¿Estás pensando en viajar a Vietnam en los próximos meses? ¿Buscas y buscas por internet, pero no encuentras la información que necesitas?

Todos hemos pasado por ahí en la organización de nuestras aventuras. Por eso hemos decidido ofreceros una serie de consejos básicos para cualquier principiante en este país del sudeste asiático. ¡Arrancamos!

1. Lleva un chubasquero y viste ropa fresca

Recuerda estas palabras: el clima en Vietnam está muy loco. Varía entre tropical (al sur) y subtropical (al norte) pero en (casi) cualquier caso, sin entrar en detalles meteorológicos, necesitarás un chubasquero y ropa tan fresca como transpirable en tu maleta.

¿La razón? Las precipitaciones son constantes e imprevisibles durante buena parte del año, al igual que la humedad y las altas temperaturas.

2. Las distancias en Vietnam son muy grandes

Para que te hagas una idea: la distancia entre Hanoi y Ho Chi Minh City es de unos 1.800 kilómetros, aproximadamente el doble de la que separa Monterrey y la Ciudad de México. Pero no sufras: existen varias alternativas de transporte.

La más recomendable es el avión. Hay una amplia variedad de vuelos internos y sus salidas son constantes. Por un precio entre los 35 USD y los 70 USD, se pueden comprar billetes para casi cualquier destino turístico del país. Si viajas “sin mirar el dólar” y con una cartera abultada, es el método más rápido y cómodo.

Otra opción es optar por los sleep bus o los trenes-cama. En este enlace puedes consultar horarios y precios para casi cualquier trayecto, con la ventaja de que ahorrarás dinero en el billete, además del coste de una noche de alojamiento en el país. Se trata de la alternativa ideal para mochileros y viajeros low cost en general.

3. Sal de los circuitos turísticos

Casi todas las guías y consejos para un viaje a Vietnam apuntarán a los mismos destinos: Hanoi, Sapa, la bahía de Halong, el delta del Mekong… Todos merecen la pena, son auténticas maravillas, pero en ocasiones es una buena idea buscar opciones menos masificadas por los turistas; igual de atractivas, pero más auténticas.

¿Por ejemplo? Visitar la bahía de Han-La en lugar de la bahía de Halong, Ha Giang en lugar de Sapa o Ninh Binh en lugar de… ¡casi cualquier cosa!

4. Prueba la comida callejera, ¡sin miedo!

Muchos turistas no se fían de la comida callejera. La desconfianza que les provoca la higiene de estos puestos los lleva a perderse una auténtica orgía de sabores a un precio ridículo.

Mi experiencia personal me lleva a dar el siguiente consejo: no te cortes, prueba lo que te apetezca y disfrutarás como un niño.

5. Cuidado con los tours organizados

Vietnam es un país seguro para el turista, sí, tanto para los estándares latinoamericanos como para los de muchos destinos europeos. Pero eso no quiere decir que no te vayas a encontrar gente malvada y dispuesta a aprovecharse del extranjero.

Si decides contratar un tour organizado, sé precavido, asegúrate de que la compañía tiene buenas referencias y es de fiar. Especialmente en la bahía de Halong, los timos en este ámbito son muy comunes.

6. Los taxis son baratos, pero los taxistas pueden ser muy pillos

Moverse en taxi por las grandes ciudades de Vietnam es una buena alternativa. Especialmente en Hanoi y la antigua Saigón —donde las distancias que tendrás que cubrir pueden ser enormes— tomar uno de estos vehículos es seguro y su precio muy económico.

Eso sí, no serías el primer turista al que algún pillo trata de sacarle el dinero. Si decides montar en uno, asegúrate de que el contador está activo o pacta un precio de antemano.

7. Aprende a cruzar la calle

Cruzar la calle en la ciudad Ho Chi Minh por primera vez es toda una experiencia. Haz lo que se suele hacer en estas situaciones: imitar a los nativos.

