Querido viajero: si esta es tu primera visita a Madrid, seguramente en tu agenda se encuentren anotados un paseo por el Retiro, un bocata de calamares en la Plaza Mayor y una obligada visita al Prado. Por si te apetece salir de la ruta establecida, aquí te dejamos 10 rincones alejados de la primera página de tu guía de viajes.

1. Palacio de Santoña

Comenzamos en un palacete escondido a plena vista en una de las zonas más turísticas de la capital, Huertas. Se trata del Palacio de Santoña, catalogado como patrimonio de la humanidad en 1995 y, actualmente, sede de la Cámara de Comercio de Madrid.

Su sobria fachada, a excepción de los detalles barrocos de una de las caras, contrasta con un interior cargado de detalles de lujo decimonónico: una escalera de mármol de Carrara presidiendo la entrada, estatuas de corte clásico, un cuadro de Madrazo —popular pintor de la corte española en dicho siglo— un salón francés, otro pompeyano y uno turco… Este último es una de las estancias más sorprendentes y mejor conservadas, con coloridos tapices y sofás decorados con motivos exóticos y una potente colección de artículos de fumador de época.

No está abierto al público normalmente. Para recorrer sus galerías debes solicitarlo previamente o aprovechar iniciativas como Madrid Otra Mirada.

Dirección: C/ Huertas, 13

2. Jardín de la Casa Museo de Lope de Vega

Ese epicentro que es el Barrio de las Letras alberga otro tesoro que pasa totalmente inadvertido. Es la casa donde el dramaturgo Lope de Vega vivió los últimos 25 años de su vida, hasta 1635. Representa una vivienda típica de ese tiempo y fue restaurada en los años 70 del siglo pasado, recreando la vida del autor con elementos de época. Para visitarla te recomendamos concertar cita con antelación. Por contra, su jardín siempre está dispuesto a recibirte y además gratis. Es el sitio perfecto para refugiarse en cualquier momento y sentarte a leer fresquito a la sombra.

Dirección: C/ Cervantes, 11

3. Cine Doré

El Cine Doré es uno de los edificios más bellos y singulares que existen en la ciudad del Manzanares. Fundado en 1912, y actualmente sede de la Filmoteca Española, conforma una de las pocas expresiones modernistas que siguieron en pie tras la guerra: fachada rosa con detalles beige, azulejería decorando el hall, la cafetería y la escalera en forma de abanico que preside la planta baja. En la sala principal de proyecciones, las butacas son de terciopelo y el techo está pintado con frescos de estilo renacentista. ¡Una verdadera joya en la frontera entre Huertas y Lavapiés!

Dirección: C/ Santa Isabel, 3

4. Panteón de los Hombres Ilustres

Proseguimos el itinerario hacia el sur. Cerca de Atocha se vislumbra otra rareza urbanística: las cúpulas del neobizantino Panteón de los Hombres Ilustres. En este mausoleo de amplios y luminosos pasillos de mármol descansan algunos de los políticos más históricos de Madrid. Su patio central, el jardín exterior, los arabescos y las vidrieras son algunos de sus detalles más bellos. ¡Siéntate en cualquiera de sus bancos y disfruta del panorama! ¡Es gratis!

Dirección: Calle Julián Gayarre, 3, 28014 Madrid

5. Vaciador, Casabanchel y el arte del otro lado del río


El centro de Madrid se expande. La zona de Oporto y alrededores, en Carabanchel, está cambiando: este barrio popular y familiar de arquitectura industrial está dando paso a una población más joven. Las naves con talleres están siendo rehabilitadas por artistas que buscan un nuevo lugar de trabajo y exposición. Vaciador y Casabanchel son solo algunos de estas nuevas galerías improvisadas. Si surfeas por Instagram puede que encuentres fiestas secretas de lo más curiosas.

6. Cementerio británico

Esta concesión castiza a una estampa de William Blake fue construida en 1854. Ubicado en Carabanchel y tan inglés como la embajada, sirvió para dar paz a muchos personajes ilustres que no profesaban la fe católica. Aquí descansan algunos de los burgueses que más aportaron a la ciudad, como Emilio Lhardy, fundador del refinado restaurante homónimo que sigue en pie después de casi dos siglos de historia; o la familia Loewe, fundadora de la popular marca de bolsos. Un oasis arquitectónico y romántico que merece una excursión.

Dirección: C/ Comandante Fontanes, 7

7. Gallinejas, entresijos y zarajos en Casa Enriqueta


Sí, además de haber vida más allá del río, también la hay más allá del bocata de calamares. Igualmente en Carabanchel se erige este templo de la casquería más madrileña: gallinejas, tripas de cordero; entresijos, una parte de las mollejas de cordero; y zarajos, intestinos de cordero marinados. Se sirven fritos en aceite muy caliente y son un manjar muy arraigado en la cocina tradicional de la región. Casa Enriqueta es una de esas casas de toda la vida, con una terraza familiar y muy apetecible. Parada obligatoria.

Dirección: C/ del Gral. Ricardos, 19

8. La Norman Foster Foundation

Nos alejamos del arte más underground para volver al establishment. El ganador del Premio Pritzker de arquitectura Norman Foster escogió Madrid para atesorar su legado en 2017. La Fundación, no concebida como un museo, sino como un espacio de investigación y creación en constante evolución, se encuentra en una de la zonas más nobles del barrio de Chamberí.

Ocupa un palacete de 1912 restaurado y adaptado para la ocasión. Los dibujos de Foster desde la infancia, maquetas de sus proyectos con mayor envergadura, como la cúpula del Reichstag —parlamento alemán—, una biblioteca, un área de catalogación y un pabellón anexo con algunos de los objetos favoritos del genio componen el paseo. ¿El más espectacular? El Voisin G7 Lumineuse, un vehículo clásico, de 1926, que perteneció a Le Courbusier.

La Norman Foster Foundation no está abierta al público y para visitarla hay que pedir cita a través de su web o acogerse a iniciativas como Open House Madrid.

Dirección: C/ del Monte Esquinza, 48

9. Casa Toribio

Alerta spoiler: esta recomendación no es apta para veganos.

En los aledaños de la representativa plaza de toros de Las Ventas los bares especializados en rabo de toro son muy numerosos. Ninguno hace sombra a la calidad, el sabor y la textura del que sirven en Casa Toribio. Su género procede de los animales batidos en las corridas, de los cuales tienen la exclusiva desde 1998. Y eso se nota. La ambientación acompaña: madera oscura, sillones elegantes en un verde muy inglés —rememorando su pasado como pub— y dibujos taurinos en las paredes. ¡Pasen y coman!

Dirección: C/ Cardenal Belluga, 14

10. Madrid Moderno

Cerramos esta ruta de rincones curiosos con el extravagante Madrid Moderno, la colonia de viviendas adosadas de dos pisos que aúna galerías de corte inglés con miradores neomudéjares. Actualmente solo se conservan dos calles con estas edificaciones construidas a partir de 1980, cuya fisonomía es un verdadero pastiche modernista. No existe en la urbe un lugar más singular arquitectónicamente hablando. Date una vuelta antes de ponerte morado a rabo de toro: Casa Toribio está al final de la calle.

Dirección: Calle Roma