1. El nombre original de la ciudad fue “El pueblo sobre el río de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de Porciúncula”.

Felipe de Neve, gobernador de la California española, la bautizó así cuando las primeras once familias, 44 personas en total, se instalaron en lo que es hoy El Corazón, en el centro de la ciudad. Puedes visitar el edificio Avila Adobe, el más antiguo de Los Ángeles. El nombre se acortó oficialmente en 1.781, para pasar a ser “El pueblo de la Reina de los Ángeles”.

 

2. Boyle Heights tiene su versión en miniatura de la Plaza Garibaldi.

Photo: Neon Tommy

Desde los años 30, la Mariachi Plaza de Los Ángeles ha estado animada por los mariachis que tocan su música a la espera de ser contratados. La mayoría de los músicos vive en el “Mariachi Hotel”, el histórico Hotel Boyle, construido en 1889, ubicado al oeste de la plaza. El edificio Queen Anne es el hogar de la mayor concentración de mariachis de California Sur y ha sido designado como patrimonio histórico de la ciudad, por su conexión con la historia de los mexicanos en Los Ángeles.

 

3. Los lobos huargos solían andar libremente por la zona en la prehistoria de Los Ángeles.

A los fanáticos de Juego de Tronos les va a encantar este dato, como así también visitar el La Brea Tar Pits, sitio de las excavaciones mediante las que se encontraron fósiles de más de 4.000 lobos. Hay 400 cráneos en exhibición, junto con restos de otros animales prehistóricos como el mamut, el “tigre diente de sable” y el camello gigante.

 

4. El condado de Los Ángeles tiene la mayor cantidad de negocios cuyos propietarios son mujeres o miembros de minorías.

Para que te des una idea, si este condado fuera un país, tendría la décimo novena economía del mundo.

 

5. Las fiestas de las estrellas iluminan a menudo las colinas de Hollywood…

Pero no como te lo imaginas… Un sábado por mes, el Griffith Observatory, junto con la Sociedad Astronómica de Los Ángeles, la agrupación Sidewalk Astronomers y la Planetary Society, enfocan docenas de telescopios súper potentes hacia el cielo para las multitudinarias fiestas públicas de las estrellas. A las dos de la tarde (sí, durante el día), se reúnen astrónomos profesionales y aficionados para viajar por la Vía Láctea, con paradas para observar los anillos de Saturno, las llamaradas del sol y otras maravillas del Cosmos.

La superestrella de la fiesta siempre es el telescopio refractor Zeiss, que ha sido utilizado por más de 7 millones de personas desde que fue montado en 1935, lo que lo convierte en el telescopio más usado del mundo.

 

6. Puedes visitar las cenizas de Gandhi en la comunidad Pacific Palisades.

El gurú espiritual Paramahansa Yogananda erigió el Mahatma Gandhi World Peace Memorial, en los frondosos jardines para meditar del templo Lake Shrine Self-Realization Fellowship Temple. Después de recibir una pequeña parte de las cenizas del Mahatma, Yogananda las enclaustró en un sarcófago chino de piedra y las ubicó entre dos estatuas de Guanyin Bodhisattva, detrás de una arcada blanca y dorada que bordea el lago. La entrada a los jardines es libre y gratuita, y el monumento se puede visitar mientras el templo esté abierto.

 

7. Esta ciudad hoy obsesionada con los autos, tuvo alguna vez el mayor sistema de transporte público del mundo.

Photo: Corona

Los Ángeles tuvo su primer tranvía a caballo en 1874 y la circulación era continua entre las 6,30 de la mañana y las 10 de la noche. El boleto costaba diez centavos. En 1897 llegaron los tranvías eléctricos. LosYellow Cars y los Red Cars de la época dorada del transporte público de L. A. funcionaron desde 1901 a 1963, conectando 50 comunidades en cuatro condados, desde la playa hasta los valles. Y aunque el último tranvía fue retirado en 1963 y aún persiste el mito de que la vida en L.A. es imposible sin un auto, el metro de Los Ángeles es el segundo en importancia en todo Estados Unidos, después del de Nueva York. ¡Y hay planes para que vuelva el tranvía!

8. El famoso cartel de Hollywood fue derribado en 1978 y Hugh Hefner, el fundador de Playboy, fue el responsable de su reconstrucción.

Photo: vxla

Iluminada originalmente con 4.000 lámparas de 20 watts, el primer cartel de Hollywoodland fue instalado en Mount Lee para hacerle publicidad a complejo de casas de lujo desarrollado en 1923. Ahí se quedó cerca de un año y, después de que los grandes planes inmobiliarios colapsaran con la Gran Depresión, se suspendió su mantenimiento.

Para mediados de los cuarenta, ya se le había caído la hache y las luces no funcionaban. Los vecinos de los pudientes barrios vecinos pidieron que se lo retirara porque afeaba el lugar. En los setenta, unos chicos malos alteraron el cartel para que dijera “Hollyweed” (weed es marihuana) y, en 1978, fue demolido. Como respuesta, Hugh Hefner logró recaudar un cuarto de millón de dólares para reconstruirlo. ¿Cómo lo hizo? Pues organizó una fiesta en la Mansión Playboy, claro, a la que no faltaron celebridades dispuestas a colaborar. El nuevo cartel estuvo listo en noviembre de ese año y ahí permanece, como uno de los íconos más conocidos del mundo.

 

9. La aviadora Amelia Earhart comenzó su camino en la aeronáutica en L.A. en 1921.

Después de años de sentirse fascinada por los aviones, Amelia abandonó sus estudios en la Universidad Columbia y se mudó desde Nueva York a Los Ángeles, donde hizo su primer vuelo en compañía de Frank Hawk. Cinco días después comenzó sus lecciones de vuelo y, ante de que terminara 1921, la joven piloto compró su propio avión, pasó todos los exámenes de vuelo y participó en el Pacific Coast Ladies’ Derby, en Pasadena.

Este artículo ha sido realizado en colaboración con Discover Los Angeles.
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