Historias de amor entre princesas árabes y soldados cristianos, aguas sanadoras, piedras que otorgan la fertilidad, charcas que se tragan a las parejas de enamorados… la geografía de Málaga está salpicada de leyendas únicas que hacen de este territorio un lugar más que singular. ¡No te las pierdas!

1. Peña de los Enamorados

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Daniel Robles (@acentoandaluz) el


Cuenta la leyenda que Tello era un soldado cristiano que quedó preso en la fortaleza de Archidona. Allí, fue liberado por Tazgona, la hija de quien dirigía aquella ciudad, que no aprobaba el amor de estos amantes. Juntos, los jóvenes escaparon y, pronto, se vieron perseguidos por las tropas árabes. Emprendieron entonces el ascenso por una colina de cuya cima prefirieron arrojarse y morir antes que ser capturados. Desde entonces se la conoce como la Peña de los Enamorados, está a mitad de camino de Antequera y Archidona y es muy conocida porque su perfil recuerda la cara de una persona tumbada. Se puede observar fácilmente tanto desde la autovía A-45 como desde las vías del AVE entre Málaga y Granada.

2. Leyenda de la Rosa

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Diputación de Málaga (@diputacionmlg) el


También una pareja de enamorados, en este caso ella cristiana y él árabe, protagonizan la llamada leyenda de la Rosa. Se recuerda con azulejos en una de las paredes de Benadalid, un minúsculo y precioso pueblo blanco de la Serranía de Ronda. La historia cuenta que su amor, prohibido, los llevó a tomar la decisión de buscar una rosa silvestre cuyo pinchazo era mortal. Al encontrarla, así lo hicieron. Murieron juntos para mantener su amor eternamente.

3. El ídolo de la fertilidad

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Salvador Nania Sosa (@chabanaso) el


En el municipio de Almargen, un pueblito al norte de Málaga, se encontró hace años una roca conocida como el Falo de Almargen. Los expertos apuntan a que es un ídolo de la fertilidad con más de 5.000 años de antigüedad. Se puede visitar en el museo de la localidad malagueña. Lo más curioso es que hasta allí se acercan parejas que llevan un tiempo buscando tener hijos y no lo consiguen. Por eso, viajan a Almargen para tocar esta piedra perfectamente pulida con la esperanza de obtener el milagro. Algunas, dicen, lo consiguieron.

4. El origen de la expresión “Apaga y vámonos”

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Rafa Roldan (@rnofuentes) el


Apaga y vámonos es una frase hecha muy habitual en España. Cuentan que su origen tuvo lugar también en los alrededores de Almargen. Hace siglos, los cristianos luchaban allí contra los musulmanes por el territorio. Un día, el jefe militar quiso atacar por sorpresa, pero sus tropas le dijeron que no se atrevían a hacerlo sin haber escuchado antes misa. Ante el riesgo de perder la oportunidad, se improvisó un altar y el sacerdote local bendijo a todos rápidamente. Después, pidió prisa al monaguillo para recoger todo, velas incluidas. “Apaga y vámonos”, le dijo, según la leyenda. Y hasta hoy.

5. El faro del Estrecho

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Juanma (@eithel_el) el


No sé sabe si el castillo era una residencia vacacional o una celda para Algatoisa, hija del rey Abomelic de Ronda. Lo que sí se sabe es que el mandatario ordenó construir la fortaleza donde hoy se encuentra la iglesia de Algatocín, municipio al que —cuenta la leyenda— dio nombre la princesa. No es la única historia relativa a este bonito pueblo de la Serranía de Ronda. También dicen que donde hoy está la ermita del Calvario existió en su día un faro que evitó naufragios en el Estrecho, a pesar de estar a más de 50 kilómetros de distancia. Lo que sabemos a ciencia cierta es que, desde allí, en días claros, se ve el Mediterráneo. Algo es algo.

