Aquí están algunos de los mercados de Europa más encantadores, donde encontrar comidas, artesanías, antigüedades y mucha historia:

La Boquería (Barcelona, España)

Este mercado es uno de los rincones más encantadores de la ciudad. Ubicado en La Rambla, es un punto de encuentro para los barceloneses, turistas e incluso chefs que buscan allí productos frescos y de calidad. Jamones Ibéricos, pescados, dulces, frutas y quesos son solo algunos de los productos que abundan dentro de este espacio de más de 300 puestos de comida. También se pueden degustar exquisitas tapas en un ambiente alegre, lleno de color, aromas y gente.

Mercat dels Encants (Barcelona, España)

Se trata de uno de los mercadillos más populares de Europa, donde 500 comerciantes ponen a la venta los objetos más originales, inusuales, viejos, exclusivos o difíciles de encontrar que van desde joyas y libros, hasta ropa o antigüedades… un auténtico mercado de pulgas.
Actualmente el mercado ocupa más de 30.000 metros cuadrados y se alza bajo una enorme cubierta de 24 metros de altura repleta de espejos que reflejan toda la actividad diaria.
Su nombre original, cuando nació hace más de 7 siglos, era “Feria de Bellcaire”.

Mercado de San Miguel (Madrid, España)

Está ubicado en la plaza de San Miguel, junto a la Plaza Mayor de Madrid. Su origen data de los tiempos medievales y en aquel entonces era un mercado abierto. Hoy funciona en un edificio construido entre los años 1913 y 1916 en hierro, único en su estilo en toda la ciudad.
En su interior se puede disfrutar de las más suculentas especialidades culinarias, probar tapas, platillos, buen vino y delicatessen varias.

El Rastro (Madrid, España)

El Rastro es otro famoso mercado de pulgas al que no hay que dejar de ir. Su origen se remonta al siglo XVII y funciona todas las mañanas de domingos y feriados en un barrio castizo del centro histórico de la capital de España. En sus más de 3.500 puestos se vende todo lo que te puedas imaginar…

Mercado Central (Valencia, España)

Construido en 1914 e inaugurado una década después, este impresionante y maravilloso edificio modernista sigue exhibiendo los mejores productos de la zona. Los azulejos, las vidrieras, y la cúpula de hierro y vidrio que corona su estructura realzan aún más la armonía y singularidad de este edificio.

En su interior hay unas 400 paradas en las que podrás encontrar todo lo que tu paladar desee ya que es el mayor centro de Europa dedicado a los productos frescos.

Mercado de Colón (Valencia, España)

En Valencia no hay uno, sino dos de los mercados cubiertos más bellos del mundo. Levantado entre 1914 y 1916, fue construido en ladrillo rojo, hierro y vidrio. Además de su valor arquitectónico, allí funciona un centro de hostelería con una horchatería tradicional valenciana, cervecerías y un restaurante que conviven con una florería y tres puestos de comidas tradicionales.

Mercado de Leadenhall (Londres, Gran Bretaña)

Este es el mercado cubierto más famoso de Londres: existe desde el siglo XIV, pero fue en 1881 cuando se construyó el edificio de Art Nouveau en el que actualmente funciona. El mercado es un paso obligado para cualquier visitante tanto por sus numerosos y variados comercios como por su cálida decoración. Aparece en los films de Harry Potter, como la entrada a Diagon Alley.

Crédito: https://www.instagram.com/dr_difilippo/

Portobello (Londres, Gran Bretaña)

Ubicado en el barrio de Notting Hill, sobre la calle Portobello Road, nació en el siglo XIX y hoy es el mercado callejero más famoso del mundo. Escenario de la inolvidable película Notting Hill, cada sábado, miles de visitantes se congregan para recorrer sus puestos y comprar desde artesanías y antigüedades hasta muebles y relojes. ¡Una visita imperdible!

