La prevención de cualquier enfermedad comienza por lo que entra por tu boca. Consumir los alimentos apropiados ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y a estar preparados para esquivar al virus que venga. Aquí te cuento cuáles son.

 

Yogur

Nuestro sistema inmunológico depende casi en un 70 por ciento de la flora intestinal, así que mantener esta parte de nuestro organismo fortalecida es la mejor manera de comenzar a reforzar nuestra salud desde la alimentación. ¿Cómo lo hacemos? Ingiriendo alimentos fermentados que contienen una alta cantidad de microorganismos.

El yogur -un fermentado a partir de leche- es el primero de la lista, porque es el más popular y extendido del mundo y se consigue en todos los supermercados. Originario de Turquía, cuenta con cerca de 100 millones de bacterias capaces de regenerar la flora intestinal.

yogurt
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Kéfir

Parecido al yogur, este otro alimento fermentado tiene diferentes nombres según dónde se lo consuma: yogur búlgaro, leche kefirada, o yogur de pajaritos (cómo lo llaman en Chile). Tan antiguo como el yogur, los musulmanes lo llamaban “los granos del Profeta Mahoma” y era considerado un maná de Alá.

Tiene las mismas propiedades que el yogur, es decir que fortalece la flora intestinal, y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Su consumo no es tan extendido como el yogur porque es difícil producirlo de manera industrial y su producción es a nivel doméstico.

kefir
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Kombucha

Este es otro poderoso alimento fermentado para elevar el sistema inmune, pero en este caso no proviene de la leche sino del té. Se produce a partir de té negro o té verde y un hongo llamado kombucha.

Las primeras noticias de esta bebida refrescante datan del año 220 a.C en Manchuria (China), durante la dinastía Tsin, donde era considerada como el elixir de la vida y de la inmortalidad. Entre todas las propiedades que se le atribuyen a la kombucha no sólo está la de fortalecer la flora intestinal, también es desintoxicante, baja los niveles de colesterol y la presión arterial, ayuda en casos de asma y bronquitis, y minimiza los dolores de cabeza.

kombucha
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Té verde

Otro tipo de nutrientes que ayudan a reforzar nuestras defensas son los antioxidantes, aquellos que mantienen a las células sanas impidiendo que altere el ADN y se produzcan cambios que aceleren el envejecimiento. Cuando hablamos de antioxidantes, el más conocido es el té verde. Especialmente el té Matcha (procedente de Japón) y el té Tulsi (de la India) incluyen hasta diecisiete veces más antioxidantes que los frutos rojos (otros grandes aliados de nuestra salud).

té verde
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Ajo

Para este alimento no necesitamos viajar a tierras exóticas para encontrarlo. El popular, humilde y cotidiano ajo es antibacteriano, antiviral, fungicida, anticancerígeno y reduce el colesterol. Un consejo: mejor consumirlo fresco para aprovechar todas sus propiedades (yo lo corto en rodajitas finitas y lo tomo con agua, como si fuera una píldora).

cómo fortalecer el sistema inmunológico ajo
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Aceite de coco

Este aceite no sólo es efectivo para cuidar nuestra piel, también es un gran aliado del sistema inmunológico porque aporta ácido láurico, que se convierte en monolaurina en el cuerpo. La monolaurina es uno de los compuestos de la leche materna que sirve para fortalecer la inmunidad natural del cuerpo.

aceite de coco
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Frutos rojos

Los frutos rojos están dentro de los alimentos antioxidantes y -además- contienen mucho menos azúcar que las demás frutas. Justamente las sustancias que le dan el color a los frutos rojos son las que neutralizan a los radicales libres, moléculas que actúan dañando las células sanas, tejidos y órganos. ¿Algunos frutos rojos? Fresas (o frutillas), arándanos, frambuesas, moras, grosellas y cerezas.

frutos rojos
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Cítricos

Y llegamos a la vitamina C, la que nos protege de resfriados y mejora la absorción de un mineral necesario para prevenir anemias: el hierro. Naranjas, mandarinas, limas, limones y pomelos se consiguen en casi todos lados y nos ayudarán a mantener nuestras defensas óptimas.

