En nuestro país se encuentran repartidos, en pequeñas comunidades de Veracruz, Michoacán, Oaxaca y Guerrero, nuestros hermanos por cuyas venas corre sangre africana, a quienes se conoce como afromexicanos.

Aunque su historia no ha sido nada fácil y aún se enfrentan al racismo y al olvido por parte de la historia y los gobiernos, son herederos orgullosos de una cultura a la que los antropólogos sociales han bautizado como “la tercera Raíz”, sosteniendo que África, junto con nuestra población nativa y la española, es la tercera raíz de México.

A continuación te voy a contar algunos datos muy interesantes sobre la población afromexicana de Veracruz.

1.

El término afromexicanos es utilizado para identificar a los mexicanos de ascendencia africana, también llamados afrodescendientes.

2.

Veracruz tuvo una significativa población de origen africano, en especial en el centro y el sur del estado. Expresiones culturales como los carnavales del Puerto, de Yanga y el de Coyolillo, el son jarocho de Sotavento, los bailes, la comida y los nombres de varios pueblos como La Matamba, Mandinga, la Matosa, Mozomboa o las playas de Mocambo, posiblemente hayan derivado de los nombres de antiguos palenques (lugares formados por esclavos que huían de las haciendas).

3.

El Puerto de Veracruz ha formado parte de la región caribeña desde el siglo XVI hasta la actualidad. Gran parte de los esclavos entraron a la Nueva España por aquí y, aunque se diseminaron por diferentes ciudades, muchos fueron enviados a las haciendas azucareras de Córdoba y Xalapa, a las ganaderías en Sotavento y otros más se usaron para el servicio doméstico y la milicia.

4.

La población afrodescendiente no solo llegó durante la colonia, sino que en el siglo XIX Veracruz recibió, a través de compañías inglesas y francesas, a trabajadores libres de origen africano del ramo de la construcción. A principios del siglo XX, las compañías petroleras estadounidenses asentadas en el estado también contrataron trabajadores afrodescendientes caribeños.

5.

Nyanga o Gaspar Yanga fue el líder de una rebelión de esclavos de origen africano durante el período colonial en México. Algunos historiadores sugieren que era miembro de la familia real de Gabón. Otros investigadores señalan que fue apresado en Ghana, por comerciantes portugueses que lo desembarcaron en 1579 en la antigua Veracruz, para ser llevado a una finca azucarera y de alcohol.

Algún tiempo después, Yanga logró escaparse junto a un grupo de hombres y mujeres. La leyenda sobre este grupo es que construyeron una pequeña colonia libre en las montañas que, por más de 30 años, sobrevivió gracias a la caza y al asalto a caravanas que traían bienes y alimentos a Veracruz.

En 1609, el gobierno colonial quiso retomar el control del territorio. Yanga intentó mediar, enviando sus propuestas a través de un soldado. Ofrecía que, a cambio de poder conservar el dominio de lo que consideraban su territorio, se encargaría de enviar de vuelta a cualquier esclavo que hubiese escapado para buscar refugio con ellos.

Los españoles atacaron el palenque, incendiándolo. Sus habitantes huyeron hacia terrenos inaccesibles para las tropas y, finalmente, negociaron. Se aceptaron los términos de Yanga, con la condición de que un fraile franciscano fuera el encargado espiritual de la comunidad y que la familia de Yanga estaría a cargo de su liderazgo.

Cinco décadas después de la Guerra de Independencia, Yanga fue nombrado héroe de México. Vicente Riva Palacio, el nieto del primer presidente mexicano afrodescendiente, Vicente Guerrero, fue quien apoyó su causa.

En la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México existe un mural dedicado a los héroes de México, el único donde se celebra la gran contribución de la llamada “tercera raíz”. Pintado por el muralista José Gordillo en 1952, en «Canto a los Héroes» se ve a Yanga justo detrás Sor Juana Inés de la Cruz y Cuauhtémoc. Aparece también otro héroe independentista, de ascendencia africana, Don José María Morelos y Pavón.