Borough Market (Londres, Gran Bretaña)

Este es el mercado más antiguo de Londres y está ubicado al sur del London Bridge, a orillas del río Támesis. A mediados del siglo XVIII, el gobierno decidió cerrarlo debido a las aglomeraciones que el mercado producía en la entrada del puente. Sin embargo, para evitar el cierre los productores que vendían allí compraron algunos de los terrenos, dando origen al mercado como lo conocemos en la actualidad.

Entre los puestos hay una gran variedad de comida de todo el mundo: de África a los Balcanes, de la India a Tailandia, pasando naturalmente por las especialidades locales británicas.

Mercado Markthal (Rotterdam, Holanda)

En este mercado -el primero cubierto de Holanda- encontrarás una gran variedad de productos frescos y de exquisita comida elaborada. Está compuesto por alrededor de 100 locales de comida, 8 restaurantes, un supermercado y una escuela de cocina.

Su interior está decorado con un mural de 11.000 m2 en donde varios artistas plasmaron una serie de flores, plantas, frutas y verduras. ¡Un espacio único!

Bazar Egipcio (Estambul, Turquía)

Es uno de los mercados más grandes y antiguos del mundo (funciona desde el siglo XV). Se calcula que en el Gran Bazar (así se lo conoce popularmente) trabajan más de 20.000 personas que pueden llegar a atender hasta 300.000 visitantes a diario. Aquí podrás encontrar una increíble cantidad de especias, frutos secos y hierbas. Un lugar histórico y característico de la cultura turca.

Porta Portese (Roma, Italia)

El mercado de Porta Portese nació tras la Segunda Guerra Mundial y hoy más de 50.000 personas lo visitan semanalmente. Cada domingo, más de 2.000 los vendedores ofrecen sus mercancías en este famoso mercado del barrio del Trastevere, a orillas del Tíber. Allí se venden artesanías, antigüedades, objetos de segunda mano o tesoros para coleccionistas.

Mercado de Feira da Ladra (Lisboa, Portugal)

En español, el nombre de este mercado se traduce como “feria de la ladrona”. Cuentan que ya en el siglo XIII se vendían en este mercado objetos usados y hasta robados (de ahí vendría su nombre). Abre los martes y sábados en el Campo de Santa Clara y es uno de los paseos más encantadores e imperdibles de Lisboa.

Mercado da Ribeira (Lisboa, Portugal)

Otro famoso mercado de Lisboa es el que funciona dentro de uno de los edificios más antiguos y tradicionales de la capital portuguesa: el mercado da Ribeira. En este espacio se puede encontrar una amplia gama de frutas y verduras de cultivo local. También se pueden degustar platos típicos y gourmet elaborados por los mejores chefs de la ciudad.

Saluhallen (Gotemburgo, Suecia)

Inaugurado en 1889, cuenta con más de 40 puestos y restaurantes que ofrecen lo mejor de la gastronomía sueca y del resto del mundo. Es, ni más ni menos, que el mayor centro culinario de Gotemburgo. Todos los días, a la hora del almuerzo, se llena de gente que acude para disfrutar de deliciosa comida.

Marché aux Puces (París, Francia)

Situado al norte de la ciudad, en Saint-Ouen, este mercadillo al aire libre es en realidad un complejo de 14 mercados juntos, cada uno con personalidad propia. Todos los sábados, domingos y lunes, unos 1.700 comerciantes ofrecen desde vinilos hasta valiosas antigüedades.

Marché des Enfants Rouges (París, Francia)

Este mercado volvió a abrir sus puertas en el año 2000 y es el más antiguo de París. Ubicado cerca de Le Marais, ofrece un pequeño universo comercial en el que reina el buen gusto. Además de puestos de verduras, frutas y flores, hay propuestas gastronómicas diversas y variadas, como por ejemplo el sabroso cuscús que sirven en el traiteur marroquí.

