Foto: Quesería la Antigua

1. En Salamanca no guardamos el coche en el garaje.
Lo guardamos en la cochera.

2. La salmantina no ataja para llegar antes a un sitio.
Atrocha.

3. El salmantino no cierra la puerta con llave.
La canda.

4. El salmantino no se cuelga de algo.
Se rescuelga.

5. Los salmantinos no mencionamos a alguien.
Lo mentamos.

6. En Salamanca cambiamos el verbo caer por tirar.
Y tenemos que pensarlo antes para no equivocarnos que algo se cae solo y lo tira alguien.

7. El salmantino no es guapo.
Es majo.

8. En Salamanca no hay mendigos que piden por las terrazas.
Hay pidepelas.

9. Los salmantinos no comen cochinillo.
Comen tostón.

10. En las ferias de Salamanca no hay coches de choque.
Hay coches chocones.

11. La salmantina no sueña que viaja en globo.
Se sueña viajando en él, en reflexivo.

12. Los salmantinos no somos salmantinos.
Somos charros.

13. El charro no se ahoga.
Se añusga.

14. En Salamanca no se cambian en la tienda los productos que no te gustan.
Se descambian.

15. Los charros comemos “chochos típicos”.
¡Son dulces tipo peladillas pero más grandes y difíciles de comer! (¿en qué estabas pensando?)

16. Si un charro te pregunta si te gusta la pesca, no está pensando en ir al río con caña y cebo.
Quiere saber si te gusta el pescado (ya en el plato).

17. Los charros no preguntamos “¿por qué?”.
Preguntamos “¿pór que?”, con el acento cambiado.