El diccionario está lleno de sorpresas. Si lo hojeas (u ojeas, si estás solo en internet) con frecuencia encuentras tesoros. Significados ocultos, palabras desconocidas que nombran conceptos en los que no habías pensado nunca y palabras que nombran objetos o situaciones o sensaciones que sí conoces, pero que siempre habías explicado o descrito porque no sabías que había una palabra específica. Estas son algunas cosas que no sabías que tenían nombre.

1. perniquebrar

Esta es bastante transparente: «Romper, quebrar una pierna o dos». Vaya, una palabra que es mejor no tener que usar nunca, a nadie le gusta estar perniquebrado.

2. Perdulario

No digas «siempre lo pierdo todo»; di «soy muy perdularia (o perdulario)». Por si acaso, aclara que te refieres a la primera y la segunda acepción (pierdes cosas con frecuencia o eres muy descuidado). La tercera es «vicioso incorregible». Claro que a lo mejor es lo que quieres decir…

3. Cazcalear

Eso que haces cuando no quieres que te impongan ninguna tarea pero tampoco parecer un vago: «andar de una parte a otra fingiendo hacer algo útil».

4. Ronzar

Hazlo solo cuando estés solo. O, mejor, no lo hagas nunca, porque piensa en la sensación que te da cuando alguien ronza delante de ti. ¿Qué es ronzar? «Comer algo quebradizo partiéndolo ruidosamente con los dientes». También puedes decir roznar, ‘comer con ruido’, y cuya tercera acepción es ‘rebuznar’. Una razón más para evitar hacerlo.

5. Antitrago (y trago)

Un antitrago no es escupir lo que estabas bebiendo (aunque yo propongo que empecemos a crear ese significado). De hecho, no tiene nada que ver con tragar: es una parte de la oreja. En concreto, la prominencia «situada en la parte inferior del pabellón y opuesta al trago». El trago de la oreja es la prominencia «situada delante del conducto auditivo».

6. Chapaleteo

¿Llueve? Entonces seguro que escuchas el chapaleteo, el ruido que al caer hace la lluvia. Es una palabra claramente onomatopéyica, inspirada por ese chap chap de los días lluviosos.

7. Cadejo

Hay días que te despiertas con la cabeza llena de cadejos. O, si no te has secado el pelo y llevabas bufanda o cuello alto, al llegar a casa quizá te los encuentres. Un cadejo es una «parte del cabello muy enredada que se separa para desenredarla y peinarla». Vaya, lo que palpas cuando dices «me ha salido una rasta» y pasas un buen rato deshaciendo.

8. Borborigmo

¿Tienes hambre y te suenan las tripas? Ese sonido tiene un nombre: borborigmo. La RAE lo define como «ruido de tripas producido por el movimiento de los gases en la cavidad intestinal».

9. Cascarria

Cuando estudiaba, estaban de moda los pantalones de campana (en los 2000, ¡no los 60!). Y estudié en Santiago de Compostela, donde llueve bastante. El resultado era que, si para ir a la facultad atravesabas el parque que había al lado, llegabas a clase con los pantalones llenos de cascarrias: «Porción de lodo o barro que se coge y seca en la parte de la ropa que va cerca del suelo».

10. Talán

En realidad es posible que ya hayas utilizado esta palabra en alguna ocasión, aunque no fueses consciente de que es una palabra que recoge la RAE y todo. ¿Qué es un talán? Fácil: el sonido de la campana. Nos dice la Academia que también se usa repetido, es decir, el talán talán de la campana.

11. Entrapajar

Te haces una herida importante y no tienes vendas a mano para protegerla en un primer momento. Pero sí tienes trapos (limpios, por favor), así que la envuelves para, por ejemplo, parar la hemorragia o no dejarlo todo perdido de sangre. Eso es entrapajar: «envolver con trapos alguna parte del cuerpo herida o enferma».

12. Pulpejo

¿Una forma cariñosa de referirse a un pulpo? No. El pulpejo es la parte de la palma de la mano de la que sale el pulgar. En realidad, es la «parte carnosa y mollar de un miembro pequeño del cuerpo humano», pero suele usarse sobre todo para la mano.

13. Castañeta

¿En qué situación usar pulpejo? Pues, por ejemplo, para entender esta definición a la primera: «sonido que resulta de juntar la yema del dedo de en medio con la del pulgar, y hacerla resbalar con fuerza y rapidez para que choque en el pulpejo».

14. Sangradura

Otra parte del cuerpo. En este caso, la «parte hundida del brazo opuesta al codo». Si te preguntas de dónde viene, la segunda acepción te dará una pista: «corte o punción de la vena para sacar sangre».

15. Transpadano

Es muy posible que nunca, absolutamente nunca, vayas a tener que usar esta palabra. Pero ¿y si estás de viaje por el norte de Italia, por la zona del río Po, y quieres referirte a alguien del otro lado del río? ¿Entonces qué? Puedes decir todas estas palabras o simplemente hablar de un transpadano: «que habita o está de la otra parte del río Po».

16. Clavillo

Tienen clavillo los abanicos y las tijeras. Piensa, piensa qué tienen en común, qué puede ser el clavillo. ¿Quizá el eje? Exacto: «pasador que sujeta las varillas de un abanico o las dos hojas de unas tijeras».

17. Fosfeno

¿Sabes esas manchas que ves después de mirar una luz directamente o tras cerrar los ojos muy fuerte? Sí, son fosfenos: «Sensación visual producida por la excitación mecánica de la retina o por una presión sobre el globo ocular».

18. Cacimba

No es un objeto, es un vacío, un hueco. Además del hoyo que se hace en una playa o en el lecho de un río para buscar agua, una cacimba (esta es mi acepción favorita) es la «oquedad natural de las rocas en que se deposita el agua de lluvia».

19. Moridera

No es raro que las personas que están gravemente enfermas tengan de pronto la sensación de que van a morir de forma inminente. Este sentimiento de de estar ya ahí, en el final del camino vital, se llama moridera. No siempre se cumple, pero muchas veces sí.

20. Borbolla

Lo verás cuando chapaletea. Una borbolla es la «burbuja o glóbulo de aire que se forma en el interior del agua producido por la lluvia u otras causas».