¿Qué es eso? Andar con paso firme y regular, sin acelerar ni decelerar de golpe, y las motos te esquivarán. Sí, la primera vez puede ser un shock, pero pronto te habrás acostumbrado.

Si no te atreves, tira por el camino de en medio: pégate como una lapa a un vietnamita y aprovecha su estela para llegar a la acera de enfrente.

8. Cuidado con el contacto físico

Las culturas latinas tenemos mucha tendencia a demostrar afecto y agradecimiento mediante el contacto físico. En Vietnam, en cambio, esto es muy diferente y se puede malinterpretar, por lo que por lo general te recomiendo restringirlo, al menos con desconocidos.

¡Eso sí! Sonríe, sé amable y educado. Una cosa no quita a la otra.

9. Si ves una esvástica, ¡tranquilo!

En todo el mundo se asocia la esvástica al infame movimiento nazi y su líder, Adolf Hitler. Sin embargo, la realidad es que se trata de un símbolo ancestral que los alemanes tomaron “prestado”. Para budistas e hinduistas se trata de una referencia positiva que todavía es muy común ver en casi todo el continente asiático.

10. Compra en sus centros comerciales

En los centros comerciales de Vietnam se pueden encontrar todo tipo de productos a precios muy económicos. Tecnología, textil, relojería, perfumería… Si eres un shopper, no dudes en facturar una maleta vacía para traerla repleta de productos.

Y no te olvides de regatear, es una costumbre muy extendida en el país: el primer precio que te den (casi) nunca será el más bajo que puedas conseguir.

11. Lleva una contabilidad

Sí, Vietnam es un país barato en el que puedes cubrir tus necesidades básicas diarias, incluso con algún capricho incluido, por un pequeño puñado de dólares, pero esto muchas veces es contraproducente. No es nada descabellado entrar en una vorágine consumista y gastar mucho más dinero del que es necesario.

Así, mi consejo es llevar un presupuesto —el dinero que estás dispuesto a gastar en el viaje a Vietnam— y una contabilidad —para no pasarte de esa cifra—. Me lo agradecerás.

12. Si puedes, aprovecha para conocer Angkor Wat

Vietnam es un país inmenso con muchísimo que ofrecer, pero si tienes tiempo y puedes cuadrarlo en tu itinerario, no te vayas sin visitar la vecina Camboya.

¿La razón? Los templos de Angkor. Son una de las maravillas del mundo, un lugar mágico que nunca olvidarás y que te arrepentirás de dejar de lado.

13. ¿Quieres fiesta? ¡La antigua Saigón te espera!

Si no quieres irte de Vietnam sin probar su ambiente nocturno, tenlo claro: Ho Chi Minh City, la antigua Saigón, es el lugar adecuado.

Se trata de la ciudad más “occidentalizada” del país. En ella encontrarás todo tipo de pubs, discotecas y zonas de marcha, tanto frecuentadas por turistas como más transitadas por los propios vietnamitas.

14. ¿Te gusta la playa?

Si te gusta la playa, Vietnam también tiene mucho que ofrecerte. Aunque en este ámbito hay países del sudeste asiático más atractivos, las arenas blancas y el agua cristalina de las playas vietnamitas no te decepcionarán.

Varias de mis favoritas se encuentran al sur de Vietnam, en la isla de Phu Quoc. ¡No te pierdas la playa de Sao!

15. Aprovecha el wifi

Si necesitas conexión a internet en tu viaje a Vietnam, sea por ocio o por trabajo, tranquilo: es fluida en casi cualquier punto y la encontrarás en muchos restaurantes y la práctica totalidad de alojamientos del país.

16. Utiliza Dongs y cambia dinero en el aeropuerto

En cuanto a la moneda en Vietnam, mi primer consejo es que optes por hacer el cambio de divisas directamente en el aeropuerto, será exacto o muy cercano al cambio oficial.

En segundo lugar, evita pagar con dólares, pese a que en muchos comercios los aceptarán. Siempre saldrás perdiendo.