6. El arma que dio nombre al pueblo

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Desirée🌸 (@betelgeuse.3) el


Muchos de los 103 municipios de la provincia de Málaga también tienen leyendas relacionadas con el origen de sus nombres. Uno de ellos es Villanueva del Trabuco. Cuenta la historia que el origen está en un ventero —un hostelero actual— se cansó de los asaltos que sufría en su negocio y, para defenderse, adquirió un trabuco. Hoy hay precisamente un restaurante que se llama así, El Ventero del Trabuco.

7. El Rey Wamba era de Pujerra

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Carre (@carre1970) el


Cuenta la tradición que el rey Wamba, el último monarca de la España visigoda, nació y creció en una alquería cercana al actual municipio de Pujerra, ubicado en el valle del Genal. Él mismo no sabía su sangre azul y cuando lo reclamaron para ocupar el trono advirtió enfurecido: “Cuando la azada que tengo en mi mano florezca, seré rey de España”. Casualmente, en ese momento germinó y su herramienta se llenó de coloridas flores. Un busto de rey preside hoy una de las plazas de este bonito pueblo.

8. El pinsapo que guía a los viajeros

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de El Imagenarium de Málaga (@elimagenariumdemalaga) el


Los pinsapos son una especie de abeto que lleva millones de años afincado en el sur de España. Hay grandes bosques entre Málaga y Cádiz. Uno de ellos, cerca de Parauta. Allí se cuenta que había una mujer que ayudaba a los caminantes en lo que necesitaban. Cuando murió, fue enterrada y, allí mismo, germinó un gran pinsapo que guiaba a los pasos de quienes transitaban estas montañas. La leyenda se asigna, además, a un pinsapo en concreto. Es llamado de la Escalereta y se cree que tiene cerca alrededor de 700 años de vida.

9. La Charca de los Novios

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Andrés Pastoriza Redondo (@andrewpr_92) el


El río Guadalmina tiene, a su paso por Benahavís, un regalo para muchos visitantes cada verano. El cañón excavado por el caudal ofrece una oportunidad única para darse un chapuzón por sus angosturas y, también, en sus pozas. Una de ellas es denominada como Charco de los Novios. Según la tradición, una joven nadaba allí tranquilamente cuando, de repente, desapareció bajo las aguas. Muerto de rabia y cegado por el amor, su pareja intentó rescatarla y corrió la misma suerte. Eso sí, hoy son muchas las parejas que siguen bañándose allí. Según los expertos, no hay riesgo que vuelva a ocurrir lo mismo que en la vieja leyenda. Aunque, quién sabe.

10. Aguas sanadoras en Carratraca

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Monica De Tomas (@monicadetomas) el


Se dice que en los alrededores de la localidad de Carratraca había una charca de lodo donde los rebaños iban a beber. Contaban los pastores que, tras varias visitas, las enfermedades y llagas de los animales comenzaban a curar. Se lo contaron a un ermitaño que se encontraba en muy mal estado que, ante la noticia, quiso comprobar si era cierto. Probó y también se curó. Por eso decidió pedir limosna por la zona para poder construir una ermita dedicada a la Virgen de la salud. En el siglo XIX, las aguas de Carratraca fueron declaradas de utilidad pública y el pueblo es un habitual destino turístico termal y tiene hasta un hotel de cinco estrellas.

11. El fantasma de La Alcazaba

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de In or Out Doors (@doors_od) el


En los años 30 del siglo pasado, en plena Guerra Civil, las murallas de la Alcazaba de Málaga eran refugio de muchas familias humildes. En el verano del 36, recién iniciada la batalla, algunas mujeres aseguraron haber visto una figura que se aparecía por las noches y que durante el día lanzaba piedras a los residentes de la zona. Hoy se dice que aquel fantasma sigue rondando el que hoy es uno de los monumentos más interesantes de la capital malagueña. Ojo al visitarlo y cuidado con las sombras…