Foto: Sandra Vallaure

Sevilla es una ciudad que merece ser recorrida —con lupa y ganas—, en casi todas sus calles, callejones, rincones, plazas y plazuelas. No es la única en España, pero sin duda es una ciudad de una belleza extraordinaria. Dejo una minúscula selección para abrir boca, pero que no os quepa duda que esto es tan solo el aperitivo.

Calle Feria

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Una de las calles inevitables en Sevilla, por céntrica y por personalidad. Siempre fue una calle de artesanos y artistas. Aquí aprendió el oficio de pintor gran Murillo…¡y cómo lo aprendió! Recomiendo recorrerla un jueves, ya que encontrarás el mercadillo que allí se monta desde el siglo XIII, de lo más variopinto y en el que puedes encontrar de todo. No puedes seguir de largo sin hacer una paradita para tomarte un vermú en Casa Vizcaíno.

Calle Regina

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Calle que une la parte más comercial del centro con la calle Feria. En los últimos años se ha llenado de tiendas y negocios «alternativos»: tiendas de ropa y decoración menos tradicional, bares donde se toma el brunch del domingo, tiendas gourmet con el aire de los ultramarinos de toda la vida.

Calle Sierpes

Esta calle peatonal y situada en el centro de la ciudad, es una calle tradicional comercial, así que si buscas hacer compras en Sevilla, estás en la calle perfecta. Conecta la famosa «Campana», pastelería mundialmente conocida, con la Plaza de San Francisco donde está el ayuntamiento.

Callejón del Agua

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Este tramo del barrio es realmente un adarve, es decir, una calle que discurre pegada a la muralla de la ciudad. Su nombre viene de los dos tubos en el interior de la muralla que conducían el agua de los Caños de Carmona hasta los Reales Alcázares. Desde pequeña, tengo el olor a jazmín y azahar de su primavera instalado en la nariz.

Es uno de los muchos callejones del Barrio de Santa Cruz —donde se concentró la segunda comunidad hebrea más importante de España hasta su expulsión— que hay que recorrer entero en cada una de sus plazas y rincones, porque pocos barrios hay tan bonitos y mágicos en el mundo. Y lo digo a boca llena.

Calle Betis

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Calle mítica del barrio de Triana que conecta con el popular Altozano. Esta calle se asoma al río Guadalquivir, y no sé si me gusta más andar la calle en sí, o contemplar desde la orilla opuesta sus fachadas de colores alegres. Pero también desde ella y su jaleo de bares e intensa vida nocturna, podemos contemplar la Torre del Oro, la Giralda y la Maestranza. Así que se mire por donde se mire, no tiene desperdicio.

Puente Isabel II o Puente de Triana

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Fue el primer puente fijo que se construyó para unir las dos orillas separadas por el Guadalquivir, ya en pleno siglo XIX. Sin duda, desde él tenemos una de las mejores vistas de Sevilla, con un encanto particular a la noche, con todos los edificios y calles iluminadas.