Salir de nuestra zona de confort representa siempre un desafío, pero todas las dudas y temores se acrecientan si el país que vamos a visitar se encuentra en África, un continente tan bello como conflictivo. África toda es una maravilla y hay miles de razones por las que deberías visitarla. Aquí no tengo espacio para abarcarlas a todas, pero comparto contigo los recuerdos más hermosos que me dejaron los meses que viví en África.

1. Los mercados tradicionales africanos son un estallido de color.

Sus gentes son puro ritmo y su alegría -sí, a pesar de todo en África se respira alegría-, es muy contagiosa.

2. La hospitalidad de los africanos está siempre a flor de piel y un par de sonrisas son suficientes para traerla a la superficie.

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3. Vas a convertirte en muzungu.

Aunque existen otras palabras, como toubab en Senegal, quizá sea muzungu la manera más extendida de nombrar al ‘hombre blanco’ en África. Escucharás tantas veces esta palabra que, cuando abandones el continente, sentirás mucha nostalgia al recordarla.

4. La fauna.

Odio tener que decirte esto, pero no te olvides de que buena parte de los animales que pueblan el continente se encuentran en peligro de extinción, así que no hay tiempo que perder. Aquí te contamos sobre la experiencia de ir de safari.

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5. África es mucho más seguro de lo que piensas.

Claro que no es lo mismo el ajetreo de El Cairo que la calma (y la pobreza) de un pueblo de Zambia. Por supuesto hay que tomar precauciones, pensar dónde y cómo ir antes de hacerlo y convertir al sentido común en tu fiel y principal aliado. Si lo haces, y siempre viajando a países que no tengan conflictos, comprobarás que la vida es más tranquila de lo que te cuenta la tele.

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6. Caminar es el día a día africano.

Los niños andan varios kilómetros diarios para llegar a la escuela, las mujeres portan sobre sus cabezas jarras de agua o cestas de frutos mientras se pierden por los senderos oscuros y tú, ya sabes, donde fueres haz lo que vieres. Para cuando vuelvas a casa, habrás andado cientos de kilómetros casi sin darte cuenta.

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7. Las puestas de sol son las más hermosas del mundo.

Ya sea sobre el lago Malawi, detrás de los elefantes del Monte Kilimanjaro o en el horizonte azul de las playas de Mozambique, las puestas de sol más hermosas del mundo están en África.

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8. ¡Puedes encontrar wifi!

Sí, aunque aún tengas dudas, el desarrollo llegó al interior de África hace mucho tiempo. Si bien es cierto que las imágenes que vienen a tu mente al pensar en el continente son ciertas (pobreza, cortes de electricidad y carreteras de polvo y arena), también lo es que en las grandes ciudades como Nairobi, Dakar, Kigali, Johannesburgo o Dar es Salaam uno puede pasear entre rascacielos, dormir en lujosos hoteles, comer en buenos restaurantes y lo más esencial: ¡encontrar wifi!

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9. Una razón de peso al viajar es siempre conocer nuevas culturas. Pues bien, en África este aspecto es extremo.

Imagina conocer de cerca alguna de las miles de tribus africanas, los saltos de los Masái o probar orugas en el Congo. Bueno, quizá esto último no tanto…

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10. Una cosa está clara: las experiencias que vas a vivir en África son únicas e inigualables.

Ya sea de safari en el Masai Mara de Kenya entre leones y jirafas, bronceándote al sol de las espectaculares playas de Zanzíbar o perdido entre las laberínticas callejuelas de los zocos marroquíes, la experiencia hará que el viaje se convierta en uno de los mejores de tu vida. ¡Así me pasó a mí y fíjense la sonrisa con la que volví a casa!

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