Crédito: Mario Carvajal

 

1. Cuando tu mamá te llama, nunca respondes ¿Qué? sino ¿Señora?

De lo contrario, ella dirá “Señora, aunque se demore un poco más”. Es simple cuestión de respeto.

 

2. Conoces la Pony Malta, bebida de campeones.

Para la mayoría de extranjeros, la Pony Malta no tiene un sabor muy agradable, pero a los colombianos nos encanta. Crecimos tomando esta bebida, así que su sabor nos lleva de regreso a la niñez.

 

3. Sabes diferenciar el Aguardiente de las diferentes regiones del país.

Nuestro licor nacional es tan diverso como nuestra cultura. Tu favorito puede ser Antioqueño, Néctar, Tapa Roja, Llanero o cualquier otro, pero seguro has probado la mayoría de ellos.

 

4. No mueres de ganas por salir corriendo de la casa de tus padres a los 18 años.

En Colombia, la familia es un pilar muy importante. Vivir con tus padres cuando eres adulto o incluso hasta que te casas… es normal.

 

5. Siempre estás listo para comer arepas.

Puedes comer cualquier tipo de arepa en cualquier momento del día. Desde la delgada arepa antioqueña hasta la más dulce arepa de choclo, todas son perfectas para el desayuno, para complementar el almuerzo, en la tarde acompañando una buena taza de chocolate, o incluso para la comida, rellenas de carne, queso o cualquier otro ingrediente.

 

6. Tu mejor remedio para la gripa siempre ha sido aguapanela con limón.

La panela, subproducto de la caña de azúcar, hace parte de todos los hogares colombianos. Mamá o abuela colombiana que se respete, nos prepara esta milagrosa infusión para curar la gripa.

 

7. Sabes bailar.

Así no seas un experto, el ritmo fluirá por tu sangre. Bailarás en cualquier momento y en cualquier lugar, aunque no estés en una fiesta.

 

8. Amas el fútbol y nunca superarás el 5-0 Colombia vs. Argentina.

Hace un buen tiempo, Colombia ganó cinco goles a cero a uno de los equipos favoritos (Argentina) durante la clasificación al Mundial de fútbol de 1994. Todo colombiano recordará ese momento como si fuera ayer.

 

9. Y has celebrado los triunfos de los partidos de Colombia tirando harina y huevos en las calles.

Además, te emocionas y cantas los goles al ritmo de la canción “Colombia Tierra Querida”.

 

10. Has bailado hasta el amanecer y te has emborrachado en uno de los muchos carnavales y festivales del país.

Pudo haber sido en el Carnaval de Barranquilla, La Feria de las Flores en Medellín, el Carnaval de Blancos y Negros en Pasto, el San Pedro en Huila… O quizás en el Festival Vallenato en Valledupar, la Feria de Cali, la Feria de Manizales o cualquier otra de las tantas celebraciones de nuestro país.

 

11. Estás acostumbrado a tener muchos días festivos o feriados durante el año.

No interesa si es el día de la madre, Semana Santa, un día para conmemorar a todos los santos o sólo a uno de ellos… el hecho es que en Colombia tenemos muchos fines de semana largos y sabemos cómo disfrutarlos.

 

12. Si te invitan a una reunión familiar o de amigos, llegarás al menos media hora tarde.

En Colombia, es normal llegar tarde, especialmente a las reuniones o eventos informales. Si llegas a tiempo, no te sorprendas pues seguro serás el primero y estarás solo por lo menos durante media hora mientras llega el resto de invitados.

 

 

13. Tomas chocolate caliente con queso derretido adentro.

¿Qué puedo decir?… Puede sonar extraño para un extranjero, pero para nosotros es una delicia culinaria y una tradición muy común.

 

14. Has escuchado decir a tus padres “esto no es un hotel, mientras usted viva en esta casa se hace lo que yo digo”, más veces de las que puedes recordar.

Y has aprendido que debes respetar la casa de papá y mamá.

 

15. Para ti, la época de Navidad es sinónimo de natilla y buñuelos.

La natilla (pudding de fécula de maíz, leche, canela, panela y dulce de mora por encima) y los buñuelos (frito en forma redonda de harina de maíz y queso) son infaltables durante la época decembrina.

 

16. En tu infancia, era el Niño Dios quien traía los regalos en Navidad.

En Colombia, Papá Noel no es quien deja los regalos a los pequeños. Los niños hacen una carta al mismísimo Niño Dios pidiendo las cosas que más desean y esperan que el 24 de Diciembre en la noche los sorprenda.

 

17. Recuerdas la “Nariz del Diablo” con afecto.

En Colombia, los viajes en familia andando por las curvas carreteras son una gran tradición. Si alguna vez fuiste a Melgar, cerca de Bogotá, nunca olvidarás la famosa “Nariz del Diablo”. Lo mejor de esta gigante roca en forma de nariz es que es sinónimo del comienzo de las vacaciones… pues significa que estamos cerca de nuestro destino.

 

18. Alguna vez en Año Nuevo has salido a correr alrededor de la manzana con maleta en mano.

Este es uno de los agüeros colombianos que hacemos con la creencia de viajar mucho durante el año que comienza. Otro muy común es comer doce uvas, como signo de abundancia y prosperidad.

 

19. Conoces y has bailado las canciones de Carlos Vives, así no sean tus favoritas.

Has bailado desde sus tradicionales vallenatos, hasta las mezclas más modernas con pop y otros ritmos. Probablemente también recuerdes las canciones que tocaba cuando personificó al maestro Rafael Escalona…

 

20. Hablas con diminutivos todo el tiempo.

Los colombianos estamos obsesionados con las “palabritas”. Para todo usamos un diminutivo: “vamos a la casita”, “te mando un abracito”, “sólo un poquito”, “qué lindo tu amiguito”, “te traje un regalito”… es cuestión de poner ita/ito al final de cualquier palabra y cualquiera sonará muy colombiano.

 

21. En un restaurante o una tienda, pides que te “regalen” las cosas.

Con la expresión “Me regala un tinto y un jugo” o cualquier otra cosa que necesitemos, los colombianos pedimos que nos sirvan o vendan algo. Puede sonar extraño para un foráneo, pero pueden estar tranquilos, es sólo una forma de decir. Siempre pagaremos la cuenta.

 

22. Te ríes de tus propios problemas e incluso de la dura historia de Colombia.

Es fácil entender por qué Colombia es uno de los países más felices del mundo.

 

23. Luces orgullosamente un sombrero vueltiao, especialmente si vives fuera del país.

Vivir fuera del país hace que tu patriotismo aumente, por lo cual ponerse este icónico sombrero con rayas negras es un motivo de orgullo.

 

24. Se te pone la piel de gallina o incluso se te escurren las lágrimas escuchando la canción “Soy colombiano”.

“Ay, que orgulloso me siento de ser un buen colombiano” es una frase que todos hemos cantado alguna vez y con la que nos hemos emocionado.

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