Foto: Piotr P

 

1. El amor a la literatura.

Los escoceses son cuenta cuentos por naturaleza. Les encantan las historias y tienen un gran respeto por la narrativa escrita. No por nada Edimburgo fue declarada una de las Ciudades de la Literatura por la UNESCO. También cuentan con uno de los festivales de libros más famosos del mundo, y la cantidad de librerías y bibliotecas que encuentras en la zona es simplemente impresionante. Importar un poco de ese amor por las letras a tierras mexicanas no nos caería nada mal.

 

2. Cambiar la Coca por el Irn Bru.

Aún no estoy muy segura de qué hay dentro del Irn Bru… Vaya, aún no estoy muy segura de cómo demonios pronunciarlo, pero esta bebida escocesa tiene una textura similar a la del refresco y un sabor ligeramente a vainilla. Es todo un ícono nacional y la cantidad de Irn Bru que se consume en este país sólo se compara a la cantidad de Coca Cola que se vende en México. ¿Lo bueno? El Irn Bru es una marca nacional que se da un tú por tú con las transnacionales y es la mejor cura que puedes encontrar contra la cruda cuando no hay chilaquiles cerca.

 

3. Usar manzanas para descubrir a tu futuro amor.

¿Recuerdan aquellos días en la primaria o secundaria cuando partíamos a la mitad la envoltura de un chicle Trident y luego contábamos las T’s para ver con qué letra del abecedario iba a comenzar el nombre de tu enamorado? Bueno, los escoceses hacen algo similar en épocas de Halloween. El juego consiste en pelar una manzana y lanzar la cáscara por encima del hombro. La letra que se forme al aterrizar será la letra con la que comenzará el nombre de tu futuro esposo. Sí, es igual de ingenuo y ligeramente tonto que el juego de los Trident, pero hey, al menos es un poco más saludable.

 

4. Usar kilts en ocasiones formales.

Si creen que un hombre se ve irresistible en traje, deberían de verlo en un kilt. Y no, no estoy siendo sarcástica, los kilts ponen a trabajar la hormona de cualquier persona que sienta atracción hacia los hombres. Bodas, graduaciones, eventos formales… cualquier evento formal es un buen pretexto para ver a un chico envuelto en el tartán de su clan familiar.

 

5. Los Highland Games.

Los Highland Games son un evento anual que combina eventos atléticos, como el lanzamiento de troncos o de piedras, con presentaciones culturales que incluyen muestras de danza y bandas de gaitas. Además, ¡casi todos los hombres visten en kilt! Cosa que hace que los juegos sean diez veces mejores. Los Highland Games son una oda a la cultura escocesa en sus múltiples áreas, ¿se imaginan una celebración siilar de la cultura mexicana? ¡Sería impresionante!

 

6. Comer barras de chocolate frito.

Este invento es muy británico, pero los escoceses fueron los que pusieron en práctica la fabulosa idea de sumergir barras de Mars en masa y freírlas en aceite. Sí, puede que su consumo pueda causar muerte prematura, pero será una vida llena de felicidad.

 

7. El Edinburgh Fringe Festival.

El Fringe de Edimburgo es el festival de artes más grande del mundo. Durante tres semanas de agosto la capital escocesa se vuelve un escenario para todo tipo de presentaciones: teatro, música, danza, comedia y hasta artes circenses. También está abierto para todo tipo de artistas, desde profesionales hasta emergentes. México tiene excelentes creadores artísticos, así que un poco de influencia escocesa no nos vendría mal para mostrar el talento nacional.

 

8. Seguro médico gratuito.

Oh, olvídenlo. En México tenemos el Seguro Social.