Hoy te vamos a hablar de la lengua náhuatl, que para el siglo XVI se componía de un vocabulario tan extenso como el inglés y que nos ha legado palabras que no tienen traducción al español ni a ninguna otra lengua. Aquí te dejamos algunos ejemplos:

Yolpapatlaca:

Es cuando el corazón se agita fuertemente al sentir un profundo miedo.

Tzitzquilia:

Es cuando sientes la vergüenza por alguien más.

Teixnempehualti:

Es el enojo que uno siente o el maltrato que uno ocasiona a alguien sin motivo alguno.

Itolani:

Es el deseo que se siente por ser adulado.

Choquizotlahua:

Es el cansancio que se siente después de haber llorado mucho.

Quicnochihua:

Es cuando se hace sufrir a una persona:

Tametzona:

Es cuando hay luz de luna.

Huactzajtzi:

Es cuando se da un grito agudo.

Mijtipolohua:

Es la acción de una tortilla que se infla.

Chalani:

El ruido que producen los pequeños objetos metálicos.

Quequeloa:

Es lo que hace uno al engañarse a uno mismo.

Cuacochi:

Es cuando uno duerme en un árbol.

Cochcanenqui:

Es cuando alguien finge que duerme.

Ajcahuetzcato:

Es la risa fuerte de las mujeres.

Jojopoca:

Es la acción de soplar la lumbre para hacerla arder aún más.

Icniuhtli:

Es una palabra que puede significar hermano o amigo, pues en lengua náhuatl no existe la diferencia entre uno y otro.

Itzcuintli:

Se le llama así a los niños muy inquietos, que no pueden estar en calma.

Apapacho:

Es una serie de caricias muy tiernas a alguien que está triste o pasa por un mal momento, se traduce literalmente como “ablandar con las manos”.

Quihuetzcaltiá:

Cuando uno hace reír a alguien más.