VIAJAR A COLOMBIA supone sumergirse en un mundo de colores. Desde las famosas palenqueras que pasean por las calles de Cartagena de Indias hasta los contrastes de sus fachadas, el país de Gabriel García Márquez es un arco iris viviente. Tal mundo de colores también se expresa en los muchos diseños y formas que adquiere el street art en Colombia, posiblemente uno de los países de Latinoamérica al que mejor le sientan los graffitis. A continuación, conoce 5 lugares para disfrutar a pleno del arte urbano en Colombia.

Crédito: lanur

Comuna 13 (Medellín)

En Medellín existe un barrio de colores conocido como la Comuna 13.

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Solía ser uno de los sitios más peligrosos del mundo, según la cantidad anual de crímenes violentos, y por décadas estuvo signado por el narcotráfico y las convulsiones sociales. Dicha situación comenzó a cambiar cerca del año 2000, cuando la asociación que luego adoptó el nombre de Casa Kolacho se propuso convertir estos espacios de violencia en sitios repleto de arte y de otras expresiones culturales creativas.

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Con el paso del tiempo, hip-hoperos, artistas y trabajadores sociales forraron las paredes con graffitis de fruta, mujeres exuberantes, pájaros tropicales y todo tipo de diseños que convierten esta Comuna 13 en un milagro de colores. A lo largo de 384 metros de altura divididos en diferentes tramos de escaleras mecánicas, podemos disfrutar de la presencia de un arte que reinventa esta zona de la ciudad.

Getsemaní (Cartagena de Indias)

Cuando dejas atrás la Ciudad Amurallada de Cartagena de Indias, en el Caribe colombiano, el sonido de las guitarras y las banderas de colores nos anuncian que hemos llegado a Getsemaní, el barrio cartagenero más bohemio y vibrante de la ciudad.

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Entre callejuelas secretas, el visitante puede asistir a un espectáculo de colores desplegado, en gran parte, tras la celebración del Festival de Arte Urbano de Colombia que tuvo lugar en este barrio en 2013. Dicho festival fue una iniciativa en la que 25 grafiteros colombianos, entre ellos Yurika, el más famoso de la ciudad, se encargaron de narrar la historia de Cartagena a través de diseños de Gabriel García Márquez, palenqueras y colores de un Caribe que sorprenden en los rincones más inesperados.

La Candelaria y Calle 26 (Bogotá)

Desde hace décadas, la capital colombiana ha sido el perfecto lienzo en el que escupir todas las denuncias de carácter social con un spray en la mano. Barrios carenciados como los Puentes han transformado las fachadas de sus iglesias en galerías vivientes, por ejemplo. A su vez, La Candelaria, en pleno centro de Bogotá, se ha convertido en el perfecto escaparate desde el que admirar las diferentes formas y colores de su arte urbano. El movimiento tomó mayor protagonismo tras el nacimiento de la asociación Vértigo Graffiti en 2008, iniciativa a la que se sumaron artistas como DjLu o Guache.

Pero si existe un lugar donde destaca la presencia de un arte urbano reivindicativo, ese es la intersección de la calle 26 con la 13, camino al aeropuerto de El Dorado. Allí existe toda una galería a cielo abierto, en la que destaca “El beso de los invisibles” (ver imagen abajo). Esta obra de arte urbano está basada en una fotografía de Héctor Favio Zamora, la cual ha sido convertida en el mural más grande la ciudad con sus 23 metros de altura, y en todo un ícono del arte urbano de Latinoamérica.

Barrio Abajo (Barranquilla)

Cuando en 1857 Barranquilla fue designada como “ciudad”, la misma fue dividida entre tres barrios: Barrio Arriba del Río, Centro y Barrio Abajo, al noreste. Este último sería el encargado de atraer el comercio a través del río Magdalena y convertirse en el corazón industrial de la ciudad.

Durante los últimos años, las autoridades se han propuesto convertir uno de los lugares más auténticos de Barranquilla en un museo viviente gracias a los nuevos colores que lucen algunas de sus casas o el encanto de unos murales potenciados por el festival de arte urbano Killart. El festival tuvo lugar en 2017 y reunió a varios grafiteros franceses y colombianos, quienes tomaron a golpe de color esta zona de la ciudad, llenándola de murales que hacen referencia a su famoso carnaval.

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Museo Libre de Arte Público (Cali)

Bajo el eslogan “No llevamos a la gente al museo… llevamos el museo a la gente”, el Museo Libre de Arte Público de Cali propone tejer un laberinto artístico con fines sociales repartido por toda la ciudad. El Museo Libre fue fundado por la artista Carolina Jaramillo en 2012.

Desde algunas obras expuestas en galerías cerradas, hasta otras desperdigadas en puentes o fachadas de hotel, el arte urbano de Cali hace hincapié en la denuncia social, en la importancia de las jóvenes generaciones y en la cultura colombiana tradicional.

¿Conoces más sitios donde disfrutar del arte urbano en Colombia? Déjanos tu recomendación en los comentarios. 😉

Crédito imagen de portada: ShonEjai.