1. La población

Adivina cuál es cuál: 1 620 343 y 1 641 570 habitantes. Ambas forman parte de una zona metropolitana donde viven más de cinco millones de personas. Tijuana es la tercera ciudad más poblada de México y Barcelona la segunda de España. Son grandes para su región, para su país y para el mundo. Eso las hace…

 

2. Ciudades mundiales

Ambas urbes están categorizadas como ciudades mundiales, porque tienen un efecto directo y tangible en asuntos de impacto mundial. Influyen a nivel cultural, migratorio, turístico y político en las agendas públicas de México, España y el mundo. Están tan presentes en nuestro día a día que sus nombres forman parte de canciones, películas, platillos, libros… y es que todo el tiempo están en las noticias internacionales. Son ciudades influencers, vamos.

 

3. La migración

Ni Barcelona ni Tijuana llegan al 55% de población nativa. Ni hoy, ni hace una década, ni hace cinco. Así han crecido. Distintas lenguas y costumbres nacionales e internacionales, y entre condiciones que provocan distintos fenómenos migratorios que solo se dan en Tijuana y en Barcelona. Aquí es común nacer en otra parte pero sentirse tijuanense, o sentirse barcelonés.

 

4. Gastronomía al tope

En Tijuana encuentras el sazón de Haití, Japón, China, Estados Unidos, España, Italia, Argentina, Brasil, Honduras… ¿En Barcelona? ¡El mundo en tapas! No conocen los límites de la oferta, abren y cierran restaurantes, puestos o chiringuitos como si se tratara de calentar tortillas. ¿Qué se te antoja? ¿No te importa el precio? ¿Quieres ahorrar? ¿Quieres experimentar? ¿De autor o tradicional? ¡Aquí lo encuentras todo!

 

5. Son ciudades mediterráneas

El clima es húmedo en verano, húmedo en invierno pero nunca llega a los extremos. A pesar de ser ciudades con playa, no son ciudades de playa, ¿qué es eso de andar en chanclas si no es estrictamente junto al mar? Eso sí, ¡playa para caminar, para sentarse a disfrutar el atardecer y olor a mar! Y al mismo tiempo…

 

6. Son ciudades de montañas, montes y cerros

Además del Cerro Colorado de Tijuana o la montaña del Tibidabo de Barcelona, son urbe con barrios entre colinas y cuestas pronunciadas. Sudas la gota gorda al caminar por el Carmel en Barcelona. Y sufres igual —pero en carro estándar— subiendo por la Juárez de Tijuana. Eso sí, sin mucho esfuerzo tienes buenas vistas urbanas.

 

7. Lo californiano

El surf, los foodtrucks, las palmeras, las hamburguesas, lo hipster, lo chic, lo eco, lo veggie, lo in, lo open mind, lo alternativo y lo liberal. Una por cercanía y la otra por cosmopolita, ambas son abiertamente californianas.

 

8. Van a otro país a comprar más barato

Tijuana tiene a Estados Unidos y Barcelona tiene a Andorra. Los locales saben que del otro lado hay gangas: ropa, accesorios para la casa, para el coche, cigarros. Ciudad mundial también es sinónimo de ciudad cara, y los locales se vuelven transfronterizos.

 

9. Tijuana y la Avenida Revolución, Barcelona y Las Ramblas

Esa calle por donde todos pasan tarde o temprano. Puedes ir en tacones para entrar a una discoteca o andar en tenis paseando por las terrazas y los bares. Encuentras pizza de horno en rebanadas o cupcakes para el monchis. Es la calle obligada a la que llevas a pasear a tus visitas, porque además aquí encuentras museos, tiendas de diseño, puestos de souvenirs, edificios emblemáticos, farmacias, policías, turistas borrachos y hasta burros pintados de cebra.

 

10. Tijuana y Barcelona se conocen

Una de las librerías más emblemáticas de Tijuana está fundada por una familia barcelonés. Tijuana está en el menú de muchos restaurantes en Barcelona con la presencia de la ensalada César; además, es parte de la cultura española gracias a una marca muy popular de pipas —semillas de girasol en México— llamada Tijuana, ¡incluso existe el término tijuanáticos! Ah, y en el famoso Bar Mariatchi, mejor conocido como el bar de Manu Chao, puede leerse: Welcome to Tijuana.