Museo Nacional de Bellas Artes

Av. del Libertador 1473
Fundado en 1895 en el barrio de Recoleta, es el museo más importante de la Argentina debido a su invaluable patrimonio artístico, que cuenta con la mayor colección de arte local e internacional. El visitante puede recorrerlo en grupos reducidos con un guía especializado o dejarse llevar libremente por las 40 salas de exhibición con obras de todos los períodos y movimientos artísticos: renacimiento, clasicismo, impresionismo, barroco, romanticismo y tantos más. En la planta baja del museo se encuentra la exhibición
permanente, en la que se destacan obras de Goya, Rubens, Van Gogh, Modigliani, El Greco y Rodin, entre otros.

En las salas del primer piso podemos ver la mayor colección de arte argentino de los siglos XIX y XX, que ofrece una buena síntesis de la producción artística local. Recomiendo algunas pinturas increíbles: “La vuelta del malón”, de Ángel Della Valle; “Sin pan y sin trabajo” de Ernesto de la Cárcova, y la serie sobre Juanito Laguna de Antonio Berni. Frente a esas obras, el visitante reconocerá de inmediato lo que es la perfección.

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Museo de Arte Moderno

Av. San Juan 350

Ubicado en el emblemático barrio de San Telmo, que forma parte del Distrito de las Artes de la Ciudad de Buenos Aires, el MAMBA es el sitio indicado para descubrir y conocer el arte argentino desde la década de 1920 hasta nuestros días. Con un total de más de 7.000 obras, las diferentes vanguardias históricas están representadas en sus salas: minimalismo, informalismo, abstracción, conceptualismo, cinetismo y arte figurativo. Podrás disfrutar de obras de destacados artistas locales e internacionales como Guillermo Kuitca, Marta Minujin, Pettoruti, León Ferrari, Henry Matisse, Mondrian, Picasso y Kandinsky. Además de la colección permanente también se realizan muestras temporarias de artistas argentinos contemporáneos.

Fotografía, pintura, dibujo, instalación, escultura y video, todo por el mismo precio para dejar volar tu mente y disfrutar del arte que alguna vez revolucionó el mundo, o al menos lo intentó.

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Museo de Arte Contemporáneo

Av. San Juan 328

Si ya visitaste el Museo de Arte Moderno, solo tenés que caminar unos pasos hasta el Museo de Arte Contemporáneo, cuyo edificio de siete plantas se encuentra al lado del anterior. Su colección de obras es un complemento perfecto a las que se exhiben en las salas de su vecino, el MAMBA.
Fundado en el año 2012 por el coleccionista Aldo Rubino, el MACBA ofrece las distintas tendencias del arte contemporáneo y, especialmente, de la abstracción geométrica local e internacional. Esta tendencia marca el perfil de la colección que también incluye a los mayores exponentes del arte concreto brasileño y de la escuela geométrica estadounidense y europea. La distribución de las salas está acompañada por un excelente diseño de circulación y ambientación que convierte a la visita en un cómodo paseo artístico. Lógicamente, el MACBA también cuenta con una sala audiovisual donde se organizan ciclos de cine y videoarte.

Museo Nacional de Arte Decorativo

Av. del Libertador 1902
Cuando subimos la escalinata de mármol, atravesamos la puerta principal e ingresamos al museo, es imposible no sentir que estamos frente al decorado perfecto de una película ambientada en otra época. Y no es para menos. El Palacio Errázuriz Alvear, sede del Museo desde el año 1937, fue construido entre 1911 y 1917 en el estilo ecléctico francés y solía ser la residencia de una familia aristocrática argentina. Actualmente, esta mansión está dedicada a las artes decorativas y el diseño, y cuenta con una colección de objetos que pertenecieron a sus ocupantes: esculturas romanas, tapices, muebles antiguos, platería y porcelanas chinas.

El mayor interés de la colección radica en las piezas decorativas europeas y orientales, y las pinturas de los siglos XVI a XIX. Es destacable el conjunto de miniaturas europeas, una colección de 200 retratos elaborados con técnicas y materiales diversos. Otra joya del museo es “El sacrificio de la rosa” un óleo del siglo XVIII de Jean Honoré Fragonard, ubicado en el Salón de las Mujeres. Y en el salón principal, “Jesús con la cruz a cuestas” de El Greco. Pero mi objeto preferido está en una habitación: se trata de una cama de madera con forma de góndola veneciana, lo que confirma que la gente rica siempre es un poco caprichosa.

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La visita al Museo de Arte Decorativo nos permite conocer no sólo obras de arte atípicas sino también la forma en que vivía una parte muy pequeña y privilegiada de la sociedad argentina de esa época. Si quisieras darte un gusto y sentirte parte por un rato, podés comer algo rico en el restaurant que se encuentra en el lugar: Croque Madame.

