1. Buscar ninjas


Las paredes de Valencia están llenas de arte urbano, y uno de esos artistas, David Limón, ha llenado la ciudad de cientos de “ninjas”. Como si se tratara de cazar pokemons, cualquier día te puedes plantear cazar con una cámara de fotos cuantos más ninjas mejor. Todos son diferentes entre sí, así que lánzate a la aventura y convierte el centro histórico en una gran gincana.

2. El CCCC

El Centro de Cultura Contemporánea del Carmen puede parecer a priori un lugar aburrido para los menores, pero esconde muchas sorpresas. Además de ser un lugar tranquilo y cerrado en el que pueden explorar los claustros sin peligro, cuenta con una sala diseñada para ellos. El “Espai de Telles” es un lugar reservado para niños de 0 a 4 años, donde descalzarse y participar, sentir, observar, investigar, descubrir, intervenir y recorrer.

3. La Pérgola

Llega el sábado por la mañana y los padres tienen ganas de hacer cosas molonas con sus hijos. No hay problema, en la Pérgola de la Marina encontrarás un planazo. Conciertos gratuitos al aire libre junto al mar, además de columpios, pintacaras y juegos para los más pequeños. Así que mientras los padres escuchan buena música y se toman algo, los más pequeños tienen la diversión asegurada.

4. Teatro La Estrella

En plena época digital hay que reivindicar también lo artesanal, y los niños valencianos tienen la opción de conocer un espectáculo único hecho con las manos, el teatro de marionetas. La Estrella es el teatro de marionetas más antiguo de España, y representa en sus dos salas obras universales como Caperucita Roja o Ricitos de Oro junto a otras más actuales. Espectáculos llenos de música, color y marionetas que nunca decepcionan ni a los niños, ni a los mayores.

5. Trinquet de Pelayo

Fútbol, tenis, baloncesto… los pequeños de la casa conocen muchos deportes, pero seguro que no conocen uno más antiguo que todos estos, la pilota valenciana. En el trinquet de Pelayo pueden descubrir el recinto deportivo en uso más antiguo de Europa y además acercarse a un deporte que les va a entusiasmar. Acude a una partida y verás cómo alucinan con la velocidad y la fuerza de los pilotaris.

6. El Bioparc

Se está convirtiendo en un referente para muchas familias, y con razón. En el Bioparc los animales se encuentran en espacios amplios y muy bien cuidados, lo que provoca que nazcan decenas de crías cada año. Leones, elefantes, hienas, gacelas, jirafas, hipopótamos… los pequeños alucinarán con la cantidad de animales salvajes que alberga el Bioparc, sobretodo con los lémures, que campan a sus anchas entre los visitantes de la zona de Madagascar.

7. Antiguo Almacén de Dientes

El Ratoncito Pérez los visita cuando se les caen los dientes, que luego se lleva a este almacén donde se separan, se pulen y se envían a París, pero sólo los dientes seleccionados. Además de obras de teatro infantil, podemos hacer una visita guiada en la que los niños aprenderán la importancia de la higiene bucal y resolverán un gran misterio: ¿qué hace el ratoncito con tanto diente?

8. El Gulliver

Un lugar que enamora desde los años 90 a los niños valencianos es el Gulliver. Recientemente restaurado para devolverle el esplendor original, esta figura de 70 metros del gigante tumbado nos hará sentir liliputienses. Ponte unos pantalones usados (a veces se estropean) y lánzate con tus hijos por los innumerables toboganes que forman este parque único en el mundo.

9. Tour de Mestalla

Si a tu pequeño le gusta el fútbol, le encantará el tour de Mestalla; si además es valencianista, no lo olvidará jamás. Visitar los vestuarios donde se cambian los jugadores, pisar el césped y los banquillos, pisar las gradas vacías, sentarse en el palco de autoridades o posar junto a Copas del Rey, Ligas y Uefas, es una experiencia única, que gustará más incluso que ver un partido en la grada.

10. Con las bicis por el río

Valencia es una ciudad llana, lo que invita a usar la bicicleta. Además cuenta con un enorme parque ubicado en el antiguo cauce del río Turia donde pedalear sin temor a ser atropellado. Más de 10 kilómetros de carril bici entre naturaleza, fuentes, puentes y edificios emblemáticos hacen que este paseo cause furor entre valencianos y turistas.

11. Pícnic en el Parc de Capçalera

Tanto si vas en bicicleta como si no, puedes acabar tu paseo por el parque del río Turia con un pícnic. Junto a un lago artificial del Parc de Capçalera los pequeños de la casa pueden jugar y correr entre patos y ocas, mientras disfrutan de un entorno único. Un oasis dentro de la ciudad donde además de algunos columpios y barcas para explorar el lago, pueden jugar a conquistar la colina desde donde disfrutar de unas vistas privilegiadas a la ciudad.

12. El Convent Carmen

Este antiguo convento recientemente rehabilitado es el lugar ideal para tomar algo mientras los niños corretean. Comida y bebida para todos los públicos en un espacio cerrado lleno de rincones que explorar. Además muchos domingos organizan el Menudet Sunday con actividades para que los niños aprendan y se entretengan mientras los padres se despreocupan un rato de ellos.

13. Albufera

La Albufera enamora a todos los públicos. Puedes dar un paseo en barca por el lago y conocer la fauna y flora local desde el agua. También puedes hacer cualquiera de las numerosas rutas a pie o en bicicleta que recorren el parque natural. Sea como fuere, naturaleza, aire puro, centenares de aves salvajes y todo ello entre el mar y el lago más grande de España. Un lugar donde dejar que los niños y la imaginación vuelen a sus anchas.

14. Conquista las Torres

Para esos niños que tienen mucha energía un plan que siempre triunfa es conquistar castillos. En Valencia hay tres lugares que conquistar, las Torres de Quart, las Torres de Serrano y el Micalet. Puede parecer cansado subir tantos escalones, pero las vistas y la aventura entusiasmarán a los niños más activos.

15. L’Oceanogràfic

Es el lugar más visitado por los turistas gracias a sus larguísimos pasillos entre los que sientes que caminas entre tiburones. Desde ballenas a caballitos de mar, pasando por pingüinos, focas, tortugas y un magnífico espectáculo de delfines. Además existe la posibilidad para los pequeños de la casa de pasar la noche durmiendo entre tiburones. Sin duda una experiencia única que jamás olvidarán.