El globito (Avenida Caseros 3015, Parque Patricios)

Esta tradicional pizzería de barrio está ubicada a metros del Club Huracán, al cual homenajea con su nombre. La pizza es media masa, poco grasosa y cubierta por una muzzarella suave. Es toda una experiencia ir uno de esos días en los que hay partidos de fútbol y juega Huracán: los hinchas tiñen el local de rojo y blanco, y el espíritu futbolero invade el ambiente.

Las cuartetas (Avenida Corrientes 838, Centro)

Para muchos es la mejor pizza de Buenos Aires. Es de esas pizzas al molde que, cuando separás las porciones, una catarata de muzzarella se desliza en el medio desparramándose lentamente sobre la bandeja de metal. Simplemente sublime. Es una de las pizzerías notables de la ciudad de Buenos Aires.

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La mezzetta (Avenida Álvarez Thomas 1321, Villa Ortúzar)

La estrella de esta tradicional pizzería para comer al paso es la fugazzeta rellena. Una masa crocante de tres centímetros de alto, muzzarella desbordante, aceitosa y esponjosa, y cebollita dorada arriba, en su punto justo.

Güerrin (Avenida Corrientes 1368, Centro)

Tal vez la pizzería más famosa de Buenos Aires. Tiene sus fanáticos, pero también sus detractores. Güerrin está discutida porque para algunos tiene demasiada muzzarella para el tipo de masa, gratinada por demás y excesivamente cara. Pero los fans de esta pizzería -que siempre está llena y cuesta encontrar hasta un huequito en las barras para comer de pie- valoran justamente el exceso de muzzarella, la capita de arriba gratinada y consideran que vale lo que cuesta. Hay más de 70 variedades diferentes de pizzas… ¡no apto para indecisos!

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Banchero (Suárez 396, La Boca)

Cuenta la leyenda que aquí se inventó en 1925 la fugazzeta rellena. A Don Agustín Banchero, un panadero genovés, se le ocurrió ponerle queso arriba a la típica fugazza que hacían en Italia. También se cuenta que a este local iban a comer fugazzeta Tita Merello y la mismísima Eva Perón. La verdadera experiencia es ir a La Boca, pero si sos de esos que prefiere quedarse cerca del Obelisco, hay una sucursal en la avenida Corrientes al 1300.

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Los Patricios (Uspallata 2999, Parque Patricios)

Esta pizzería es el hallazgo de este artículo, porque muy pocos la donod3n, pese a que aquí encontrás una de las mejores pizzas de Buenos Aires… es más, es mi preferida. Esta pizza al molde tiene la altura perfecta y el equilibrio justo entre la cantidad de masa y la cantidad de muzzarella, que tiene un sabor único. La fugazzeta, rellena con jamón y queso, es indescriptiblemente deliciosa.

Pirilo (Defensa 821, San Telmo)

Abierta desde 1932, esta pizzería es parte del patrimonio histórico, cultural y gastronómico del barrio más arrabalero de Buenos Aires. No tiene mesas para sentarse, sólo podés comer de pie y tiene muy pocas variedades: muzzarella, anchoas, fugazza y pizza canchera, todas hechas en horno a leña. Pero todo vale la experiencia de comer estas espectaculares pizzas. En el pequeño local hay una leyenda que dice: “El que no se engrasó los dedos con Pirilo, no sabe lo que es comer pizza”.

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Los muchachos de Punto y Banca (Mansilla 3594, Palermo)

Hasta hace unos años existía una histórica pizzería en el barrio de Palermo: Punto y Banca. Un día cerró pero los empleados se juntaron y abrieron su propio negocio, al que llamaron Los muchachos de Punto y Banca, a unas cuadras del local original, para alegría del barrio. No tiene mesas pero se puede comer en la barra, y los habitués recomiendan la fugazzeta con jamón entre las pizzas, y entre las empanadas, las fritas de jamón y queso… insuperables.

Siamo nel forno (Costa Rica 5886, Palermo)

Acá podés comer la verdadera pizza napolitana, tal como se la produce en Nápoles: esta pizzería está certificada por la Associazione Verace Pizza Napoletana. Las pizzas quedan finitas donde están los ingredientes e infladas donde están lo bordes, se cocinan en horno de barro y las variedades son según los ingredientes del día. Se pide una pizza por persona y aunque parezca un despropósito… ¡al final comiste todo!

Jaimito (Virrey Liniers 709, Boedo)

En Jaimito la pizza grande no es grande, ¡es enorme! Pero si pensás que va a sobrar, estás en un error. Pizza a la piedra pero con el espesor justo (ni una lámina de papel ni media masa), sequita y crocante con una deliciosa muzzarella suave de textura y sabor. Una típica pizzería de barrio sin marquesinas ni pretensiones pero que, una vez que la conocés, nunca más dejás de ir.

