Como mexicano en el extranjero es normal que, después de unos meses fuera de casa, empieces a extrañar un poco tu país. Y más allá de extrañar el calor de tu familia o a tus amigos, siendo realista, lo que más extrañas es la comida en sus miles variaciones.

La búsqueda del mejor restaurante mexicano en la ciudad en la que estás viviendo se convierte en deporte olímpico y es prácticamente imposible encontrar un lugar en el que la comida sea auténtica. Si llegas a tener suerte y encuentras algún lugar, surge un nuevo problema: los únicos platillos que sirven son enchiladas y tacos. Tal vez con eso se te quite un poco el antojo, pero no te dejará verdaderamente satisfecho.

La solución, como mexicano en el extranjero que eres, es aprender recetas sencillas, con ingredientes no tan complicados de encontrar. Así podrás recrear ese sazón mexicano de comida que tu mamá hace a diario en casa. Aquí están algunas recetas que salvarán tu vida culinaria en el extranjero.

 

1. Guacamole

El guacamole es una de esas cosas que los mexicanos comemos tan frecuentemente que a veces olvidamos lo básico que es en nuestra vida diaria.

Recién fuera de nuestro país entendemos la constante lucha por encontrar un aguacate maduro o el horror de ver guacamole envasado en el súper… que sabe a todo menos a guacamole.

Y si se te ha olvidado el “chiste” que tiene prepararlo para que quede verdaderamente delicioso, este video será tu primer aliado:

 

2. Migas con huevo

Te despiertas un sábado en la mañana después de salir de fiesta y obviamente lo primero en lo que piensas es en chilaquiles. Es uno de esos santos remedios mexicanos para la cruda. Sin embargo, lograr encontrar la salsa perfecta será prácticamente imposible. La solución a este problema son las migas con huevo, una receta que logrará satisfacer tu antojo por un buen desayuno mexicano y además curará tu cruda.

La receta es súper sencilla y sólo necesitarás huevo y tortillas. Probablemente puedas encontrar tortillas en tu súper local, aunque estén un poco más caras de lo que acostumbras a pagar. Acá está el video, paso a paso:

 

3. Sopa de fideo

No hay comida más casera y mexicana que la sopa de fideo. Aunque muchas veces de niño te negaras a comer la sopa, de adulto y fuera de tu país, el pensar en una sopa de fideo te hará agua la boca y se te vendrá a la mente un sentimiento de calor de hogar.

La sopa aguada de fideo es una de las cosas más fáciles de hacer alrededor del mundo y aunque tal vez no encuentres el fideo tal cual, lo puedes sustituir por cualquier tipo de pasta.

Lo importante es el sazón, como muestra la señora a continuación. ¡Recuerden el bicarbonato de sodio para neutralizar la acidez del jitomate!

 

4. Molletes + pico de gallo

Los molletes son el tipo de platillo que puedes comer en la mañana, por la tarde o en la noche. El bolillo será un pan de origen mexicano, sin embargo es posible cocinar este platillo sobre cualquier pedazo de pan y usando cualquier queso que se derrita… siempre y cuando el sabor de ese queso sea espectacular.

Como extra puedes agregar jamón, tocino o chorizo, si quieres darle un toque de proteína a este platillo. Generalmente van acompañados de pico de gallo e incluso aguacate.

El pico de gallo probablemente sea la salsa que salve tu vida si te encuentras en esta situación. Prepararla es súper fácil y el chile serrano puede ser reemplazado por cualquier chile verde que logre darle picante y sazón.

 

5. Milanesa de res empanizada

La milanesa empanizada es probablemente una de las cosas más sencillas de cocinar. Se trata simplemente de un trozo de bistec frito en migajas de galleta salada. A pesar de los pocos ingredientes y la simplicidad con la que se cocina, es uno de los platillos mexicanos que siempre te harán recordar a casa. Lo mejor de todo es que puedes cocinarlo en cualquier parte del mundo.

Lo puedes acompañar con una sencilla ensalada para nivelar la grasa. Ahora bien, si lo quieres disfrutar en su máximo esplendor, unas papas a la francesa son una excelente guarnición.

 

6. Picadillo de Res

Solo, acompañado con tortillas o en tostadas — si encuentras en el super –, el picadillo te salvará del antojo de comida casera e incluso te hará recordar la fondita de la esquina en la que alguna vez llegaste a comer.

El balance perfecto entre verduras y carne, más la facilidad de prepararlo, harán del picadillo uno de los platillos que cocines con más frecuencia para tus nuevos amigos extranjeros. Lo puedes acompañar con el tradicional arroz mexicano y frijoles o puedes ponerte creativo y usarlo en pasta como una salsa bolognese.

 

7. Pastel de Tres leches

No existe ningún postre como el pastel de tres leches. No importa que tan amante del chocolate seas, va a llegar un punto en el que mueras por un pastel de tres leches para satisfacer tu diente dulce mexicano. Nada complicado de preparar, incluso se puede hacer con masa de hot cakes, si eres de esos que se les complica la horneada.  

 

¿Tienes más recetas mexicanas sencillas que te han salvado la vida en el extranjero? Compártelas en los comentarios, y las agregaremos al artículo 😉