1. El hijo de la novia (2001)

Escena inolvidable, no solo como declaración de amor, sino como demostración magistral de actuación por parte de Héctor Alterio. Lejos de atarse al lugar que compartió con su ángel, el personaje de Nino Belvedere invita al hijo a que encuentre un lugar con su propio ángel. Cómo ser un padre ejemplar… en un gesto.

 

2. Kamchatka (2002)

A veces los padres nos enseñan lecciones a través de juegos… pero a veces, nos hacen jugar para preservar nuestra vida. Al igual que en La Vida es Bella, esta película hace que un juego se convierta en una forma de enseñar a resistir, a resguardarse, y a salir adelante. Los papás pueden ser super héroes sin capas.

 

3. ¡Grande Pá! (1991 – 1994)

Padre viudo con tres hijas, las chancles, y una historia de amor estirada como chicle. Tanto nos encariñamos con este hombre, que la serie llegó a marcar 62 puntos de rating en horario central y tuvo hasta versión brasileña. Telefé tiene algunos de los capítulos en su canal de Youtube. A que se tientan a ver el primer capítulo completo de nuevo, como mínimo…

 

4. Vientos de Agua (2006)

Historia con doble hilo temporal, magistralmente narrada: un hombre (José Olaya) que migra de España a la Argentina escapando de las fuerzas franquistas, y su hijo menor (Ernesto), que migra de Argentina a España después de la crisis del 2001. A través del drama que genera el despegarse de la familia y formar una nueva en otro país, cada episodio sorprende con la humanidad de sus personajes. La miniserie, dirigida por Juan José Campanella, cuenta con actuaciones maravillosas, escenografía y vestuario dignos del cine de más alto nivel, y un guión impecable. Favorita de muchos de los que migramos… por lejos.

 

5. La pieza publicitaria de Vino Crespi

¿Cómo se le anuncia a un hombre que la familia se agranda? Con vino tinto y escarpines -sí, señoras, en ese momento las embarazadas tomaban vino parece-. Un clásico de la historia publicitaria argentina, que emocionaba con la carita de Hugo Arana al recibir la noticia y el slogan «pasan cosas lindas en una familia». Mi vieja me contó que usó la misma estrategia de “tenemos un invitado más” y los escarpines para contarle a mi abuelo que yo venía en camino… Por suerte no reaccionó como el padre del próximo film.

 

6. Cien veces no debo (1990)

¡¡¡¡Me la preñaron bien preñada!!! ¡¡¡Le llenaron la cocina de humo!!! ¡¡¡Le inflaron el bombo!!!

Julio (Luis Brandoni) sufre un ataque de rabia cuando se entera de que su hija (Andrea del Boca) quedó embarazada “sin querer”. Después de acusarla de puta (hablando de violencia de género), se lamenta diciendo: “Pero si yo hago todo bien: remarco los precios, compro dólares como todo el mundo, y cuando no me queda otra, pago los impuestos”. Padre con argentinidad al palo, explosivo y memorable, pero no tanto como el que sigue.

 

7. Relatos Salvajes – Bombita (2014)

La cortina musical de «La salud de nuestros hijos» funciona magistralmente como banda de sonido para el relato de Bombita, personaje de Darín que es un padre casi tan desesperado como el del thriller “Séptimo” (2013). Ahora sí… Spoiler Alert. Este padre se pierde la fiesta de cumpleaños de la hija, y una serie de maltratos institucionales lo llevan a disfrutar su propio cumpleaños en la cárcel. ¿Cuántos hombres pensaron en poner un bomba porque la burocracia, en vez de facilitar, entorpeció sus vidas? El relato más conmovedor dentro de una serie de cortos salvajemente aplaudida.

 

8. Igualita a mí (2010)

Adrian Suar personifica a un playboy que no quiere madurar (levanten la mano si conocen a por lo menos uno). Pasados los 40, aún dice “a mí para un hijo me falta todavía” [inserte aquí discusión larga y tendida sobre las mujeres y su reloj biológico]. Lo que no sabe es que un cañita al aire de su juventud lo va a hacer padre y abuelo al mismo tiempo.

 

9. Papá Corazón (1973) y Papá corazón se quiere casar (1974)

Otro papá viudo que quiere buscar el amor nuevamente, solo que esta vez la historia se centra mucho más en la hija -Pinina-. Debido al éxito, contó con varias versiones posteriores: las series mexicanas Mundo de Juguete y Carita de Ángel, una nueva versión en Argentina llamada Mundo de Muñecas (de 1986), y series homónimas en Paraguay y Brasil.

 

10. Un argentino en Nueva York (1998)

Protagonizada por Guillermo Francella y Natalia Oreiro, es una linda comedia sobre lo que le cuesta a un padre argentino admitir que su hija ya no es una nena. Más allá del ya clásico humor de Francella, el personaje está lejos del baboso Pepe Argento. Una cosita nomás: no vale emocionarse por ver a Whoopi Goldberg y a Woody Allen en la peli… son solo lookalikes.

 

11. Los Campanelli (1969-1974)


Las familias grandes son un clásico de la ficción argentina. Y entre ellas, el padre ítalo-argentino cabeza de familia, cuya frase aún nos sigue haciendo callar: “no quiero escuchar ni el volido de una mosca”. A esta serie se le suman películas como El Picnic de los Campanellis (1972) y la serie La familia Benvenuto (1991-1995). Peleas y quilombos, familiares que son vagos para trabajar, pero al final (y con tarantella incluida) no hay nada más lindo que la familia unita..