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San Antonio (Avenida Garay 3602, Boedo)

Pizza al molde, con una masa bien trabajada, alta y esponjosa, ideal para los que eligen este tipo de pizzas, y cubierta por abundante muzzarella de esa que es bien aceitosa. Un clásico del barrio que se llena de hinchas de San Lorenzo cada vez que el equipo juega un partido. Cuentan que el actor Vigo Mortensen va a la San Antonio comer unas porciones cada vez que vuelve a Buenos Aires.

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Los campeones (Avenida Montes de Oca 856, Barracas)

Una pizzería clásica del barrio que está desde 1954. Pizzas de 10 porciones cocidas a la piedra en horno de leña, con muchas aceitunas y una muzzarella deliciosa. Si te gusta la fainá, en Los Campeones es finita y crocante, ideal para comerla a caballo con la pizza.

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El cuartito (Talcahuano 937, Barrio Norte)

Nació como un cuartito en el que se preparaban las pizzas en 1934 y se despachaban por una ventana… de ahí su nombre. Famosa y clásica a la vez, en esta pizzería el tanguero Anibal Troilo comía la de anchoas con whisky junto a sus amigos, pero cuando iba con su mujer -que le cuidaba la salud- los mozos le preparaban a escondidas un vaso de whisky que se tomaba… ¡en el baño! La pizza media masa es deliciosa, pero las historias que conserva esta pizzería la hacen única y especial.

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El Mazacote (Chile 1400, Monserrat)

La pizza de muzzarella a la piedra de esta pizzería es simplemente perfecta, pero lo que hace a este lugar diferente al resto es que son los creadores de la fainazzeta: mezcla de pizza y fainá con queso y cebolla, que con sólo olerla te transporta al paraíso del placer.

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Génova (Avenida Corrientes 872, Centro)

Es una de las pizzerías del circuito de la calle Corrientes, donde están casi una al lado de otra. Aunque no es de las más famosas, si entrás y pedís una porción de muzzarella con un chopp de cerveza no vas a entender por qué no está entre las más conocidas. Su sabor, condimentos, masa esponjosa y muzzarella la hacen sencillamente deliciosa. Como yapa, las empanadas de carne son espectaculares.

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Los Maestros (Uriburu 1305, Barrio Norte)

Una pizzería de barrio con la particularidad de ser los creadores de la fainazza (foto): es la misma sabrosa fainá, pero con el agregado de un toque de oliva, cebollita de verdeo y especias que le dan vuelo propio. Todas pizzas de media masa, la de muzzarella es espectacular, pero la estrella es la napolitana condimentada con la cantidad justa de ajo y albahaca fresca.

El palacio de la pizza (Avenida Corrientes 751, Centro)

Este es un local que se quedó en el tiempo: paredes amplias, iluminación sin brillos ni estridencias, y sillas y mesas de madera que fueron pensadas para que duren muchos años… hace muchos años. Un lugar especial dentro del catálogo de las mejores pizzerías de la ciudad. Esta pizzería tiene su propio grupo de fanáticos: la AAPP (Asociación Amigos del Palacio de la Pizza).

El fortín (Avenida Álvarez Jonte 5299, Monte Castro)

A 10 cuadras de la cancha del club Vélez Sarsfield, esta pizzería alejada del centro tiene más de 50 años de tradición en el barrio. La estrella es la pizza de jamón y morrones, que lleva un frasco entero de morrones de 800 gramos, aseguran los fanáticos de esta variedad. La yapa es el postre de la casa, tipo Balcarce, que es una receta única y original.

Santa María (Avenida Corrientes 6801, Chacarita)

Tradicional pizzería que se destaca por la tradicional pizza de muzzarella: la salsa de tomate excelente, muy buena cantidad y calidad de muzzarella, y excelente masa. Para los menos tradicionales, en Santa María es excelente la pizza de verduras y salsa blanca.

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Burgio (Avenida Cabildo 2477, Belgrano)

Una pizzería tan clásica que en cuanto entrás hacés un viaje en el tiempo: las servilletas, los platos, las botellas exhibidas, los azulejos… absolutamente todos los elementos son como eran hace 30 o 40 años. Las mejores pizzas de Burgio son las tradicionales: muzzarella, jamón y morrones, fugazzeta o napolitana.

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El imperio de la pizza (Avenida Corrientes 6899, Chacarita)

Justo donde termina (o empieza) la avenida Corrientes, frente a la estación de trenes Federico Lacroze y al cementerio de la Chacarita, desde hace más de 70 años funciona esta pizzería emblemátic, que siempre está llena, vayas a la hora que vayas. La pizza es al molde y son tres las pizzas que se llevan la gran ventaja sobre las demás: La fugazzeta, la primavera y la de espinaca. El año pasado, esta pizzería ganó el premio a la mejor pizza de muzzarella en el #Muzza5K, una una competencia en la que “los maratonistas” eligen a las mejores pizzerías.

El barrilete (Carabobo 162, Caballito)

Esta pizzería tiene la particularidad de hacer el delivery en auto para que la pizza no se enfríe, ¡todo un lujo! De las pizzas especiales, la que se lleva las preferencias es la pizza barrilete que tiene la particularidad de ser gigante: 16 porciones con un cuarto de cada variedad: muzzarella, muzzarella con morrón, cancha (salsa de tomate, cebolla, cebolla de verdeo, aceitunas y morrón) y fugazza. ¡Come una familia entera!