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Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires

Av. Figueroa Alcorta 3415
El Malba se inauguró en el año 2001, en el pintoresco barrio de Palermo, para exhibir la colección privada de su fundador, Eduardo Constantini. Si bien el museo cuenta con apenas 200 obras de arte latinoamericano, rápidamente se convirtió en un punto de encuentro para estudiantes, turistas, amantes del arte y una buena cantidad de hipsters e “it girls” que lo visitan diariamente. La arquitectura es un factor importante de su éxito. Con un diseño ultra moderno y una enorme pared vidriada que deja entrar la luz del sol sobre el hall central, nos provoca la ilusión de estar subiendo al cielo cuando ascendemos por la escalera mecánica hasta las salas del primer nivel.

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En el primer nivel podemos ver la colección permanente con obras de los mejores exponentes del arte latinoamericano, entre los que se destacan: Siqueiros, Diego Rivera, Fernando Botero, Frida Kahlo con su genial “Autorretrato con chango y loro”, Antonio Berni con sus pinturas “Manifestación” y “Juanito y Ramona”; Tarsila do Amaral con “Abaporu” y varias obras del argentino Guillermo Kuitca. Desde el primer nivel se puede salir a la terraza o subir hasta el segundo piso donde se realizan muestras temporarias, casi todas excelentes, de artistas de todas las latitudes.

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En la planta baja, el Malba cuenta con una sala de proyecciones donde se organizan ciclos de cine y conferencias. También hay un restaurante súper chic, que te recomiendo evitar si viajás en plan mochilero. Por cierto, los días miércoles la entrada está a mitad de precio (60 en vez de 120 pesos).

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Fundación Proa

Av. Pedro de Mendoza 1929
A escasos metros de “Caminito”, la calle más famosa del barrio de La Boca que los turistas visitan todo el año para fotografiar sus casitas coloridas, se encuentra Proa, una fundación privada donde las manifestaciones más diversas del arte contemporáneo tienen lugar. Con un programa anual de exhibiciones temporarias, que incluye las propuestas más novedosas en pintura, fotografía, video, diseño, escultura y hasta música electrónica, Proa es un espacio de arte ineludible en la Ciudad de Buenos Aires.

Su moderno y laberíntico edificio de tres pisos cuenta con cuatro salas de exhibición, un auditorio multimedia, una librería especializada y una terraza espectacular donde el visitante puede observar el atardecer sobre el Riachuelo, disfrutando de alguna exquisitez que ofrece el restaurant. Al salir de Proa, aprovechá a dar una vuelta por este barrio mítico de la ciudad, si es que no lo hiciste antes de entrar ni se hizo de noche al salir. *Nota para turistas desprevenidos: el barrio de La Boca conviene visitarlo de día.

La foto (arriba) corresponde a una exhibición reciente del mundialmente reconocido Ai Weiwei en Fundación Proa.

Museo de la Historia del Traje

Chile 832
Si estudiás Diseño de Indumentaria, Vestuario o simplemente te interesa conocer la moda y la vestimenta de épocas pasadas y países remotos, este es el lugar indicado para visitar en el corazón de San Telmo. Cuenta con más de 9000 piezas, entre vestidos, pantalones, calzados, objetos de uso cotidiano y molderías, que van desde el siglo VXIII hasta la década de 1980. En su colección podemos encontrar trajes típicos de países como Japón, China y Grecia. Es imperdible la colección de trajes de novia de todas las épocas, que incluye uno realizado con la tela de un paracaídas de la Segunda Guerra Mundial: el sueño de todo soldado.

También ocupan un lugar destacado los vestidos que pertenecieron a diferentes personalidades del espectáculo local. Hay disfraces de carnaval, trajes de baño de todas las épocas, ropa de niños, vestimenta de principio de siglo XX, moda de la década del 60, y mucho más.

Además, el Museo tiene una biblioteca con más de 2000 volúmenes entre los que se cuentan catálogos, revistas y moldes de prendas de todas las épocas, que son material de consulta para estudiantes, diseñadores e investigadores.

Museo Casa Carlos Gardel

Jean Jaurés 735

Si aceptamos que el tango es, como la bossa nova en Brasil, el estilo musical distintivo de la Argentina, Carlos Gardel fue, sin duda, su mejor exponente. Dotado de una voz sin igual, este cantante del barrio del Abasto logró conquistar por igual a hombres y mujeres de principios del siglo XX. Fue el precursor mundial del video clip, donde aparece cantando con su guitarra en un video de 1930 que se puede ver en Youtube, adelantándose 50 años a los inicios de MTV. Grabó infinidad de tangos que fueron un éxito inmediato, protagonizó películas y salió de gira por el mundo, como si fuera un rockstar de su época. En 1935, el avión que lo transportaba desde la ciudad de Medellín junto a su orquesta se estrelló en la selva colombiana. Gardel perdió la vida pero su obra, su vida y su legado se conservan en el Museo Casa del Abasto, donde vivió sus últimos años junto a su madre.

