Imagen: Celso FLORES

Bélgica le quiere recordar al mundo quién inventó las papas a la francesa.

Así es. No fue Francia. Y además de papas fritas, Bélgica trae gran fútbol este Mundial. Bélgica llega a Brasil a hacer historia con un equipazo: Lukaku, Kompany, Hazard, Fellaini, Courtois. Además, tiene la “suerte” de estar en un grupo accesible con Argelia, Rusia y Corea del Sur. Eso sí, si a Bélgica le pasa lo que a la “favorita” Colombia del Mundial del ’94 (que quedó fuera en la primera ronda), el mundo seguirá pensando que las papas a la francesa son… francesas.

 

Chile: chiquito pero picoso.

Chile ya quiere dar ese paso y codearse con los grandes de Sudamérica. Lleva varios años quedándose corto pero este puede ser su mundial. Todo el mundo habla de que España y Holanda saldrán de ese grupo pero Chile, muy calladito, tiene méritos para dejar fuera fácilmente a cualquiera de los dos. Arturo Vidal y Alexis Sánchez son las estrellas de un Chile plagado de talento. Esta generación chilena podrá ser la que por fin haga de Chile la cuarta  potencia sudamericana.

 

México y el “ya merito” pasarán a la historia.

Después de la vergüenza que fueron las eliminatorias, México puede estar agradecido de que nadie espera nada de ellos. Este equipo mexicano cuenta con diez jugadores que ganaron la medalla de oro en Londres 2012, derrotando a Neymar y compañía en la final. Además, Brasil le debe el favor a México de hacerlo sentir en casa, luego de la experiencia de México ‘70. Jugando “en casa” y con un poco de suerte, los aztecas pueden llegar mucho más allá del famoso cuarto partido donde siempre se quedan atascados.

 

Croacia, creo en ti.

Si no es México el que de la sorpresa de este grupo, será Croacia. Estos dos equipos lucharán por ese pase a la segunda ronda en el grupo de Brasil y Camerún. Modric, Mandzukic y Rakitic son los hombres peligrosos de una Croacia que quiere emular a la Croacia del ’98 que llegó a la antesala de la final. Saben jugar al fútbol y le jugarán de tú a tú a cualquiera. Este puede ser el mundial de Croacia, si es que no se achica como lo hacen muchas veces los equipos medianos.

 

Costa de Marfil será el equipo africano que el mundo adopte.

Cada 4 años pareciera que un equipo africano levanta la mano para que los fanáticos del mundo le echen porras. Camerún (’90), Nigeria (’94, ’98), Senegal (’02), Ghana (’06, ‘10). Desgraciadamente ningún equipo africano ha llegado a las semifinales de un mundial pero este podría ser el año. Costa de Marfil viene a su tercer mundial seguido y cuenta con la fortuna de estar en un grupo muy parejo con Grecia, Colombia y Japón. Si Yaya Touré, Drogba y compañía carburan bien sus motores, como decía mi abuelita, “¡el cielo es el límite!”. ¡Háganse a un lado que ahí vienen los elefantes!

 

¡Colombia bailará el samba al ritmo de la cumbia!

Colombia jugará con el ojo del tigre, aunque su “tigre”, Radamel Facao, vaya a ver el mundial desde su casa. Este equipo tiene grandes jugadores que le pueden dar un susto a cualquiera. Colombia está en un grupo accesible con Grecia, Japón y Costa de Marfil, al ser sudamericano, recibirá todo el apoyo de la afición. Colombia tiene con qué suplir la ausencia de Falcao y, si juega como una unidad, sin que importen las individualidades, llegará muy lejos. Si Rocky tuvo el ojo del tigre, ¿por qué Colombia no?