilizan técnicas tradicionales. Las ollas se dejan secar al sol durante un día, luego se raspan y se dejan secar un día más para sacarles el brillo. Finalmente se meten a un horno bajo tierra para que se cuezan y al día siguiente están listas para lavarse y ser puestas a la venta.

 

2. Un alebrije de gran tamaño.

Los alebrijes son elaborados tradicionalmente en San Antonio Arrazola y San Martín Tilcajete. Las variadas formas de las ramas del copal invitan a los artesanos a dejar volar su imaginación y, con la ayuda de machetes y navajas, darles vida a estas figuras fantásticas. Un alebrije lleva detrás un trabajo prolongado de tallado y pintura. Dependiendo de las complejidad del diseño y del acabado, una pieza puede tardar meses o hasta más de un año en ser concluida. En este artículo puedes leer sobre la historia detrás del origen de los alebrijes.

 

3. Una vajilla de barro verde.

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La alfarería de Santa María Atzompa, comunidad próxima a la ciudad de Oaxaca, es muy famosa por su losa vidriada de color verde. Esta se caracteriza por sus diseños elaborados con la técnica de pastillaje y calado. Se elaboran principalmente ollas, maceteros, cántaros, floreros, cazuelas, jarros, chirmoleras, vajillas, juguetes y un sinnúmero de artículos decorativos. El barro se cuece solamente una vez y luego se le da un baño de greta verde, material que se vende ya preparado en la ciudad de Oaxaca, creando así la cerámica vidriada de color verde.

 

4. Miniaturas de plomo.

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En la ciudad de Tlaxiaco, en la región Mixteca, resalta la delicada confección de miniaturas de plomo para integrar una juguetería en la que desfilan soldaditos, personajes del período prehispánico, héroes mexicanos y transeúntes con indumentaria típica del estado. También se confeccionan nacimientos navideños, payasos y otras figuritas.

 

5. Un par de huaraches.

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Este tipo de artesanía es muy común en todo el estado ya que es un calzado muy utilizado por la gente de las distintas comunidades oaxaqueñas. En algunos lugares se hacen de boquetas y correas de cuero; en otros, como en Coixtlahuaca, se elaboran a base de palma. Algunos de los huaraches más bonitos son los que utilizan las mujeres en Yalalag, en los que contrasta lo áspero del cuero con el terciopelo en el que plasman distintas figuras de animales y flores.

 

6. Una impresionante máscara de madera.

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Las máscaras de madera son famosas en Santa María Huazolotitlán. Los animales son el tema más común para la elaboración de estas artesanías que los habitantes de la región utilizan para sus fiestas tradicionales. Tigres, panteras, leones, conejos y toros son los motivos favoritos de los artesanos, aunque también se encuentran máscaras con rostros humanos.

 

7. Alhajas de filigrana de oro y plata.

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La indumentaria típica de la mujer oaxaqueña no está completa sin la típica joyería artesanal elaborada en los pequeños talleres de la ciudad de Oaxaca, del Istmo de Tehuantepec o de la Sierra de Juárez.

 

8. Los maravillosos textiles de… bueno, ¡uno de cada región!

Los textiles oaxaqueños son inconfundibles por sus diseños y colores que identifican a cada región del estado. De Teotitlán del Valle, Mitla y Tlacolula, provienen las más famosas cobijas, jorongos, alfombras y tapetes; de Santo Tomás Jalieza los rebozos, vestidos, huipiles, blusas, gabanes, chales, bolsas, fajas, tapetes, servilletas y manteles; de San Antonino Castillo Velasco, vestidos y blusas bordadas con hilo de seda; de Tlaxiaco, Tuxtepec y Huautla de Jiménez los famosos trajes regionales de origen prehispánico que incluyen huipiles, enredos y quexquémitls, todos con diseños elaborados en telar de cintura; de la región del Istmo de Tehuantepec son los vistosos trajes regionales de la mujer istmeña, característicos por su elaboración a base de telas de seda y terciopelo con finos bordados de flores multicolores.

 

9. Las tradicionales artesanías de palma.

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La artesanía de palma es característica de la región Mixteca. Entre los artículos más comunes se tienen: sombreros, tenates, sopladores, soyates, petates, floreros y monederos.

 

10. Unas simpáticas piezas de barro rojo.

Tener toda tu loza de barro rojo es original y muy impresionante. Estas artesanías son originarias de San Marcos Tlapazola, donde el estilo terracota se ha ido adaptando para conseguir diferentes intensidades de color rojo. La alfarería de San Marcos Tlapazola se vende tradicionalmente en el mercado de Tlacolula, aunque también se puede encontrar en la ciudad de Oaxaca.  

 

11. Un colorido tapete de Teotitlán.

Los tapetes e hilados de lana son una de las artesanías más populares en el estado, sobre todo en el municipio de Teotitlán del Valle, un pueblo que se ha vuelto sumamente famoso por la abundancia de talleres donde se exhibe esta técnica ancestral. Su producción es un proceso que se transmite de generación en generación y recurre a métodos sumamente rudimentarios pero efectivos. Los tapetes se tiñen con tintes naturales que se obtienen de plantas e insectos.