El museo fue inaugurado en 2003, luego de realizar una restauración completa de su estructura para recrear la vida en una casa de aquellos años. Cuenta con algunos objetos originales del músico: discos y abundante material fotográfico. También hay copias autenticadas de su partida de nacimiento, que aún hoy sigue siendo tema de debate. ¿Era argentino, francés o uruguayo? Gardel era mundial.
Recorrer la casa de “El zorzal del Abasto” es una experiencia recomendable para los que quieran conocer más sobre la vida de este ícono argentino, el Maradona del tango.

Museo Evita

Lafinur 2988

María Eva Duarte de Perón (1919-1952) fue una de las personalidades más importantes de la sociedad argentina durante la mitad del siglo XX. Sobre ella el director inglés Alan Parker filmó un musical que protagonizó Madonna y popularizó la canción “Don’t cry for me, Argentina”. Pero la verdadera Evita no cantaba.

Siendo una muchacha, Evita llegó a la ciudad de Buenos Aires para desarrollar su carrera como actriz. Sin embargo, cuando conoció al General Perón, se dedicó a la acción social para ayudar a mujeres y niños desde la Fundación que llevaba su nombre. En esa casona del barrio de Palermo, funciona hoy el museo que recuerda su vida, su obra y su legado.

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La exposición permanente se organiza de manera lineal y cronológica, a partir de la infancia y adolescencia de Evita, el viaje a Buenos Aires desde Los Toldos, sus comienzos en el mundo del espectáculo: la radio y el cine. El recorrido está ilustrado con material museológico original, objetos personales, los impresionantes vestidos que usó como Primera Dama, junto a audiovisuales de época, material fílmico restaurado, macroleyendas y gigantografías.

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También se realizan muestras temporarias que abordan la figura de Eva desde diferentes perspectivas artísticas: fotografía, diseño y pintura. Un paseo obligado para quienes quieran conocer más sobre la vida de esta mujer que provocó pasiones y rechazos por igual.

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Centro Cultural Kirchner

Sarmiento 151

Este centro cultural dedicado a las artes plásticas, los conciertos musicales y las exposiciones es el más importante de América Latina debido a su tamaño e innovación técnica. Tiene más de 100 mil metros cuadrados, diez salas de usos múltiples y una capacidad para 5000 visitantes. Tras una inversión millonaria, fue inaugurado en el año 2015, con motivo de los festejos por el bicentenario de la Independencia. Allí funcionaba el Correo Central de Buenos Aires, pero fue remodelado por completo en su fachada y su interior para albergar las manifestaciones artísticas más diversas del ámbito local e internacional.

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Ubicado en el bajo porteño, a pocos metros de la Casa Rosada, el CCK conserva en el hall central el enorme recibidor circular de madera del antiguo correo, donde el visitante es asistido para recorrer sus instalaciones. La sala más importante es “La ballena azul”, una enorme estructura de concreto sostenida en el aire por dos columnas, que recuerda la anatomía del cetáceo. Su interior es una sala perfectamente acustizada para música sinfónica con una capacidad de 1750 espectadores. También se realizan muestras de fotografía, pintura, video, instalaciones, y recitales de rock y música popular. Todas las actividades son gratuitas.

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Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco

Suipacha 1422

Ubicado en el barrio de Retiro, es el único en la Ciudad de Buenos Aires dedicado a la historia y arte del período colonial. Ofrece al visitante un panorama completo de las manifestaciones artísticas producidas en los virreinatos del Perú y del Río de la Plata, y de otras zonas geográficas de influencia.

El Palacio Noel, sede del Museo desde el año 1947, fue construido en 1922 en el estilo neocolonial hispanoamericano. Cuenta con 15 salas de colecciones permanentes de platería, pintura de las escuelas cuzqueña, potosina, mexicana, del lago Titicaca y del territorio argentino. En sus salas también podemos apreciar imágenes religiosas (realizadas en madera, alabastro y marfil); mobiliario barroco, indumentaria civil y religiosa, cerámica española, numismática, grabados, alhajas y material bibliográfico de la época. Además tiene una sala dedicada a la colección de instrumentos musicales, con piezas de cuerda, viento y teclado. El Museo Isaac Fernández Blanco se convirtió en uno de los espacios más reconocidos en la ciudad para la música de cámara, con repertorios de música antigua y en especial del período barroco. Su particularidad -que lo diferencia con los otros museos- es que cuenta con un jardín espectacular, ideal para pasar un momento agradable al aire libre.

Crédito imagen de portada: Protoplasma K