La cuenta atrás para las navidades ya ha empezado y se ve en las calles: las decoraciones con luces empiezan a encenderse, aparecen árboles de Navidad en las plazas y suenan villancicos. Y, lo mejor, llegan los mercadillos navideños. Son algo que encontrarás en casi toda Europa desde mediados de noviembre, pero si quieres ir a tiro fijo, estos son los mejores:

1. Viena (Austria)

Si solo puedes visitar una ciudad durante estas fechas y quieres la experiencia más completa de mercadillo navideño, vete a Viena. Más allá de la evidente parcialidad de la autora hacia la capital austríaca (puede que sea mi ciudad favorita), aparece en todas las listas de este tipo porque, de verdad, lo que hacen a partir de mediados de noviembre en todas las plazas es llevar el espíritu navideño a lo más alto.

El mercadillo central es del de Rathausplatz, la plaza del Ayuntamiento, donde ponen también una pista de patinaje sobre hielo, pero no es ni mucho menos el único. De hecho, lo difícil esas semanas en Viena es no encontrarse con un mercadillo al torcer una esquina. ¿Qué podrás comprar? Desde artesanía para regalar (juguetes de madera, velas, joyas…) hasta mucho tradicional para comer y beber. Nada como una tacita de Glühwein (vino caliente) para calentar los huesos y el espíritu. Del 17 de noviembre al 24 de diciembre.

2. Montbeliard (Francia)

Esta pequeña ciudad de 25.000 habitantes situada casi en la frontera con Suiza celebra la época navideña (y prenavideña) por todo lo alto. Su mercadillo se sitúa alrededor de la iglesia de San Martín, de 1601 (la iglesia dedicada a la Reforma más antigua de Francia); 160 puestos de gente llegada de toda Europa para vender productos tradicionales. Chocolates, vino caliente, queso, foie gras, cerámicas, cuadros, juguetes de madera…

Montbéliard es también conocida por su iluminación navideña, que hace que todo el centro parezca un lugar salido de un cuento de hadas. Del 24 de noviembre al 24 de diciembre.

3. Praga (República Checa)

Si Praga ya es un lugar casi irreal de lo bonita que es, imagínatela llena de lucecitas navideñas y mercadillos en cada plaza. Por supuesto, visitar el de la plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) es imprescindible, pero no te pierdas tampoco otros menos turísticos y, por lo tanto, más locales, como el de Náměstí Míru (esta plaza tiene además una de las iglesias más bonitas de la ciudad).

Cada año, además, los mercadillos navideños giran en torno a un tema. El año pasado fueron sobre la historia de la ciudad. El tema de este año será anunciado el 28 de noviembre. Vocabulario básico: vino caliente en checo es svařené víno. De nada. Del 1 de diciembre al 6 de enero.

4. Aachen (Alemania)

Además de sus puestecitos y el entorno de ensueño que comparten todos los mercadillos navideños en ciudades centroeuropeas, en Aachen puedes aprovechar para sacar a relucir tus talentos artísticos: los lunes, jueves y viernes hay talleres de creación de postales de Navidad. Si eres más de mirar que de hacer, los martes podrás asistir a un musical (La danza de los vampiros) y los miércoles y sábados a un espectáculo de marionetas.

En el mercado navideño te sentirás como en casa: es especialmente acogedor y un lugar al que van los locales en familia o grupos de amigos. Vino caliente y muchos, muchos dulces, además de las clásicas artesanías. Del 23 de noviembre al 23 de diciembre.

5. Budapest (Hungría)

El principal es el que está en Vörösmarty Tér, la plaza central de Budapest. Más de 80 artesanos venden sus productos, que van desde los clásicos juguetes de madera y decoración navideña hasta jerséys y gorros de lana por si te das cuenta de que no has ido lo suficientemente abrigado. Hay, por supuesto, también comida y bebida, que en este caso va más allá del vino caliente (que también hay y que en húngaro es forralt bor).

La bebida típica de los mercadillos navideños es en Hungría el krampampuli, también conocida como «bebida del diablo», así que sí, cuidado con ella: una especie de brandy con ron y azúcar al que se prende fuego. Si eso no te calienta, un plato de goulash, que también encontrarás en los puestos, hará que de pronto quieras sacarte el abrigo. Del 9 de noviembre al 1 de enero.

6. Tallín (Estonia)

En 1441 se puso por primera vez un gran árbol de Navidad en la plaza del Ayuntamiento de Tallín. Seis siglos después, la tradición se mantiene, y el árbol está este año decorado con corazones, porque la plaza, vista desde arriba, tiene forma de corazón. Como ya estamos lo suficiente al norte, no sorprende que en el mercadillo esté el mismísimo Papá Noel dando caramelos a los niños y adultos que reciten bien versos.

Artesanías, comida, bebida y un programa de actividades muy intenso con un escenario por el que pasarán unas 3000 personas con actuaciones de todo tipo: conciertos, danza… Está desde el 16 de noviembre hasta el 7 de enero.

7. Gotemburgo (Suecia)

El mercadillo grande es el del parque de atracciones Liseberg, aunque como siempre encontrarás otros más pequeños en otros puntos y plazas de la ciudad. El parque de atracciones es, eso sí, el centro navideño de la ciudad y lo más espectacular: decorado con unos cinco millones de luces, puedes desde ver un ballet sobre hielo hasta visitar a Papá Noel en su taller.

En el mercado navideño en sí puedes comprar las clásicas artesanías y hacer feliz a tu lado más goloso comiéndote algo dulce con un chocolate caliente. El tema alcóholico lo cubre aquí el glögg, la versión sueca del vino caliente. Del 16 de noviembre al 30 de diciembre.

8. Zagreb (Croacia)

Croacia no es uno de los destinos que vienen a la cabeza cuando pensamos en paisajes navideños, pero sus semanas de adviento con sus mercadillos son de lo mejorcito de Europa: de hecho, en los últimos tres años ha tenido el «mejor mercado navideño de Europa» según los lectores de European Best Destinations.

El mercadillo principal es el que se monta en la plaza Ban Josip Jelačić y también por el parque Zrinjevac: puestos de artistas, comida y bebida local y muchísima música en directo. Además, pese a los premios, sigue siendo un destino alternativo en esta época, por lo que hay muchos menos turistas. Del 1 de diciembre al 6 de enero.

9. Bolonia (Italia)

En Bolonia hay varios mercadillos de Navidad, pero el más tradicional y el más antiguo es la Fiera de Santa Lucia, que se celebra desde el siglo XVI. Es el lugar al que todos los habitantes de Bolonia van a comprar su decoración navideña, además de perfecto para conseguir regalos y souvenirs.

Y si eres de los que siempre montan su escena de la Natividad en casa, aquí podrás comprar figuras de la mejor calidad: siempre hechas a mano y con dos personajes especiales, Meraviglia, una mujer que representa el maravillamiento ante la natividad, y Dormiglione, un hombre dormido que no se entera de lo que está pasando. Del 17 de noviembre al 26 de diciembre.

10. San Galo (Suiza)

Durante estas semanas, los habitantes de San Galo se refieren a sí mismos como «la ciudad de las estrellas», ya que toda su zona vieja se decora con 700 estrellas. En el árbol de Navidad, además, brillan 18.000 lucecitas. En cuanto al mercadillo, sus 70 puestos se sitúan en las callejuelas que llevan a la plaza del mercado y en los que se venden artesanías, vino y también cerveza caliente y delicias locales como la raclette.

El evento estrella es el Chlausritt, un desfile de Papá Noel y todos sus ayudantes por la ciudad. Del 29 de noviembre al 24 de diciembre.