Los insectos no son «asquerosos»: eso es únicamente una construcción social de algunos lugares. Son una fuente de alimentos segura y más usada de lo que creemos… De hecho, la humanidad tiene una tradición milenaria en su consumo. A continuación te mostramos cuáles son los insectos comestibles de México más exquisitos, que seguramente luego querrás incorporar a tu dieta.

1. Gusanos de Maguey. ¡Viscosos pero sabrosos!

 

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Cuando piensas en unos tacos, difícilmente serán gusanos lo primero que se te venga a la mente como relleno; sin embargo, un buen taco de gusanos de maguey acompañado por una rica salsa molcajeteada es una verdadera delicia. El gusano de maguey es saladito y crujiente al masticar, con un sabor similar al que deja el mezcal en el paladar. Los gusanos de maguey son tradicionales de Hidalgo, pero los puedes encontrar en muchos restaurantes del centro de México. En la Ciudad de México, puedes saciar tu antojo en restaurantes como la fonda El Refugio. No lo pienses tanto, ¡después de probarlos es probable que pidas más!

 

2. Ahuautles. Hay un mosco en mi sopa…

 

Si crees que ya lo has probado todo, por qué no probar la hueva de mosco o Ahuautle. Sí, así como lo leíste, se trata de un mosco acuático originario del Valle de México cuyo sabor es parecido al camarón molido y suele acompañarse de romeritos o nopales. Es una combinación llena de sabor y tradición. Si te gana la ansiedad por probarlos, puedes darte una vuelta por la calle de Regina en la colonia Centro para visitar el Restaurante Bar Chon.

3. Jumiles. Más grandes que una hormiga, pero más pequeños que un chapulín.

 

La chinche de campo, mejor conocida como jumil, es un platillo tradicional de algunas zonas de Guerrero y Morelos. Estos bichos son tan famosos que en Taxco, Guerrero, se celebra cada noviembre el Día del Jumil. ¿Qué tal te vendría una salsa preparada con estos bichos? Los jumiles son una de las especialidades de La Cocina de San Juan, ubicada en Ernesto Pugibet, en el Centro de la Ciudad de México. Prepárate para su intenso sabor, que muchos describen como una mezcla de canela y menta.

 

4. Cuchamá. Un gusano muy nutritivo.

 

Los gusanos de cuchamá son originarios de Zapotitlán Salinas, Puebla. Se pueden preparar fritos o al mojo de ajo y son considerados como uno de los alimentos más nutritivos dentro de la cocina tradicional mexicana. Además de su alto grado de nutrientes, son muy sabrosos y fácilmente podrías desarrollar una adicción a ellos. Su consumo es estrictamente local, por lo que tendrás que dar una vuelta a Zapotitlán Salinas para probarlos. Los puedes encontrar en puestos callejeros o en restaurantes como el Itandehui.

 

5. Hormigas chicatanas. Una tradición con dolor.

 

La captura de la hormiga chicatana no es cosa fácil; su mordida es muy dolorosa, pero esto no ha impedido que este bicho se siga aprovechando en varias partes del país. En Hidalgo, Veracruz, Chiapas, Oaxaca y Puebla, se pueden encontrar chicatanas como parte de la comida diaria, no solamente en salsas, también en tamales, caldos, guisados y galletas. ¡Probablemente ya hasta las probaste y tú ni en cuenta! Si eres chilango y te animas a la probadera, puedes visitar el restaurante Corazón de Maguey, en pleno centro de Coyoacán. Otra excelente opción para probar este manjar es Casa Oaxaca, en Oaxaca de Juárez.

 

6. Chapulines ¡Los bichos más famosos de México!

 

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Si andas con ganas de probar una botanita fuera de serie, no te caerían nada mal unos deliciosos chapulines acompañarlos de chile piquín. Esta delicia es común en los mercados de varios estados del centro de México. Ahora que si quieres una preparación más exquisita puedes visitar el restaurante Los Danzantes de Coyoacán. Unos dientes de ajo, un poco de cebolla y unas gotitas de limón hacen de este platillo un manjar digno de los dioses.

 

7. Escamoles. El caviar mexicano.

 

Si disfrutas de la alta cocina, no puedes dejar de probar los escamoles, una delicia tradicional de los estados de Guanajuato, Hidalgo, Puebla y Tlaxcala. Puedes degustar la famosa hueva de hormiga en restaurantes como El Tajín, en la Ciudad de México. El sabor de los escamoles es fino y ligeramente dulce al paladar. ¡Te apuesto a que no te percatarás de que estás comiendo larvas!

 

8. Alacrán. ¡Un platillo muy duranguense!

 

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Si llegas a México y crees que lo único tradicional son los tacos de carnitas o barbacoa, te equivocas. ¡Lo de hoy son los tacos de alacrán! Este platillo se ha vuelto muy popular en Durango, donde se prepara capeado, frito o con mantequilla. ¿Que a qué sabe? Muchos lo comparan con el sabor del pollo o los charales, pero si quieres comprobarlo, visita el restaurante Raíces, por supuesto, en Durango.