1.

A la gente le da miedo cuando les dices dónde vives. Pero igual no haces caso a sus temores y los mandas a volar.

2.

Vas a comer a la Calle del Hambre y te confundes al momento de ordenar. Hay tantas opciones, ¡y todo está delicioso!

3.

Y también vas al Luna Parc, aunque sea para ver los aparadores -si es que no tienes lana-.

4.

Tu alarma en sábado es la avioneta de los anuncios: ¡Visite la feria del calzado en…! ¡Disfruta del día de las madres con el concierto de…! ¡Por un Izcalli más seguro, vota por…!

5.

Celebras en Palomas el triunfo del Tri y hasta sombrero le pones a la estatua de Morelos.

6.

Perdiste la cuenta cuántas veces has escuchado ¡Es que Izcalli está hasta la chingada!, o ¿Y por dónde queda eso? por parte de los capitalinos.

7.

Te vas con tus cuates a celebrar al Freedom en Arcos del Alba o a los conciertos en el Chango, ligando mientras escuchas música electrónica, La Maldita Vecindad o hasta reggaetón.

8.

También van al boliche de Perinorte: aunque no tengas buena puntería, vas por la botana y a aprender de los que saben.

9.

Visitas el Parque de las Esculturas dos veces al mes, mínimo.

10.

Le das dos vueltas completas al Lago de los Lirios sin cansarte, con todo y chicharrones en la mano.

11.

Te peleabas por entrar a la Prepa 10 porque te dijeron que era la mejor de todas.

12.

Regresaste a San Miguel después de tantos años sólo porque pusieron ese bar con forma de avión.

13.

Te fuiste de pinta con tu novia o novio a Chopos (pa’ tener intimidad).

14.

Vas por tus papas a la Michoacana y no solo te llevas tu agua gratis: las pides con queso aunque te veas más descarado (especialmente cuando te las invitan).

15.

Usabas la gaceta verde que arrojaban los viernes por la mañana a tu casa para prender el boiler o para tu tarea.

16.

Temes ir al Lago de Guadalupe porque de chiquito te contaron que ahí se ahogaron dos chavos.

17.

Hacías doble fila en los juegos de Perimágico (y a veces le dices así, aunque ahora ya cambió de nombre).

18.

Aprendiste a manejar con habilidad brincando baches cuando tu mamá te mandaba a la tienda.

19.

Sin importar nada, dices que eres de Izcalli, y sientes bonito. (No te hagas, ya te vi…)


 

Crédito imagen de portada: Southeastern Seminary