Alta Guajira

Llegar al punto más al norte de Suramérica siempre será un magnífico plan en cualquier época del año, y más aún si se hace guiado por los indígenas que allí habitan: Los Wayúu. También llamados wayu, waiu, uáira o guajiro, son quienes habitan en la árida península de La Guajira.

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En la Alta Guajira, la zona llana y desértica es donde se encuentra la mayor cantidad de población Wayúu. Muchas agencias ofrecen una gama de planes, los cuales incluyen recorridos en sus zonas y una experiencia única para nosotros los “Alijuna” a través del intercambio cultural, hospedaje en las rancherías Wayúu construidas con barro y madera, platos típicos, bailes y actos simbólicos (si tienes la oportunidad).

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Una experiencia muy popular es pasar la noche en el Cabo de la Vela -en una de sus rancherías-, durmiendo en un chinchorro, alimentándose de comidas hechas por ellos mismos y aprendiendo de sus historias, creencias y conocimientos. Es una forma de vivir lugares turísticos que tienen un gran significado para la comunidad. Mi recomendación es ir abiertamente a escucharlos y respetar sus tradiciones, además ¡¡te enamorarás de sus artesanías!!

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Sierra Nevada de Santa Marta

En la montaña más alta de Colombia -ubicada entre los departamentos de Magdalena, La Guajira y César-, se encuentran cuatro grupos étnicos: los Kogui, los Wiwa, los Kankuamos y los Arhuacos, quienes conservan su cultura casi intacta. La Sierra Nevada de Santa Marta fue habitada hace cientos de años por los Tayrona y es un lugar donde se concentra la sabiduría indígena relacionada a la Naturaleza.

Los descendientes de los Tayronas se repartieron en diversas zonas de la sierra. Aún prevalece su cultura ancestral, y luchan día a día para recuperar y mantener sus tierras vivas y llenas de naturaleza. Los diversos grupos pueden parecer iguales a simple vista, pero cuando te adentras a conocerlos empiezas a comprender sus pequeñas diferencias, desde cómo se visten hasta algunos actos tradicionales y su forma de vivir. Aún así, comparten un gran amor por la naturaleza y su conservación.

En algunas zonas y comunidades en las sierra, nosotros los “yayis” (como un Kogui nos diría), somos bienvenidos a compartir tiempo con ellos, ya sea desde una mañana hasta días enteros. Algunos ejemplos son Nabusimake, Mulkuakungui, Gotsezhy, Mutanzhy y sin duda Ciudad perdida, el principal centro urbano de la antigua civilización Tayrona. Cada uno de estos lugares posee diversos ecosistemas de montaña, ríos, paisajes mágicos y mantiene toda su riqueza cultural y ancestral, que nos permite observar y conocer su forma de vida, sus rituales y costumbres propias de una cultura que ha prevalecido por cientos de años.

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Vaupés

Este departamento de Colombia solo cuenta con tres municipios: Curucú, Mitú y Taraira, los cuales guardan una enorme riqueza cultural gracias a las costumbres indígenas que aún prevalecen.

Tucanos, Curripacos, Cubeos, Piratapuyos, Tarianos, Guananos, Desanos y Carijonas son algunas de las etnias con dialectos diferentes que se han asentado en la región frontera con Brasil. El majestuoso río Vaupés, Apaporis, Cananari y el Río Negro bañan esta zona y rodean esta experiencia cultural. La cachiveras son unas cascadas de mediana altura que además de enbellecer el paisaje y mostrar un espectáculo natural, son usadas para comunicarse con los seres ancestrales.

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Además de encantarse con sus paisajes, hay que vivir la experiencia de compartir con ellos sus tradiciones como la quiñapira, un plato tradicional compuesto por chicha de chontaduro, pescado, un rico caldo y picante con casabe. Además, también se puede participar del baile del carrizo o de un ritual sagrado, la toma de Yage, siempre y cuando seamos invitados por ellos. ¡¡¡También se puede conocer los avistamientos dirigidos por la comunidad indígena!!

Parque Arqueológico San Agustín

San Agustín es considerado como uno de los lugares más sagrados de Colombia, en lo que se refiere al pasado indígena del país. Este parque es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, aquí se tiene la oportunidad de admirar una colección de esculturas religiosas de la época, talladas de humanos y animales, de los cuales se dicen que cuidaban las antiguas tumbas.

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El parque arqueológico San Agustín es un lugar con mucha mística y un recorrido rodeado de naturaleza y raíces indígenas que te conectan con el pasado, recreando a través de sus espacios una idea de quiénes eran los habitantes de la época. En el lugar se halla una especie de canalización artificial del río llamada Lavapatas, el cual conlleva el agua hacia las piscinas y cascadas que servían para hacer rituales religiosos hace miles de años.

Cauca

Acá se hallan dos etnias colombianas que han conservado su cultura durante cientos de años con una fuerte relación con la naturaleza. Una de estas etnias son los Guambianos, ubicados en su mayoría en el pueblo llamado Silvia. Lo particular de esta cultura es que a través de los años han aprendido adaptarse a la cultura actual, adoptando elementos el mundo blanco (como ellos dicen) sin perder su identidad. Ellos están dispuestos a compartir su conocimientos y estilo de vida con sus visitantes.

La otra etnia son los Nasa o Páez, quienes mayormente se encuentran ubicados en los municipios Toribio, Páez y Caldono. La experiencia de visitar estas comunidades te permite entrar en un mundo único donde es posible aprender sobre la medicina tradicional, disfrutar de los productos que ellos mismos cultivan y de sus hermosas artesanías y trajes, el arte que practican desde hace años.

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Parque Arqueológico Nacional de Tierradentro

Continuando en el departamento del Cauca, Tierradentro es otro sitio mágico de Colombia y forma parte de un complejo que incluye actividades arqueológicas y de naturaleza. Es un lugar con atractivos únicos, llenos de emoción. La primera parte del recorrido es el Alto de Segovia y el Alto del Duende donde te encuentras con los hipogeos, tumbas indígenas ubicadas aproximadamente entre 3 y 6 metros de profundidad que tienen un arte rupestre increíble en el interior. Estar allí transmite una sensación de tranquilidad y paz interior. Se dice que estos hipogeos fueron usados entre el 600 y 900 d.C.

En la otra parte del parque se encuentra el Tablón, un sitio donde hay pocas estatuas muy similares a las que se encuentran en San Agustín y por otro lado está Alto del aguacate, donde se encuentra una vista única de las montañas, zonas cafetales, bosques y senderos.

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Este lugar fue habitado por los paeces durante la conquista española. Los paeces lucharon junto a sus vecinos, otros grupos indígenas como los pijaos, los yalcones y timanaes, contra los españoles. Tras un siglo de lucha, solo sobrevivieron los paeces. Aunque los paeces actuales aseguran no tener relación con quienes construyeron las tumbas y estatuas, aún así viven cerca de la zona y se encuentran agrupados en 18 resguardos.

Crédito imagen de portada: jorrego