Enorme, con un gran patrimonio histórico, decenas de callecitas en las que perderse y una intensa vida social, cultural y gastronómica, Sevilla es imposible de conocer en dos días. Pero con esta ruta podrás tener una atractiva experiencia que te dejará un gran sabor de boca hasta que vuelvas. Porque volverás.

VIERNES

20:00 horas


Entre que sales del trabajo, te subes al AVE, al avión o al coche, probablemente no llegues a Sevilla hasta media tarde. Así que, directamente, nos vamos a cervecear a la Alameda de Hércules. Cualquier terraza te sentará estupendamente para reponer fuerzas del viaje e ir aclimatándote al sur.

21:00 horas


En la misma Alameda de Hércules hay un estupendo restaurante que se llama Mano de Santo. Es mexicano y todo lo que pidas está exquisito. Desde los tacos dorados al pollo con mole pasando por unos nopales en chipotle. Las micheladas acompañan de maravilla y los cócteles alargan la sobremesa nocturna.

23.00 horas


Como es la primera noche, hay que tomársela con calma. O no. Una opción es ir a tomar algo tranquilamente en El Viajero Sedentario, un bonito local donde saborear algo caliente. Otra es adentrarte a bailar en el café Eureka y alargar la noche… pero no mucho que aún queda fin de semana.

SÁBADO

10.00 horas


Para qué madrugar cuando estás de vacaciones. Así que levántate con calma y a desayunar. Un estupendo sitio, si andas por el centro, es el café Stratos, donde pedir cualquiera de sus clásicas tostadas para acompañar el café. Tomate con jamón, tortilla francesa con jamón, queso, pringá, paté… o unos ricos churros, por qué no.

11.00 horas


En un paseo tranquilo se llega a la catedral de Sevilla y su mítica torre, La Giralda.

12.00 horas


Es el momento de perderse por las callejuelas del barrio de Santa Cruz a las que cantaba No me pises que llevo chanclas en los 90 y visita el alucinante Real Alcázar de Sevilla. Fue construido en el siglo IX y aún hoy sigue en uso. Salones, patios y murallas llenarán tu teléfono de estupendas fotografías.

14.00 horas


Sevilla es una estupenda ciudad para tapear. Una ruta puede empezar por la cercana Bodeguita Romero, donde saborear unos exquisitos mejillones franceses, unas espinacas con garbanzos, chacinas, salmorejo, un estupendo montadito de pringá. Una vez con energía, nada como un paseo hasta calle Feria para adentrarse en el mercado de Feria donde hay puestos para elegir. En La Cantina te podrás hinchar de pescaíto frito. En Condendé, probarás exquisitas arepas.

16.00 horas


La hora de la siesta, sin siesta, se puede pasar muy cerquita, en La Cacharrería. Uno de esos lugares donde entras a por un café de sobremesa y sales con dos tartas de más. Cualquiera de sus dulces es exquisito.

18.00 horas


Aunque causaron polémica en su día, las llamadas Setas son uno de los hitos de la Sevilla actual. Ya sea para disfrutar del ambiente que hay, subir a la terraza o callejear por los alrededores. El sábado tarde es perfecto para descubrir las mil y una tiendas chulas de la zona. Una visita ineludible es Caótica, una librería donde, además, podrás tomar la primera caña —de cerveza artesanal— de la noche.

20.30 horas


La segunda es cosa de Casa Vizcaíno, de vuelta a la calle Feria. Hay pocos lugares más sencillos y con tanta solera como este establecimiento. También puedes tomar un sabroso vermut, eso ya depende de los gustos.

21.00 horas


Esta vez cenamos sentados a una mesa. Y qué mesa. La del ConTenedor, uno de los mejores restaurantes de Sevilla en uno de los barrios más bonitos, San Luis. Déjate llevar por su cocina internacional y atrévete con las sugerencias del día. Comparte, que da vida y te permitirá probar más cosas.

23.00 horas


En la Sala X, lejos de lo que pueda parecer, lo que hay son conciertos. Por es uno de los destinos habituales de los sábados noche sevillanos. Repetir en los bares de copas de la Alameda de Hércules es otra magnífica opción, porque en pocas ciudades podrás tomarlas en una terraza en cualquier momento del año. Otra opción muy aconsejable es caminar por los alrededores de calle Feria para descubrir bares que parecen escondidos y secretos. ¡Encuéntralos!

DOMINGO

10.00 horas


Si puedes aguantar unos minutos sin tomar bocado, el domingo por la mañana es estupendo para conocer el barrio de Triana. Allí está el bar La Estrellita, donde desayunar un café con unas tostadas es todo un arte.

11.00 horas


Como decíamos, una gran opción para una mañana dominguera es pasear por la barriada de Triana. Hay que cruzar el puente del mismo nombre y, a partir de ahí, dejarse llevar. Mercadillo por la ribera del Guadalquivir, visita al centro de cerámica, recorrer la mítica calle Betis… o incluso rendir culto a la Esperanza de Triana. Hay que elegir, que el fin de semana se está acabando.

13.00 horas


La otra ribera, junto a la Torre del Oro, es también merecedora de un buen paseo o, simplemente, un lugar para sentarse y disfrutar de un otoño soleado.

14.00 horas


Muy cerca del río se encuentra La Brunilda tapas, uno de los bares que siempre recomiendan en las guías de tapeo y Ovejas Negras es otra gran opción. Cerca de Las Setas está Perro Viejo, donde comer bueno, bonito y barato. Y, a unos pasos, Cañabota, donde darte un homenaje.

16.00 horas


La Plaza de España es otro de esos lugares que no te debes perder cuando vayas a Sevilla. Que allí lo mismo montan un concierto de Green Day que graban una película de la saga de Star Wars. Y siempre te puedes dar un paseo a remo por sus canales o perder por el parque de María Luisa.

18.00 horas


Como todo lo bueno, el viaje a Sevilla se acaba. Toca despedirse y decir… ¡hasta la próxima!