¿No tienes claro cómo organizar tus próximos viajes? ¿Qué usar de excusa para viajar a un sitio u otro? Aquí va una idea tentadora: convertirte en un experto en chocolate yendo de museo en museo. La mayoría, además, tienen tienda, cafetería y ofrecen muestras. ¿Qué más quieres? Estos son algunos museos del chocolate que puedes visitar por el mundo.

1. Chocolate Museum y Heindl SchokoMuseum (Viena, Austria)


En Viena no hay uno, sino dos museos del chocolate. Me avergüenza un poco admitir que yo, tan conocedora de la ciudad, no he ido a ninguno, pero ya tengo excusa para mi próxima visita. El Chocolate Museum está en la zona del Prater y ofrece como mayor atractivo talleres en los que puedes hacer tu propia barrita de chocolate y tus propios pralinés. Además, está muy pensado para la generación Instagram y tiene muchos rincones perfectos para la foto. El SchokoMuseum está un poco más a las afueras y es de la marca de chocolates Heindl. Es un poco más «visita la fábrica». Tienen también talleres.

2. Maison Cailler (Broc, Suiza)


Ir a una fábrica de chocolate en Suiza es algo que todos tendríamos que hacer al menos una vez en la vida. ¡Un sueño hecho realidad! En Maison Cailler se fabrica chocolate desde 1898 y son la casa chocolatera más importante de la región. La visita te permite conocer la historia de la familia y de cómo Cailler se convirtió en un nombre imprescindible en los chocolates suizos, además de ver y conocer el proceso de producción real de primera mano. También hay talleres y, por supuesto, ofrecen catas.

3. Chocolate Nation (Amberes, Bélgica)


El chocolate belga tiene tanta buena fama como el suizo, por lo que no es de extrañar que en el país haya unos cuantos museos dedicados a él. Nos quedamos con este de Amberes porque fue en esta ciudad donde abrió la primera fábrica de chocolate de Bélgica. El museo está dedicado al chocolate belga en particular y a la historia de cómo Bélgica se convirtió en un país tan amante y productor de chocolate. Además, es muy nuevo, abrió a principios de 2019, por lo que es bastante moderno e interactivo.

4. Mundo de Chocolate (Gramado, Brasil)


Abandonamos Europa, aunque no tanto, porque este parque temático del chocolate quiere que imagines que estás en una fábrica chocolatera en Lugano, Suiza. Lo que encontrarás aquí, eso sí, es muy distinto a los otros museos: es un mundo de chocolate tal cual, unas 30 toneladas de chocolate esculpido en más de 200 piezas que representan monumentos emblemáticos de todo el mundo. ¡Hay algunas esculturas de más de 4 metros de altura! Y ahora imagina cómo huelen sus estancias. Quieres ir, ¿no?

5. Les Secrets du Chocolat (Geispolsheim, Francia)


En 2003 abrió este museo del chocolate en Geispolsheim, a las afueras de Estrasburgo. Abrió como iniciativa de la familia Burrus, dueña de la firma chocolatera Schaal Chocolatier, compañía que lleva haciendo chocolate en Alsacia desde 1871 (primero de la mano de los Schaal, desde los 60 con los Burrus al frente). En una visita de 45 minutos puedes hacer una cata, aprender sobre la historia del chocolate y ver a los maestros chocolateros en pleno trabajo.

6. The Chocolate Museum (St. Stephen, Canadá)


La marca canadiense de chocolatinas Ganong es la responsable de este museo en el que los visitantes pueden aprender sobre cómo se hacen todo tipo de chocolatinas y bombones, sobre la historia de Ganong en particular, y por supuesto probar mucho chocolate. El museo está en una zona de la antigua fábrica y abrió aprovechando que la producción principal de Ganong se mudó a un edificio más moderno.

7. Schokoladenmuseum Köln (Colonia, Alemania)

Ubicado a orillas del Rin como si fuese un barco que trae el cacao a la ciudad, este enorme museo es muy ambicioso. Te lleva de viaje por toda la producción del chocolate, desde el árbol del cacao hasta que nos comemos un bombón, y lo hace todo de forma muy amena y divertida. Uno de sus atractivos estrella es una fuente de chocolate (podrás probar una galleta mojada en ella) y ver cómo se hacen los bombones en unas hipnóticas máquinas.

8. Museu de la Xocolata (Barcelona, España)


Montado por el Gremio de Pastelería de Barcelona y abierto desde el año 2000, es un museo muy pequeño, pero uno de los más visitados de la ciudad. Te cuenta la historia de cómo llegó el cacao a Europa y cómo se popularizó en forma de chocolate, además de la importancia que tenía en las culturas azteca y maya. Hay también unas cuantas esculturas de chocolate y muchas máquinas en las que verás cómo se llega del cacao a distintos tipos de del manjar.

9. Chocolala Šokolaadimuuseum (Tallín, Estonia)


Un museo más en el que aprender cómo se pasa del cacao al chocolate, sí, pero con una particularidad interesante: se centra en la historia del chocolate estonio —empezaron a producirlo en 1806— y habla mucho de cómo era su industria antes de la Segunda Guerra Mundial y durante la época soviética. Está en un edificio histótico y abrió hace pocos años, pero su chocolate (también producen y venden) no hace más que acumular premios. ¡Y la entrada es gratuita!

10. Cadbury World (Birmingham, Reino Unido)


Cadbury es una de las marcas británicas de chocolate más reconocidas tanto en el país como internacionalmente y Birmingham —y este edificio en particular— donde empezó todo. Aquí había una fábrica y, desde 1990, este museo muy interactivo y muy enfocado a los niños. ¡Un poco como estar en la fábrica de chocolate de Willy Wonka! Después de aprender y divertirte, acabarás la visita en la tienda de Cadbury más grande del mundo. No está mal, ¿no?