Mauerpark (Berlín, Alemania)

Todos los domingos por Mauerpark, en el distrito de Prenzlauer Berg, se monta en un mercado de ropa, libros, gafas, discos y objetos vintage. Pero además los objetos, este mercado tiene una característica que lo hace particular: donde se instala pasaba hasta hace poco un tramo del muro de Berlín. Por la tarde, se puede disfrutar de un delicioso y calórico currywurst, de una cerveza o bailar con la música de los conciertos o karaoke.

Markthalle Neun (Berlín, Alemania)

Este es uno de los pocos mercados que quedan de los que se construyeron en Berlín en el siglo XIX. Habitualmente, en el enorme espacio cerrado productores locales y agricultores venden sus productos, aunque los jueves también montan un mercado de comida y una vez al mes sirven desayunos. Este espacio ubicado en la capital alemana ofrece un interesante maridaje de gastronomía local e internacional. Además se caracteriza por la elaboración una especialidad local: la cerveza artesanal.

Albert Cuyp Market (Ámsterdam, Holanda)

Este mercado es el más famoso y conocido de la ciudad. De lunes a sábado desde 1905, en el barrio del Pijp, más de 300 puestos ofrecen alimentos, flores y objetos de segunda mano. ¡Un lugar ideal para probar los platos típicos holandeses!

El mercado de las flores (Ámsterdam, Holanda)

Este mercado es único en el mundo, no sólo por los productos que ofrece, que son tulipanes de todos los tipos y colores, narcisos y otras flores, sino que los puestos de flores se colocan en las casas flotantes en el canal de Singel.

U Elektry (Praga, República Checa)

Durante los sábados y domingos por la mañana, sobre la calle que le da nombre al mercado, infinidad de puestos ofrecen cristal de Bohemia, porcelana, objetos soviéticos, joyería, reliquias de la segunda guerra mundial, libros, discos, objetos vintage… lo que te imagines, está allí.

Mercado Torvehallerne KBH (Copenhague, Dinamarca)

Recorrer este mercado es una de las vías para adentrarse en la gastronomía danesa. Allí encontrarás especias, vinos, bombones de calidad, pan orgánico y hasta helado casero. Un espacio para disfrutar de las especialidades basadas en recetas locales.

Mercado Central (Florencia, Italia)

Construido cuando Florencia era la capital de Italia, a finales del siglo XIX, el Mercado Central es un paraíso para los amantes del buen comer. Aquí están las mejores tiendas tradicionales con productos de calidad únicos en el mundo: pasta fresca, frituras, quesos, panes, vinos, café y mucho más. Hay incluso una preciosa librería y mesitas para sentarte a degustar lo que recién compraste.

Mercado de Place du Jeu de Balle (Bruselas, Bélgica)

Es el principal mercado callejero de Bruselas y está en la Place du Jeu de Balle, en el distrito de Marolles. Ya en el siglo XVII era conocido porque allí se vendía ropa usada, pero ahora se encuentra en este espacio mucho más que eso: gente vendiendo sus antigüedades o cosas que ya no usan, adornos, libros, instrumentos musicales, discos, y mucho más en una de las plazas más bellas de la capital belga.

Mercado Central (Budapest, Hungría)

Este mercado, el más grande y típico de la ciudad fue construido en 1897. En sus puestos se pueden comprar o consumir frutas, verduras, carnes y pescados, además de productos tan tradicionales y típicos de la cocina húngara como la páprika, multitud de variedades de miel y vino, paté de hígado de oca y todo tipo de salames. También hay puestos en los que se venden vestidos tradicionales, manteles y artículos para regalar.

Kauppahalli (Helsinki, Finlandia)

Abierto en 1889, el mercado cubierto (traducción literal del finlandés Kauppahalli) de Helsinki es un espléndido edificio de ladrillo y cristal que en su interior alberga 24 paraditas dedicadas a la buena comida y es un plan ideal para resguardarse del frío y cargar pilas a cualquier hora del día. Aquí encontrarás carne y pescado local, un café óptimo, muchísimos tipos de pan y dulces, fruta fresca, quesos, productos orientales, y cocina vegetariana.