1. Eres experto en guacamole

Nada de aguamole. Tú sabes distinguir un auténtico y verdadero guacamole solo con verlo… y de lejos. En Tijuana machacas el aguacate con la mano, con un tenedor, con el cucharón para aplastar los frijoles, pero nunca, nunca haces el guacamole en la licuadora. En Tijuana está dios, los tacos de asada y el guacamole con grumos. ¡Hay niveles!

 

2. Te dicen camarones y piensas en El Mazateño

En la colonia Otay están los mejores tacos de camaron enchilado del mundo. Vayas a donde vayas, ese enchilado te persigue para siempre. ¡Enchilosísimos!

 

3. Toda una vida con las hamburguesas americanas

Eres fan del In-N-Out Burger y del Mel’s Diner. Creciste con el Carl´s Jr. del Boulevard Agua Caliente aunque eres más de Burger King. Le diste una oportunidad al Wendy´s y te awitaste cuando cerraron el McDonald’s de la Zona del Río.

 

4. El asador

Alguien dice barbacoa y de volada volteas con mirada fulminante exclamando ¡Qué! No importa si es una parrilla para dos tacos o si es uno con dos niveles, ¡es un asador! De hecho, eres tú el que se encarga de prenderlo en la carne asada familiar. Un asador en el patio de la casa es lo normal, ¿no?  

 

5. Rábanos y cebollitas cambray

Típico que te preparas el primer taco y haces espacio en tu plato para unas cuantas cebollitas cambray con sal y limón y unos rábanos. Pero… no los ves por ningún lado. Ya todos están dándole la mordida al taco y a ti se te está enfriando porque te das cuenta que nomás no hay. Señal indiscutible de que aprendiste a comer en el norte: los rabanitos y las cebollitas cambray siempre deben estar presentes. ¡Machín!

 

6. Sabes de cerveza…  

Y sabes cuándo es un buen momento para una cerveza de bote o una cerveza artesanal. De hecho, puedes pistear cheve toda la noche porque en Tijuana creces tomando cheve. Pero eso sí, hay cheve para cada ocasión.

 

7. Y también le sabes a eso del vino

Eres de la idea de que el mejor vino es el que a ti te gusta, así que vas por la vida probando y poco a poco encontrando a tus favoritos. Tal vez no eres un súper experto, pero cuando estás fuera de la ciudad, sin problema puedes hacer tus recomendaciones. Ya sabes cuáles son los clásicos, pero eso sí, siempre vas a recomendar el vino de Baja California.  

 

8. Sabes comer langosta

Cuando te ponen una langosta gigante en el plato no te asustas, te remangas. Creciste con Puerto Nuevo a la vuelta de la esquina y conoces perfectamente el ritual y los ingredientes de este manjar. Tortillas de harina, mantequilla caliente, frijoles y arroz. ¡Pásame la salsita!   

 

9. A los esquites le dices elotitos

Y en automático te los imaginas en vasito con mantequilla, queso, chile y mucho, mucho limón. En la tarde, antes de entrar al cine o saliendo, siempre se te antojan. Y al menos una vez en tu vida has probado los elotitos de la Gusher.  

 

10. La comida china siempre es opción

No solo sabes qué es un lonche, sino que te sabes el tuyo de memoria. Churritos, caldo de mollejas, pollo cantonés, arroz con carnitas, chun kun y unos chiles güeritos. Té helado para tomar y la galleta de la suerte. ¡Es uno de los sabores típicos de Baja California!

 

11. Te sabes la historia de la ensalada César

Y no entiendes por qué no es tan conocido que la Ensalada César es de Tijuana. El Caesar’s de Tijuana, el restaurante en donde se originó esta leyenda, sigue abierto en la Avenida Revolución. ¿Tú te sabes la historia?

 

12. Asocias cerveza y palomitas con El Sótano

El Sótano Suizo es un bar en Plaza del Zapato que nunca pasa de moda y que pone palomitas de botana, ¡la mejor combinación!

 

13. En cada colonia hay buenos tacos

Si estás estás en la Revu, los Polo, si estás por la PGR ahí enfrente tienes los Varios, en playas el Francés, en Sánchez Taboada los del Franc, en la ermita los Salseados… En Tijuana hay buenos tacos repartidos por toda la ciudad, ¿por qué no es así en todo México?