Vas a sobrevivir igual. Pero, si sigues estos consejos, no solo sobrevivirás, sino que lo disfrutarás.

Cómprate un deshumidificador

Según un estudio realizado por el comparador de precios Idealo, el electrodoméstico más popular en Galicia es el deshumidificador. Y, a riesgo de sonar exagerada, os puedo asegurar que un deshumidificador te cambia la vida. Si tu casa no está muy bien aislada, e incluso cuando lo está, en el invierno gallego al uso sentirás un nuevo frío: ese que se cuela, que atraviesa capas de ropa, la piel, tus órganos y se instala en tus huesos. Y en las sábanas y en la ropa tendida. El deshumidificador te salvará y, muchas veces, hará innecesaria la calefacción.

Organiza bien cuándo pones la lavadora

Especialmente si no has hecho caso al primer consejo: no esperes a quedarte sin ropa. Si lo haces y pones la lavadora contando con que al día siguiente la ropa esté seca, te llevarás una sorpresa desagradable. Una cosa es que haya humedad en el ambiente, otra es ir más incómodo aún porque llevas la ropa interior húmeda. Sí, ese escalofrío que acabas de notar será tu estado perpetuo. Y si hace sol y tienes dónde colgar la ropa en el exterior, cancela todos tus planes y dedica el día a la colada.

Invierte en un buen paraguas

O no. Qué sé yo, es un tema complicado. Un buen paraguas es algo muy preciado: resiste ciclogénesis explosivas y puede aguantar unos cuantos años. Si no te lo roban, claro. Y lo de resistir a las ciclogénesis tampoco es tan positivo; en realidad, si el viento amenaza la integridad del paraguas, poco importa que lo lleves abierto o cerrado, te vas a mojar igual. ¿Compensa un paraguas pequeñito y malo solo para cuando llueve sin viento? ¿No serías más feliz —si no llevas gafas— enfundado en un buen traje de aguas y sin pelearte con el viento?

No te fíes de los grados

No, no estás enfermo. Sí, la temperatura es de 15ºC. Sí, estás tiritando. Vuelve al primer consejo. Nota cómo el deshumidificador poco a poco absorbe toda esa agua que se ha instalado en tu cuerpo. Y, ahora que estás más a gusto, apunta: los grados invernales son siempre más fríos que los estivales. Cuando aprendas a entender e interpretar el pronóstico meteorológico gallego tu vida será más fácil.

Aprende a hacer caldo

Y cocido. Y sopa de cocido. En invierno todo exceso calórico está justificado. Es como una especie de deshumidificador interno. La humedad será expulsada por tu nariz en forma de moquillo muy líquido de esos que te hacen levantarte muy rápido con la cabeza echada hacia atrás buscando un pañuelo, servilleta o papel higiénico.

Come marisco

Aunque la mayoría de las fiestas gastronómicas, muchas de ellas con el marisco como protagonista, sean en verano, la sabiduría popular nos dice que el marisco se come solo los meses con erre. Es decir, de septiembre a abril. Aprovecha, es una de esas vías rápidas hacia la felicidad.

En el interior, prepárate para la nieve

¡No todo es lluvia! Aunque nuestras montañas son tirando a bajitas y Pena Trevinca, el pico más alto, está solo a 2127 msnm, hay muchas zonas de Galicia, especialmente en el interior, en las que la nieve en invierno es habitual. Si te pilla época de frío, puedes esquiar en nuestra única estación de esquí, Cabeza de Manzaneda, o ver el mejor paisaje nevado, el de O Cebreiro. Si estás por la costa y ves que la gente se emociona por la “nieve” que es más agua que otra cosa, no juzgues y únete a la alegría. Sube a un monte y tírate con una bolsa de plástico a modo de trineo para integrarte.

Si vas a Vigo, lleva gafas de sol

Entre finales de noviembre y principios (o no tan principios) de enero, Vigo te cegará con sus infames luces navideñas. Diez millones de LED, las navidades top del planeta, pero no el mejor lugar desde el que ver las estrellas.

Ten en cuenta que a veces no llueve

El cambio climático es lo que tiene. Puede pillarte una época de sequía invernal, de días de sol y frío o incluso de sol y calor. Te sentirás un poco timado al principio y ofendido cuando en las noticias digan “llueve en toda España” y no mencionen la excepción soleada gallega. Te tentará subir alguna foto de #galifornia, pero no te pases. Recuerda que el mal tiempo no es la lluvia y el frío, sino el que no coincide con la estación y lugar en el que estás.

Vístete bien y disfruta

Hay un dicho ¿finlandés? que dice que no hay mal tiempo, sino mala ropa. Si te cubres y te abrigas, si te aseguras de que tus pies van a estar secos, en Galicia en invierno, con lluvia, con frío, hay muchísimo que hacer. Senderismo por bosques, turismo termal, acercarse a ver las olas contra las rocas, comer, disfrutar la época de furanchos, pasear Pontevedra y Santiago sin masa turística, disfrutar el magosto en otoño y el entroido en febrero, ver camelias en flor… La tentación de quedarte en casa siempre la tendrás, pero te alegrarás de haber salido.