1. Navidad en patines en Venezuela.

Al igual que muchos otros países mayoritariamente católicos, los venezolanos acostumbran ir a misa durante la mañana de Navidad. ¿Qué hay de raro en eso, se podrán preguntar? Pues el giro está en que lo habitantes de Caracas acuden a la adoración matutina no a pie ni en carro, ¡sino en patines! La tradición se ha vuelto tan popular que incluso algunas avenidas y calles principales son cerradas para que los fieles disfruten una “patinada” libre del peligro vehicular.

 

2. Brujas de navidad en Italia.

Aunque las brujas suelen ser asociadas con Halloween en muchas partes del mundo, a los italianos les gusta darle un toque diferente. La Befana es una bruja buena que suele repartir juguetes y dulces a los niños un día antes de la noche de epifanía (el 6 de enero). Se cree también que esta “bruja de navidad”, como es normalmente conocida, vuela en una escoba y antes de salir de las casas de los niños que visita, barre el suelo para ahuyentar los problemas durante el resto del año. Oh y, a diferencia de Santa Claus, esta señora prefiere que le dejen un vaso de vino en lugar de leche y galletas. Con el vino que tienen en Italia, no la culpo.

 

3. Árboles poco comunes en India.

India tiene una escasa población cristiana; sin embargo, eso no impide que el 2.3% de los practicantes celebre Navidad con un toque personal. Aunque el intercambio de regalos y las misas de medianoche son iguales a los del resto del mundo, el tradicional árbol de navidad sufrió una pequeña alteración en estas tierras. Debido a que los pinos no son tan fáciles de encontrar en la zona, los festejos de navidad incluyen la decoración de árboles de mangos y plátanos en lugar de las tradicionales coníferas.

 

4. Saltar sobre cenizas en Irak.

Al igual que en la India, los cristianos no son particularmente abundantes en esta región del mundo. Los pocos que habitan en Irak festejan la navidad quemando una fogata de espinas secas. La tradición indica que si las espinas se consumen hasta volverse cenizas, la familia tendrá buena fortuna durante el resto del año. Una vez que el fuego se extingue, los miembros del hogar deberán brincar tres veces sobre los restos y pedir un deseo.

 

5. Aventar zapatos en República Checa.

Es cierto que en muchas bodas alrededor del mundo se lanza un ramo para averiguar quién será la siguiente chica en caminar hacia el altar. Los checos optaron por seguir una tradición similar, sólo que en épocas navideñas y sin flores de por medio. Para determinar qué tal pintará su vida amorosa durante el resto del año, las solteras checas se colocan de espaldas a la puerta de su casa y lanzan un zapato sobre su hombro. Si el zapato aterriza apuntando hacia la puerta, la soltera en cuestión contraerá matrimonio durante el año, si no… Bueno, seguro lo olvidará después de unas cuantas copas de vino caliente.

 

6. Recordar a los muertos en Portugal.

La navidad en Portugal también es un espacio para honrar a los difuntos. Durante la “consoda”, una tradicional fiesta navideña, las familias ponen la mesa con platos y cubiertos extras para los parientes fallecidos. Aunque es una linda forma de conmemoración, también se dice que esta práctica trae buena fortuna a los habitantes del hogar.

 

7. La dirección de Santa en Canadá.

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Tal parece que el hogar de Santa Claus no es el Polo Norte sino algún sitio clandestino de las tierras canadienses. En este país, Papá Noel tiene su propio código postal al que los niños pueden escribirle cartas durante las épocas navideñas. Durante los últimos 30 años, todas las cartas dirigidas al código “H0H0H0” son respondidas por voluntarios del servicio postal canadiense en nombre del personaje de la barba y el traje rojo. ¡La dirección se ha vuelto tan popular que recibe más de un millón de cartas al año de niños de todo el mundo!

 

8. Las brujas noruegas. 

Al igual que en Italia, en Noruega que la navidad coincide con la llegada de las brujas y otros seres sobrenaturales. Al parecer, las brujas noruegas no son tan lindas y amigables como las italianas, sino que son malvadas y portan mala fortuna. Por ello, lógicamente, los habitantes del país acostumbran esconder todas las escobas de la casa antes de irse a dormir, por si a alguna bruja se le ocurre robarlas por la noche.

 

9. Arañas en los árboles de Ucrania.

Cuando en otros países acostumbran colgar esferas y efigies religiosas en los árboles de navidad, los ucranianos se salen un poco de la tradición y decoran sus pinos con…  ¡arañas y telarañas! Sí, puede que suene más como otra tradición de Halloween, pero el origen de esta práctica viene de una antigua leyenda. Ésta cuenta que una vieja mujer era tan pobre que no podía permitirse decorar su árbol. La mañana de navidad, la mujer se levantó sólo para encontrar que una araña había adornado el pino con una brillante y hermosa telaraña. Cuando la primera luz del sol tocó la telaraña, ésta se convirtió en hilos de oro y plata, por lo que la mujer y sus hijos no volvieron a pasar por problemas económicos jamás.

 

10. Japón festeja con el Coronel Sanders. 

Aunque la navidad suele ser asociada con comida, para los japoneses cada 25 de diciembre es la ocasión perfecta para consumir, no precisamente pavo, sino pollo. Y, para ser más específicos, pollo de Kentucky Fried Chicken. Así es, la tradición ha pasado de generación en generación y cada año se venden más de 240 mil barriles de pollo durante las fiestas decembrinas. Oh y, además, los nipones evitan el tradicional color rojo, porque, a pesar de que para la mayoría de nosotros se asocia con la navidad, para ellos simboliza muerte.

 

11. El Santa malo de Austria.

San Nicolás no trabaja solo. Según los austríacos, Papá Noel tiene un cómplice malévolo que castiga a los niños: el Krampus. De acuerdo a la tradición, los hombres se disfrazan de esta criatura demoníaca y asustan a los pequeños por las calles durante las festividades. El Krampus ha alcanzado tal popularidad que hasta le hicieron una película de terror en 2015.

 

12. Esculturas de rábanos en México.

México no se queda atrás con una peculiar tradición realizada en Oaxaca. El 23 de diciembre se celebra en el Zócalo de la ciudad la llamada “Noche de los rábanos”. Éste es un concurso donde se fabrican figuras y escenarios inspirados en la navidad fabricados con rábanos de más de veinte centímetros de longitud. Nacimientos, ángeles, iglesias y muchos otros símbolos navideños son las típicas escenificaciones que uno puede encontrar en la exposición. La noche termina con música, fuegos artificiales y, por supuesto, la premiación de los ganadores. 

 

13. Fuegos artificiales en Argentina

Aunque los fuegos artificiales son un acontecimiento común durante el recibimiento del año nuevo en muchos lugares del mundo,

Foto de portada: Giulio