1. Hace día de Fallas

A poco que haga calor cuando todavía no debería, oirás que alguien pronunciar esta frase. Especialmente usada en los meses previos a las Fallas, ya que en marzo con la fiesta grande de Valencia llega el buen tiempo. Aunque, eso sí, también es norma que la lluvia no falle algún día de Fallas.

2. A la marcheta

A la pregunta «¿cómo vas?», muchos valencianos te responderán que a la marcha o a la marcheta. No significa que nos vayamos a ir de fiesta, ni tampoco que practiquemos la marcha atlética. Sería equivalente a un «vamos tirando» o «sin prisa pero sin pausa», pero mucho más dulce.

3. No sé dónde para

El verbo parar lo usamos mucho. Cuando algo nos para bien, significa que nos queda bien, y cuando no sabemos dónde está un lugar, no sabemos dónde para. Puede llevar a confusión si por ejemplo alguien pregunta «¿dónde está el cine?» y un valenciano le contesta «no sé dónde para», lo cual sugiere a quien pregunta que el cine tiene paradas como si fuera el autobús, y no es el caso.

4. Al meu país la plutja no sap ploure

Llueve poco, pero cuando llueve, llueve de verdad o, como decimos por aquí, sense coneixement. Y claro, un montón de gente aprovechará para recordar esta frase famosa del cantautor Raimon.

5. Si en Pascua no follas, en Fallas no fallas

¡El optimismo que no falte! Así somos por aquí, que si no mojas en Pascua, mojarás en Fallas. Puede que sea en consuelo menor, pero oye, es una frase que te ayuda a sobrellevar mejor la abstinencia.

6. Pensat i fet

Concepto que resume la filosofía valenciana, esa que sostiene que somos improvisadores natos. Así que acostúmbrate a que alguien te proponga a última hora del sábado «¿cenamos esta noche?» cuando tú ya has acabado de cenar, porque aquí somos de improvisarlo y hacerlo todo a última hora.

7. ¡De categoría!

Las cosas en Valencia no son buenas, ni magníficas, ni estupendas: son de categoría ¿De qué categoría? De la que tú quieras, internacional, superior, o especial, pero si algo tiene categoría, es que es maravilloso. Un equivalente es «mel de romer» que también es algo delicioso e inmejorable.

8. Una cançoneta i mon anem, ie

En los conciertos se suele pedir un bis, y mientras los ingleses vociferan aquello de «one more song!», y en el resto de España se usa el «otra, otra, otra», es habitual que aquí escuches eso de «una cançoneta i mon anem, ie». Pidiéndolo con tanto cariño es imposible que ningún músico se niegue.

9. ¡Vamos al Gulliver!

Si no sabes que el Gulliver es un parque lleno de toboganes pensarás que estamos locos. Para los valencianos el Gulliver no es un libro de aventuras, que también, es un lugar donde los más pequeños (y no tan pequeños) se lo pasan «de categoría».

10. Anar com cagalló per séquia

Aquí no vamos perdidos, vamos com cagalló per séquia. Una imagen muy visual la de imaginarse un zurullo flotando en medio de la acequia, que nos encanta pronunciar a poco que vayas perdido o sin rumbo.

11. Au cacau

Una manera local de despedirse es el au cacau. Si la pronuncias con normalidad serás ya un valenciano más. Otra opción muy de moda últimamente gracias al cómico Raúl Antón es el «hasta luego, Mari Carmen». No te extrañes cuando las oigas, aquí son lo habitual.

12. A fer la mà

Si alguien te manda a fer la mà seguramente no te tenga mucho aprecio, así que lo mejor es no hacerle caso. Porque no te está enviando a ningún sitio bueno.

13. Hacer frescoreta

Hay dos temperaturas en Valencia: el calorcito, también llamado coloquialmente el caloret y el frío, que por muy gélido que sea será llamado frescoreta. Valencia engaña porque la humedad provoca que el termómetro marque una temperatura suave, y la sensación térmica sea polar. Aun así, el frío máximo en Valencia será denominado frescoreta, aunque estés tiritando.

14. Ahora luego

Es un concepto difícil de entender para aquellos ajenos a él. El «ahora luego lo hago» provoca cortocircuitos, porque no es ni ahora ni luego, es en un momento indeterminado de la existencia. Una manera de procrastinar alguna tarea que no nos apetece mucho hacer.

15. Arroz con cosas

Todo aquello que no entre dentro de la receta tradicional de la paella, será denominado por los valencianos «arroz con cosas». No confundir con el arroz al horno, arroz a banda, arroz negro o otras recetas propias. Es un poco complicado de entender, pero unos meses tomando auténtica paella cada semana y te aseguro que serás el primero que no querrás comer más «arroz con cosas».

16. Quina «nyespla»!

Una buena leche, o una buena colleja, será siempre una buena nyespla. También se puede usar en el sentido figurado de «zasca», pero en general se usa cuando a alguien le pegan un buen tortazo.

17. Tete/teta

El tete no es un tronista o un ejemplar de gimnasio, aquí de toda la vida «mi tete» o «mi teta» hace referencia a los hermanos o como mucho a los primos. Si alguien te llama tete cariñosamente es porque te considera de su familia, no porque seas el prototipo de tronista ciclado televisivo.

18. Horchata mixta

La horchata se puede tomar líquida o granizada, pero los valencianos hemos inventado la mejor manera del mundo para tomarla: mixta. Eso significa que mezclamos horchata granizada con horchata líquida para conseguir una mezcla perfecta. Aprende el concepto y pide tu horchatita siempre mixta. Ah, ¡que no se me olvide! Además de con fartons, puedes mojar dentro de ella rosquilletas, eso que en Madrid llaman grisines o pan de pipas (nos provoca urticaria el nombre) y que aquí veneramos.

19. Bombón del tiempo

El café tiene una modalidad propia valenciana llamada bombón, que se ha popularizado ya por toda España y que consiste en tomar el café con leche condensada. Además deberás aprender que aquí tomarlo del tiempo es lo que en otras partes se llama «con hielo».

20. Agua natural

El agua por definición es natural, por eso si aquí pedimos un agua natural no significa que tengamos miedo a que nos sirvan agua artificial. Significa que la queremos a temperatura ambiente, sin pasar por la nevera… natural, ¡si está clarísimo!