Foto: rei hardt

1. Albures.

Un juego de palabras que esconde un doble sentido (en general de índole sexual). Se considera un juego donde pierde quien ya no puede regresar el albur a su oponente o quien diga algo sin ingenio/gracia.

2. Retos picantes.

Somos extremadamente competitivos y eso nos ha llevado a disfrutar de tardes enteras intentando aguantar mucho chile (sin albur). Recuerdo que de pequeño armaba verdaderos campeonatos en el patio de la escuela y perdían los que tomaran agua o lloraran.

3. La lucha libre.

Si usted es de esos mexicanos que mira por encima del hombro este deporte, se está perdiendo una de las mejores experiencias de vida. Nada más divertido que ir a la arena y gritar “¡ru-dos!, ¡ru-dos!, ¡ru-dos!”.

4. Los toques, toques.

Debo decir que nunca he entendido el gusto por recibir una descarga eléctrica, pero debo aceptar que he pasado buenos ratos cuando el hombre de los toques se acerca a mi mesa. Venga, agárrense de las manos y a sufrir.

5. Las piñatas.

Para nosotros es la cosa más común del mundo, ya sea hecha de cartón, olla de barro o de papel maché, romper la piñata es de los momentos más memorables en los cumpleaños o posadas de los mexicanos; pero si la miras con ojos de extranjero, es una tradición bastante extraña ¿no?

6. La bebida.

Y hablando de ser competitivos, ¿cuántos de ustedes no han acabado hasta las chanclas tratando de demostrar que pueden aguantar más tequila o mezcal que sus amigos?

7. El chisme.

Sobre todo la gente mayor y las típicas vecinas. Horas de diversión parados afuera de la casa de alguien haciendo un repaso de la vida de los demás.

8. Ferias.

Aunque en todo el mundo se hacen ferias, sólo en México cerramos calles para celebrar un cumpleaños, unos XV o poner juegos mecánicos (de dudoso nivel de seguridad).

9. ¡Vocho amarillo!

No hay mejor forma de matar el tiempo durante un road-trip.

10. El pastel de cumpleaños.

Tenemos 2 tradiciones muy divertidas alrededor del pastel. La primera es cantar Las Mañanitas, lo malo es cuando tú eres el festejado y estás frente a tu pastel escuchando a tus tías cantar completa la canción original. La segunda, reventar la cara del cumpleañero sobre el pastel. Así es, en México el festejado puede morder su pastel pero corre el peligro de terminar con merengue en el fondo de sus fosas nasales.

11. Quién come más.

Tenemos restaurantes que retan a sus clientes a romper récords de a ver quién come más tacos, quesadillas, platos de pozole o lo que sea. Divertido y delicioso.

12. Apapachos.

Palabra que no tiene traducción en otros idiomas. Apapachos que terminan convirtiéndose en juegos más que divertidos.

13. Humor negro.

Nuestra increíble mezcla de ingenio con humor negro nos convierte en una cultura que puede reírse de las peores tragedias (propias o no) a los pocos minutos de que hayan sucedido. Memes, GIFs y todo tipo de tonterías hechas por mexicanos inundan internet y se hacen virales en cuestión de minutos.

14. Juegos de recreo.

¿Recuerdas las cebollitas, el burro castigado, o cantar el marinero que se fue a la mar y mar y mar hasta que te ardieran las manos? ¿Cuántas veces le declaraste la guerra a tu peor enemigo? Y qué decir de los clásicos: la cuerda, las canicas, la pirinola y la rayuela. Y de los juegos que más infancias (y cuerpos) han marcado: el calzón chino y el terrible tubo, tubo.

15. Los juegos de mesa.

Nos encantan y aunque jugamos muchos que son mundialmente conocidos (como el dominó o el ajedrez), tenemos algunos más mexicanos y que son desconocidos para muchos extranjeros, como: Lotería, Timbiriche, Basta y las divertidas Serpientes y Escaleras.

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16. ¡Oops! ¿Lo viste? ya valiste ma…

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