cítricos
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Camu camu

Se trata de un árbol amazónico que -atención- es la mayor fuente de vitamina C del planeta. ¡60 veces más que la naranja! Se suele consumir en polvo mezclado con algún líquido, porque su saber es algo amargo. Además de vitamina C, contiene vitaminas del complejo B, aminoácidos y antioxidantes, por lo cual funciona como un alimento anti estrés, desintoxicante y mejora la digestión, el sistema cardíaco, el sistema inmunológico. También se lo considera un alimento afrodisíaco, y está en la lista de los 7 alimentos afrodisíacos que América le regaló al mundo.

camu camu
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Propóleo y polen de abeja

Dos clásicos que recomendaban las abuelas y que no debemos olvidar nunca si queremos tener las defensas bien altas. El propóleo es un poderoso antimicrobiano y el polen de abeja un potente revitalizante.

Y de paso, ya que estamos con los alimentos que producen las abejas- usamos su miel para endulzar, que aporta la misma energía que el azúcar pero además viene con vitaminas y minerales necesarios para el sistema inmunológico.

propoleo y productos derivados de la miel de abejas
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Jengibre

Este tallo subterráneo de sabor picante y alimonado tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas, por eso es un gran aliado nuestro y colabora en fortalecer el sistema inmunológico. Además aporta vitaminas, minerales y antioxidantes. “Todo lo bueno se encuentra en el jengibre”, dice un antiguo proverbio indio… ¡y seguramente tenga razón!

 

Cúrcuma

Proveniente de la misma familia que el jengibre, la cúrcuma es un condimento básico en la cocina de asái oriental. También es la base del curry, un mix de especias muy aromático. La cúrcuma tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, y contienen un aceite esencial con zingibereno, hierro y potasio.

jengibre y cúrcuma
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Guayaba

En este caso estamos ante una súper fruta -originaria de América- que aporta niveles muy altos de vitamina C, vitamina A, potasio, calcio y antioxidantes. Todo este “mix” refuerza al sistema inmunológico y lo hace más resistente a bacterias y virus.

 

Aguaymanto

Esta fruta de origen peruano contiene propiedades antioxidantes, con altos contenidos de vitaminas A, B y C, calcio, hierro y fósforo. También es conocida como uchuva, aguaymanto, uvilla, ushun, fruta del amor, cereza del Perú o topotopo, dependiendo del país. El aguaymanto ayuda en los procesos asmáticos, sinusitis y alergias, a cicatrizar heridas, y aumenta la producción de glóbulos rojos.

Aguaymantos
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Papaya

La papaya aporta tanta vitamina C que 100 gramos de alimento es suficiente para cubrir el 100% de la recomendación diaria de un adulto medio. Ayuda a aumentar las defensas naturales del organismo y favorece la formación de colágeno (la proteína estructural por excelencia), activa la absorción del hierro y tiene efecto antioxidante frente a los radicales libres.

 

Caldo de pollo (de gallina)

¡No podía faltar en esta lista la llamada “penicilina judía”! (que sea casero, eso sí).

caldo de gallina
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Agua

Este alimento es esencial y el más importante de todos, ya que es el agua quien transporta y distribuye todos los nutrientes dentro de nuestro organismo. Nuestro equilibrio interno depende de nuestra hidratación. ¡No olvidemos tomar dos litros de agua por día!

Mantener una dieta variada, que contenga frutas y verduras, además de proteínas e hidratos de carbono (que aportan energía) va a hacer que nuestro sistema inmunológico pueda enfrentar con mayor eficiencia ye ficacia cualquier proceso infeccioso. Por último… no hay nada más nocivo para nuestro organismo que estar estresados, ansiosos, nerviosos y alterados. De nada va a servir que nos ocupemos de una buena alimentación si no descansamos bien, hacemos ejercicios, pasamos tiempo al aire libre y tomamos lo que sucede con aceptación y calma. 

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