¿Cuántos días serían justos para celebrar a las mujeres? Hoy te quiero contar de estas mujeres nativas mexicanas que nos han demostrado que los límites solo están en nuestra mente y que, cuando la voluntad es fuerte, no hay quien te pueda detener.

Macedonia Flores

En el año 2003, Macedonia Flores, una nativa hñä-hñü, sorprendió no solo a México sino al mundo entero. Fue acusada de adulterio por dos mujeres en su comunidad, conducta que se castiga entre su gente con agresión pública y la aplicación de pasta de chiles en los genitales. Ante esto, Macedonia decidió defenderse de esta falsa acusación interponiendo una denuncia contra sus agresoras, ganando el pleito.

Así, les demostró no solo a las mujeres de su comunidad sino a las de todo México que no tienen por qué someterse a las injusticias de la sociedad y guardar silencio a la espera de que todo mejore como por arte de magia.

De ahí en adelante, Macedonia optó por tener un papel más activo en la defensa de los derechos de las mujeres indígenas, por lo que comenzó a dar pláticas y talleres en su comunidad, lo que le valió la nominación al Premio Nobel de la Paz.

María Lorena Ramírez

Fue en el año 2017 cuando esta gran atleta sorprendió al mundo al ganar un Ultramaratón de Cerro Rojo en la isla de Tenerife, compitiendo contra 2400 corredores de todo el mundo durante un trayecto de 102 kilómetros.

Pero su hazaña no se basa simplemente en haber ganado, sino en las condiciones que lo consiguió, pues Lorena no hizo uso de las facilidades con las que compitieron los demás atletas, como ropa y calzado especial. Lorena compitió con falda y sandalias, ropa típica del pueblo al que pertenece: los rarámuri, los de los pies veloces.

Jacqueline Roque

En el año 2018 y, con 19 años de edad, esta joven zapoteca fue galardonada con el primer lugar en el concurso fotográfico “Mujeres Indígenas y Seguridad Alimentaria de América Latina y el Caribe”, organizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El requisito primordial era que la fotografía debía ser capturada por mujeres indígenas.

En dicho concurso participaron 97 mujeres de todo el mundo y, para sorpresa de Jacqueline, su trabajo se exhibió en los 194 países que son miembros de la ONU. A su corta edad, Jaqueline nos demuestra que no hay sueños demasiado altos por alcanzar y que la pasión con que uno hace su trabajo es la llave para abrir enormes puertas.

Yalitza Aparicio

¿Cuántas posibilidades hay de que una maestra triqui de preescolar sea nominada al máximo galardón de cine como mejor actriz?

La respuesta es ninguna y, aún así, Yalitza ha sabido lidiar con las consecuencias buenas y malas que esto pueda traer. Por un lado, su vida ha cambiado para bien, convocando cámara allí donde se planta y demostrando que el talento puede encontrarse en los lugares más apartados de México, listo para ser descubierto. Por otra parte, ha tenido que lidiar con los comentarios ofensivos y racistas por parte de sus propios compatriotas, quienes hacen gala de su brillante talento para discriminar a quien consideran inferior.

Yalitza viene a demostrar que México es un país racista, clasista y discriminador, pero también a demostrar que, aún con el panorama en contra, la constancia, la sencillez y el talento siempre terminan por sobresalir.

Como puedes ver, estas cuatro mujeres han superado las circunstancias y han logrado despuntar, demostrándonos que ahí afuera, por cada mujer que sufre a causa de los males sociales de nuestros tiempos, hay otra abriendo la brecha, marcando el camino, invitando a otras a vivir un papel preponderante.