El temazcal tradicional es una de los grandes aportes del México prehispánico al mundo y en la actualidad se emplea como método de sanación física, emocional y espiritual. Su uso tiene elementos cuyas raíces se van olvidando de a poco y que raramente son explicados por los guías. Aquí te voy a contar cuáles son estos elementos y cuál es su razón de ser.

El vientre de la Madre Tierra

La orientación de un temazcal obedece a cierta geometría sagrada ya que la entrada debe estar alineada con el rumbo del poniente, el lugar por el que sale el sol.

Su forma de cúpula es una alegoría de un vientre sagrado al que nos adentramos para realizar un viaje del que regresaremos limpios y renovados.

Incluso los temazcales de adobe, ladrillo o roca tienen en la parte superior un orificio de ventilación que sería el ombligo.

Parte importante del viaje implica deshacernos de todo aquello que ya no funciona en nuestra vida: emociones densas, patrones de pensamiento que nos limitan, apegos que no nos sirven. Es allí donde entra Tlazolteotl, la “comedora de inmundicias”.

Crédito: @mnantropologia

Al principio se la asociaba con las conductas carnales derivadas de una gran pasión que había derivado en adulterio, y luego se la empezó a vincular con un sinfín de conductas reprobables dentro de la sociedad prehispánica. Es por ello que dentro del temazcal se le entregan todas esas “suciedades” a Tlazolteotl para que las coma, nos limpie y nos ayude a transformarlas en algo positivo.

El águila de fuego

El águila de fuego es un elemento indispensable en el ritual: se trata de una persona que apoya al guía (o temazcalero), encendiendo la hoguera donde se calentarán las piedras, las cuales posteriormente irá introduciendo una a una al interior del temazcal. Es el encargado de mantener la llama encendida.

Se dice que transmite su fuego y su poder a la hoguera y por ello las rocas pueden estar tibias o al rojo vivo durante el ritual. Su importancia es exactamente la misma que la del temazcalero, aunque muchas veces se le relega al lugar de mero ayudante o aprendiz, que si bien es una de las formas de iniciarse en el oficio, no es correcto minimizar su trabajo sagrado.

Las abuelitas piedras

Según la cosmovisión mexica, las piedras volcánicas son las entidades más antiguas de la Tonantzin (la Madre Tierra). Salen del núcleo terrestre para proporcionarnos información y sabiduría, a fin de ayudarnos a mejorar nuestra vida. Así como lo haría una abuelita cálida y amorosa.

Las abuelitas piedras son bañadas en agua herbal de cuya unión resulta el vapor de agua o atlachinolli (agua quemada), medio por el cual transmiten sus saberes cuando son aspirados por los participantes.

Tambor, percusión y cantos

El tambor y los cantos se utilizan desde los albores de la humanidad como formas de conectarnos con las entidades naturales y deidades superiores.

Dentro del temazcal la ruta es exactamente la misma, sin embargo, con la combinación de oscuridad, calor y humedad, esta conexión se exacerba y va creando un poderoso vínculo entre los participantes y sus memorias ancestrales.

El tambor se convierte en vehículo de numerosas interiorizaciones y los cantos comienzan a abrir el corazón de los presentes que también son invitados a cantar, aunque no lo hayan hecho nunca antes.

¿Cómo se invocan las fuerzas del Universo en un temazcal tradicional?

Un temazcal tradicional se divide, por lo general, en cuatro fases o “puertas” y en la pausa entre cada una de ellas. Son introducidas generalmente piedras candentes (las abuelitas piedras), con lo cual son honradas las cuatro fuerzas primordiales para que nos cuiden y nos guíen en nuestra vida y en nuestras relaciones.

Desde esta cosmovisión se invoca a la tierra, al agua, al aire y al fuego. A su vez, cada fuerza está representada dentro de un rumbo de una deidad: Quetzalcoatl, Mictlantecuhtli, Xipe-Tótec y Tláloc. Así que cada “puerta” cuenta con una personalidad propia y, bajo este marco, el guía elabora remembranzas, cantos y dinámicas acerca de nuestras emociones, nuestro andar en la Tierra, nuestros ancestros y nuestro poder personal.

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Obviamente hay muchas variantes y distintas historias dentro de este universo prehispánico, y todavía más variantes en cuanto al temazcal se refiere. Sin embargo, las más antiguas tradiciones temazcaleras tienen como base fundamental las enseñanzas aquí mostradas. Enaltecer la importancia del temazcal tradicional como parte de un método ancestral de sanación y no como un mero show o un mero baño caliente, es fundamental para que sea utilizado en toda su potencialidad como una tecnología antigua, cuyos beneficios y misterios apenas comenzamos a descubrir.