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Gran pizzería José (Avenida San Martín 6915, Villa Devoto)

Desde hace más de 70 años esta pizzería está en el barrio y es todo un ícono de la zona. De las variedades más ricas, además de la muzzarella está la «Provenzal» (muzzarella, ajo picado abundante y perejil), pero la estrella es la «Gran Mariscal» es muzzarella, jamón, morrones, palmitos y aceitunas.

PinPun (Avenida Corrientes 3954, Almagro)

La fugazzeta es la especialidad de esta pizzería, fue fundada en 1927 por los mismos dueños que unos años después abrirían Güerrin. PinPun ganó varias veces la competencia #Muzza5K.

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La posta de Achaval (Avenida Directorio 1493, Caballito)

Acá, las pizzas grandes tienen casi 500 gramos de muzzarella, mucho más de lo que se suele poner habitualmente. Una pizzería en la que se reúnen las familias del barrio y que mantiene el delicioso sabor de sus pizzas a través del tiempo.

Sánchez y Sánchez (Avenida Rivadavia 3399, Almagro)

Su nombre se debe a que está justo en la esquina de la avenida Rivadavia y Sánchez de Bustamante, una calle que en la cuadra siguiente pasa a llamarse Sánchez de Loria. Las pizzas son espectaculares, rebosantes de muzzarella, sequitas y crocantes, pero las empanadas en esta pizzería son lo más delicioso que podés probar.

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El Cedrón (Avenida Juan Bautista Alberdi 6101, Mataderos)

En un barrio bien porteño, El Cedrón es parte de la identidad de Mataderos. Funciona como pizzería desde los años ‘60, pero esa esquina está primero como despacho de bebidas y luego como bar, desde 1908. Con masa al molde, bien gruesa y aceitosa, la muzzarella cumple con todas las exigencias que la hacen deliciosa. En las variantes, la pizza de roquefort y nueces, la de verdura y salsa blanca, y la de espinaca con queso ocupan los primeros lugares.

La guitarrita (Cuba 3300, Nuñez)

Esta pizzería tiene la particularidad de haber sido fundada por dos glorias del fútbol argentino de la década del 40: Mario Boyé (famoso delantero de Racing y Boca) y René Pontoni (jugador de San Lorenzo de Almagro). Desde que abrieron, en la década del ‘60, este local fue punto de encuentro de jugadores de fútbol, celebridades, políticos y vecinos de la zona. Cocidas en horno de barro y con leña de quebracho, las pizzas de La guitarrita tienen un gusto y un aroma muy característico. La “Pizza Mamá” (rodajas de tomate, albahaca, ajo, muzzarella, provolone y roquefort) es la especialidad de la casa.

La Americana (Avenida Callao 83, Congreso)

Son riquísimas las pizzas de la Americana, pero con buen criterio y justa razón se declara la reina de las empanadas. Desde el año 1935 esta pizzería acompañó todos los vaivenes políticos de la Argentina, pues está a una cuadra del Congreso Nacional. Pizzas, las clásicas, y empanadas las más recomendadas son las de carne cortada a cuchillo, y cebolla y queso.
Hay una sucursal sobre la avenida Corrientes.

Nápoles (Avenida Corrientes 5588, Villa Crespo)

Desde los años ’60, esta pizzería ofrece una gran variedad de sabrosas pizzas, excelente atención y un arsenal de historias que reúne a grandes personajes, como por ejemplo Osvaldo Pugliese, histórico director de orquestas de tango. El secreto de esta pizzería es el mix de especias que le ponen a la salsa de tomate, que las hace especialmente ricas.

Las Palmas (Avenida Caseros 2002, Barracas)

Una pizzería que debería estar en la lista de las más famosas por los años que lleva en el barrio y por el sabor único de sus pizzas, que se sostiene en el tiempo. Las pizzas de media masa salen doraditas, con una muzzarella bien salada (aunque no en exceso), y una salsa de tomate bien suave que acompaña perfectamente. La fugazzeta rellena es ni más ni menos que sensacional.

Ferreiro (Avenida Angel Gallardo 1001, Villa Crespo)

Esta pizzería de barrio y muy tradicional es famosa por su pizza napolitana, que tiene un toque particular: además del tomate en rodajas y el ajo picadito, por encima tiene queso provolone gratinado. El lugar está revestido con imágenes de la revista “El Gráfico”, la histórica publicación semanal que durante años relató el devenir del fútbol argentino.

El rinconcito de Goyena (Avenida Pedro Goyena 400, Caballito)

Como buena pizzería de barrio que se precie de tal, en el rinconcito de Goyena el clima es familiar, con pocas mesitas adentro y afuera. La vedette de las pizzas en este lugar es la «Pizza Gran Rinconcito»: salsa de tomate, muzzarella, jamón, rodajas de tomate, morrones, longaniza y palmitos.

Crédito imagen de portada: AappAsociacionAmigosDelPalacioDeLaPizza