Como respuesta a la ola de violencia de género que se vive en México, qué ha llegado a su punto más álgido con los feminicidios de Ingrid Escamilla y la niña Fátima, las mujeres mexicanas se unirán en protesta y desaparecerán por un día completo con el objetivo de demostrar su importancia en la sociedad. Esos son algunos datos importantes que tienes que conocer sobre el paro nacional feminista del 9 de marzo de 2020.

“Si paramos nosotras, para el mundo”

 

1. El paro nacional es un llamado para exigir igualdad

Como respuesta a la ola de feminicidios, acoso sexual y violencia de género que se han disparado en el país, el paro nacional del 9 de marzo surge como una estrategia para demandar la igualdad de las mujeres en México.

Bajo el lema “el 9 ninguna se mueve”, el movimiento llama a más de la mitad de la población mexicana a no salir a las calles ni asistir a sus trabajos o escuelas durante 24 horas, como un esfuerzo por visibilizar el papel que el género femenino tiene dentro del país.

 

2. No está asociado a ningún partido político

A diferencia de lo que ciertos grupos de poder piensan, la propuesta del paro no surgió de ninguna asociación política. La idea original se dio a conocer a través una imagen creada por un colectivo feminista jarocho llamado Brujas del Mar. 

Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, uno de cada cinco feminicidios en el país es cometido en el estado de Veracruz. Esta es la razón por la que este grupo de “brujas” decidieron tuitear un cartel incitando a un paro nacional bajo el hashtag #UnDíaSinNosotras.

La imagen fue tan popular que pronto se viralizó y recibió apoyo de diversas instituciones como la UNAM, Grupo Salinas y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). Actualmente, los gobiernos de alrededor de 13 estados de la república, así como múltiples empresas del sector privado, financiero y los medios de comunicación se han sumado a esta iniciativa.

 

3. Es una estrategia que ya se ha implementado en otros países 

Aunque ciertamente parece un movimiento revolucionario, la estrategia de #UnDíaSinMujeres no es nueva. Un movimiento similar ya se había llevado a cabo antes en Islandia, nada menos y nada más que en 1975, cuando el 90% de las mujeres del país entraron en paro para denunciar la desigualdad de género. Cinco años más tarde, Islandia eligió a la primera mujer presidenta, no solo del país, sino de toda Europa.

El éxito del día sin mujeres islandés inspiró el surgimiento de más huelgas en diversas partes del mundo, como el “lunes negro” de Polonia, el cual buscaba evitar la prohibición del aborto, o el movimiento de #NosotrasParamos en Argentina, que tuvo como objetivo protestar contra los feminicidios y los crímenes de odio.

 

4. Habrá una marcha, pero no será el mismo día

Aunque se invita a las mujeres a no salir de sus casas durante el paro, un día antes se les anima a tomar las calles.

El domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, diversos colectivos feministas llevarán a cabo múltiples marchas a lo largo del país para protestar por los derechos de las mujeres. Ciudad de México, Chihuahua, Guanajuato, Monterrey, Guadalajara y Querétaro son solo algunos de los estados en los que las ciudadanas podrán reunirse a marchar y alzar la voz.

A pesar de que la manifestación tendrá lugar en una fecha diferente y utilizará una estrategia opuesta al paro, ambos eventos tienen los mismos objetivos.

 

5. Desaparecer no es indispensable para demostrar apoyo

Lo cierto es que, a pesar de la cantidad de empresas que se han unido al paro, a muchas mujeres les es imposible ausentarse de sus obligaciones por un día completo. En especial aquellas que trabajan en el sector de salud o que tienen personas que dependen completamente de ellas. 

Sin embargo, eso no significa que no existen otras formas de mostrar solidaridad con el movimiento. Utilizar una prenda de ropa morada en el lugar de trabajo o de estudio es también otra de las estrategias que se han estado difundiendo en redes sociales, ya que colabora a hacer más visible la lucha por la igualdad.

 

6. No es un día libre

Aunque las mujeres se ausenten del trabajo, de sus labores domésticas o de las instituciones educativas, eso no significa que tengan el día libre.

Más que un “asueto”, el paro nacional del 9 de marzo es un espacio para la reflexión. Además de crear solidaridad entre las mexicanas, este movimiento busca generar un diálogo sobre la importancia de la participación de las mujeres en la economía y la sociedad de México.

 

7.  Se buscará frenar la actividad económica

Una de las principales metas del paro es lograr que las participantes no se vean involucradas en actividades que le generen dinero país. Esto con el objetivo de remarcar la importancia del aporte económico que las mujeres realizan diariamente.

Sitios como El Economista calculan que parar las actividades de las mujeres de México tan solo por un día puede llegar a causar pérdidas de hasta 37 mil millones de pesos, considerando también el valor del trabajo que se realiza en casa.

No cargar gasolina, no ir a restaurantes o centros comerciales e incluso no comprar en línea son tan solo algunas de las estrategias que se están difundiendo para darle más fuerza al movimiento.

8. Las redes sociales también se paran

#UnDíaSinNosotras busca que las mujeres “desaparezcan” de la rutina diaria del país y el mundo digital no es la excepción. Las interacciones en línea también generan ganancias económicas, por lo que los grupos organizadores piden que aquellas que deseen unirse al paro suspendan el uso de Facebook, Instagram, Twitter o cualquier otra plataforma online. 

Eso sí, para darle presencia digital al movimiento, las activistas animan a las participantes a difundirlo en redes sociales el 8 de marzo a las 11 de la noche (una hora antes del inicio oficial del paro), acompañando sus publicaciones con los hashtags #NosotrasParamos y #9M.

 

9. Los hombres también pueden sumarse al movimiento

Aunque el paro esté dirigido a visibilizar la importancia de las mujeres, los hombres también pueden colaborar para lograr este objetivo. 

De acuerdo a algunos grupos feministas, los hombres pueden cubrir a sus colegas mujeres en los espacios de trabajo, hacerse cargo de los hijos o de las tareas domésticas de casa y facilitar que las empleadas o alumnas se ausenten de la oficina o el aula. 

Asimismo, también invitan a no “rolar packs” a través de redes sociales, apoyar memes o chistes machistas o permitir comportamientos sexistas en sus grupos de amigos.