Foto: Sem Vandekerckhove

1. Meapilas.

La imagen que nos viene a la cabeza es bastante turbadora, pero no se refiere a las pilas de energía, sino a las pilas bautismales de las iglesias (la turbación sigue ahí, para qué negarlo). ¿Qué es un meapilas? Una persona muy beata.

2. Abrazafarolas.

Abrazar farolas se usa en dos sentidos. Por un lado los que se arriman a la luz que más ilumina, es decir, los pelotas; y por otro los que van tan alcoholizados que acaban abrazados a una farola para no caerse al suelo.

3. Pintamonas.

Ese personaje que se cree que pinta mucho pero en verdad no pinta nada, ése es un pintamonas. Cada vez que escuchas este insulto imagínate a alguien maquillando a un chimpancé, insuperable.

4. Pelagatos y Don nadie.

Si tiene que pelar gatos para comer, realmente es un don nadie, que es otra manera de llamar a alguien insignificante o mediocre. Tanto pelagatos como don nadie buscan ningunear y despreciar al insultado considerándolo inferior.

5. Bocachancla.

Dícese de aquel que sufre incontinencia verbal, vamos que habla demasiado o por los codos. Las chanclas realizan un sonido al andar de “plas, plas” que puede resultar muy molesto. El bocachancla hace lo mismo, pero sin darse cuenta, y acaba siendo un pesado muy cansino.

6. Cantamañanas.

Aquel que fantasea y te cuenta mil historias que sabes que son medio falsas, ese es un cantamañanas. Persona de poco fiar que desde buena mañana va cantando al viento sus gestas inventadas.

7. Vendehúmos y vendeburras.

Similar al cantamañanas, el vendeburras o vendehúmos intentará embaucarte con fábulas y exageraciones. Su objetivo es venderte su historia, su moto, o su verdad absoluta, siempre intentando engañarte para sacarte los cuartos.

8. Zampabollos.

El ansia viva a la hora de comer, aquel que tiene la gula por bandera y se pasa el día devorando alimentos. Un zampabollos es un glotón de primera división.

9. Mascachapas.

Concepto parecido al de “cani”. Aquel que quiere presumir y por eso se tunea el coche, se compra cadenas de oro, relojes grandes y es capaz de hasta mascar chapas para demostrar su valía, pero en realidad no vale nada. Un barriobajero presuntuoso.

10. Cagaprisas.

Esas personas molestas que siempre están metiendo prisa para llegar a los sitios aunque haya tiempo de sobras. Llegan los primeros, pero su nivel de estrés no compensa.

11. Metomentodo.

Aquel que quiere estar en tres conversaciones a la vez. El típico entrometido que desea enterarse de todo y además dar su opinión, aunque muchas veces nadie se la pida.

12. Soplagaitas.

No tiene nada que ver con los gaiteros, es una manera de llamar simple o tonto a alguien. Algunos también dicen inflagaitas, pero lo más clásico es insultar a alguien que no tiene muchas luces llamándole soplagaitas. De ahí viene otra versión un tanto más soez, soplapollas, y el nombre soplapollez para calificar una gran estupidez.

13. Lameculos.

El pelota por antonomasia, quien más persigue a su jefe para ganarse sus favores y el que está dispuesto a todo por conseguir un ascenso. Como siempre va detrás de su superior, se le conoce como lameculos.

14. Picaflor.

Insulto masculino dedicado a aquellos a los que les gusta ir de flor en flor. Una persona frívola e inconstante en el amor de la que no te puedes fiar si pretendes tener una relación seria.

15. Cierrabares.

Todos conocemos a alguien que suele ser el último que se va a casa cada noche y no precisamente sereno. El cierrabares es el típico borrachín que pasa más tiempo de bar en bar que en su propia casa.

16. Tuercebotas.

Un jugador de fútbol que es tan malo que tuerce las botas. Los tuercebotas son los peores futbolistas del equipo y no consiguen nunca chutar recto.

17. Perroflauta.

Insulto de nuevo cuño que se dedica a quienes tienen una vida muy “hippie”. Como algunos de estos jóvenes tienen perros que han rescatado de la calle, y son muy de tocar música, se les conoce como perroflautas.

18. Picapleitos.

Dedicado a los abogados que no hacen bien su trabajo y no tienen muchos clientes, y por ello van buscando pleitos de debajo de las piedras. El picapleitos también se puede utilizar para un mentiroso sin que sea necesariamente abogado.

19. Matasanos.

Si vas al médico sano, y vuelves enfermo, ese doctor es un matasanos. Así se llama coloquialmente a los curanderos, a aquellos que ejercen la medicina sin tener mucha idea, y a los malos médicos en general.

20. Pagafantas.

Un concepto muy actual que se usa para denominar a ese chico que se dedica a pagar las bebidas de su amiga, con la esperanza de poder ligar con ella. El problema es que el pagafantas nunca se lleva a la chica y pasa el tiempo haciendo el tonto detrás de ella, que se aprovecha de él mientras sale con otros chicos.

21. Sujetavelas.

Parecido al pagafantas, el sujetavelas es ese perdedor que siempre acompaña a una pareja. Y claro, mientras la pareja se besa, pasea o cena, el sujetavelas se queda allí pasmado con cara de envidia y con la única función de sujetar las velas para alumbrar a los novios.

22. Asaltacunas.

Una metáfora un tanto exagerada, pero que refleja muy bien la idea de esa persona ya madura, que de repente se empareja con un jovencito o jovencita. Sirve tanto para hombres como para mujeres y se usa cuando la diferencia de edad es muy grande.

23. Pichafría / Pichafloja.

Ese hombre indolente y sin sangre que carece de todo empuje es un pichafría. También conocido como pichafloja se puede usar en el ámbito sexual, pero en general se denomina así a los hombres que no tienen motivación ninguna.