“Ya merito”, “Esperame tantito”, “Aguántame”, “Momentito”, “Al ratito”, “Ya casi”, “Nomás termino esto”… Todas estas son expresiones que usan los mexicanos para decir que algo o alguién está casi listo. Sin embargo, hay una palabrita truculenta que, además de significar lo mismo que todos los términos anteriores, implica (solo para el oyente entrenado), que ese ratito puede constar de unos minutos, de unos días, de unas décadas… ¡o que puede que no llegue nunca!

Para mí, como extranjera, el “ahorita” es una fuente inagotable de fascinación e intriga y, por eso, les pedí a los lectores de Matador Network que me contaran, con la mano en el corazón, qué significaba para cada uno de ellos la palabra “ahorita”. Aquí sus respuestas.

“Período comprendido entre «justo ahora y posiblemente nunca».

“Ahorita: tiempo que nunca llega”.

“Cuando le decían a mi hermanito “ahorita, espérame”, respondía: «¡ahorita es tardarse!».

“Equivale a un viaje interestelar de quien la dice (el tiempo pasa muy lento) y una eternidad para quien el “ahorita” fue dirigido”.

“¡La ETERNIDAD!”.

“Sin tiempo ni hora exacta; es decir, ¡quién sabe!”.

“Es el lapso de reflexión trascendental sobre los universos paralelos y los caminos inimaginados por los que nos podríamos decantar… en caso de tomar la decisión de cumplir nuestra palabra”.

“Si es ahorititita es enseguida pero si es ahorita tal vez nunca pase”.

“Es un método de distracción para que la otra persona deje de molestar por un rato”.

“Es una promesa de hacer algo, que puede implicar desde ponerte a trabajar ya o no hacerlo nunca”.

“Me encantaría saberlo. Mis hijos lo entienden como que es un lapso de dos, tres o cuatro horas. Si les pido algo, están “ahorita ahorita” y así pasan las horas”.

“Hacer algo hasta que me acuerde… o cuando vea a mi mamá que viene directo hacia mi con la escoba, la cuchara o con su chancla “¡¿y qué te dije?!”. Eso es mi ahorita”.

“Cuando se me de mi chingada gana. Es un tiempo indefinido”.

“No te molestes en esperar”.

“Es una esperanza de que algo sea hecho… algún día. O tal vez jamaś”.

“No significa nada bueno. Es una mala costumbre”.

Ahorita es AHORITA… en palabras de mi madre, claro”.

“¡En este instante lo hago!”.

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“El ahorita es una palabra que trata de definir lo que abarca un tiempo que va desde este preciso instante hasta el infinito…”.

“60 minutos”.

“Espere un toque… lo hago cuando yo quiera”.

“Yo digo «ahorita» cuando:
No creo tardarme tanto.
Quiero que me dejen de molestar.
Ya casi lo voy hacer.
Cuando quiero piensen que es una hora pequeña… es decir, una hora que dure menos de 60 minutos”.

“Ahorita es hacer las cosas en ese momento… Pero también se ocupa para dar el avión a alguien”.

“Depende el tono y los gestos o señas con los que te lo digan; puede ser «al ratito», «en un momento», » no des lata que no lo haré”. O, si viene de tu mamá es una orden «¡En este precioso momento!».

“Mi Miss de Español nos decía que no existe, que es un barbarismo y nos regañaba cuando lo decíamos, pero nunca pudimos evitar decirlo”.

“El «ahorita» es igual al «Ya estoy afuera» y salir y que aún no haya nadie”.

“Ese ahorita yo si lo sigo al pié de la letra
Yo: – Ahorita voy.
Mi mamá: -¡Ahorita es ahorita!
Ante eso, ¡nada!”.

“LOS SERES HUMANOS EN SU MAYORÍA CARECEN DE MANEJAR SU TEMPORALIDAD. Firmado: DR CRIS, PSICOANALISTA”.

“Desde 5 minutos, unas horas o antes de que termine el día o la semana ¡o ya muy poquito antes de que termine el año!”.

“Pos depende de que tan «ahorita» jijijiji”.

“El tiempo es relativo, no molesten”.

“Ahoritita, le doy su respuesta”.

“¡La ETERNIDAD!”.

Crédito imagen de portada: bondburn | Shutterstock.com