6.

El municipio de Yanga es el primer pueblo libre de América, que vivió con autonomía y que fue reconocido por el sistema virreinal. Fundado el 10 de agosto de 1609, en un principio se llamó San Lorenzo de los Negros, tiempo después como San Lorenzo Cerralvo y fue el 5 de noviembre de 1932 que se renombro como Yanga.

7.

Cerca del llamado Cerro Congo, en el municipio de Actopan, se encuentra Coyolillo, una congregación de “raza afromestiza”, como ellos mismos se denominan. Fundado en el siglo XVII, está situada a unos 40 kilómetros de Xalapa. Sus primeros habitantes fueron esclavos que obtuvieron su libertad y que trabajaron en un trapiche de nombre Nuestra Señora del Rosario, de la hacienda de Almolonga.

Su carnaval es único en todo el estado. Danzan con máscaras de madera representando animales, llevan capas, tocados multicolores y campanas rústicas. Se sabe que las danzas originales hace mucho que han desaparecido, pero los “disfrazados” se asemejan a una festividad llamada el Gule Guamkulu de Mozambique, Mali y Zambia.

8.

Durante el siglo XX, Gonzalo Aguirre Beltrán (antropólogo mexicano, 1908-1996), calculó que unos 250.000 esclavos llegaron en los tres siglos de dominación colonial, pero investigadores actuales, han reconsiderado esa cifra, llegando a los 400.000 al tomar en cuenta el mercado negro de esclavos.

Entre los siglos XVI y XVII, la población indígena era la más numerosa a nivel nacional pero, en el caso del Puerto de Veracruz, llegaron a ser el primer grupo racial por delante de los indígenas y los europeos. Vivían por fuera de los muros de la ciudad en barrios como el de La Huaca, que aún hoy se conserva, con sus casas de madera pintadas de vivos colores y construidas originalmente con los tablones recogidos de los naufragios.

9.

En la época virreinal, en las cocinas de las casas adineradas, se reunieron los saberes y la sazón de las mujeres mulatas, indígenas y españolas, que intercambiaron sus recetas y conocimientos sobre hierbas. Entre los alimentos de origen africano que más han influenciado nuestra gastronomía se encuentran el ajonjolí, la lenteja, la caña de azúcar y frutas como el plátano y el melón; también el café, la jamaica, el arroz, el cacahuate, el coco, la calabaza y el camote.

Raquel Torres, quien es cocinera y antropóloga veracruzana, menciona que la cocina afromestiza en Veracruz está conformada por tubérculos como la yuca y la malanga (foto); el plátano macho, la calabaza de castilla y la carne de res. Con la yuca y la malanga se hacen tortitas fritas con ajo.

Crédito: @miguelconde75

El plátano se puede comer en machucos, tostones de plátano verde (foto) o el mogo mogo; relleno de queso, carne molida y hasta de mariscos. La calabaza se prepara en sopa, guisada con camarones, con carne de puerco o con costilla de res. Como postre, en buñuelos, conservas y en dulce, llamada calabaza en tacha. La antropóloga Torres, menciona que los platillos elaborados con res son herencia africana, como el mondongo y las criadillas a la parrilla.

10.

Desde 1994, se lleva a cabo el Festival Afrocaribeño en Veracruz, convocado por la Secretaría de Cultura y el Gobierno del Estado a través del IVEC, generalmente en los meses de julio y agosto. Generalmente, se tiene como invitado a un país que también tenga ascendencia africana. El 2018, el programa artístico y académico fue dedicado a Panamá y al tema de las exploraciones y fortificaciones del Caribe.

Ahora que ya conoces sobre esta pequeña parte de la influencia de África en México, vamos a traerte más artículos sobre nuestras hermosas tradiciones afromexicanas.