1. Ejercer de DJ

Que somos los europeos con más músicos por metro cuadrado es un hecho. Que además tenemos el mayor índice de DJ del universo es una constatación. No hay pueblo, barrio o vecindario sin su DJ animando a ritmo de Resistiré la cuarentena. Algunos Ayuntamientos han asumido ellos mismos la selección musical, y comunidades de vecinos aceptan sugerencias a grito pelado entre balcones. La cuestión es que no pare la fiesta.

2. Escuchar el Flying Free

Además de las canciones típicas de esta cuarentena, el Flying Free se ha erigido como el himno no oficial de la “terreta”. No hay disc jockey que no cuele este tema remember entre los grandes éxitos de su playlist. Sin duda la canción que más suena en el momento álgido de la fiesta balconera.

3. Tirar petardos

Seguro que alguno habréis oído explotar, y es absolutamente normal. Igual lanzarlo desde un sexto piso no lo es tanto, pero oye, tampoco pasa gente por la calle. El caso es que muchos valencianos tenían petardos preparados para las fallas (o siempre tienen una caja de masclets en el armario por si se marca un gol o hay una urgencia) y entre aplauso y aplauso, ¡peim!, petardo al canto.

4. Aprovechar el terrao

La azotea, conocida popularmente en estos lares como el terrao, se ha convertido en la salvación de muchos valencianos. Yoga, gimnasia, crossfit, unas carreras en círculo o incluso cocinar una paella, con voluntad y manteniendo la distancia de seguridad, las terrazas comunitarias se han llenado de vida. Hay muchos que no habían subido en su vida a tender al terrao, y ahora tienden a subir a la mínima ocasión.

5. Ver llover

Que por aquí llover llueve, poco, pero llueve, pero en esta cuarentena han coincidido muchos días grises y lluviosos. Días que si bien invitan a la melancolía, también ayudan al confinamiento, ya que los valencianos cuando llueve “desquedamos” y deshacemos los planes. Planes que ahora pasan siempre por estar en casa.

6. Practicar deporte

¡Que la cuarentena no te estropee la operación bikini! Porque los valencianos tenemos fama de presumidos, de hecho somos líderes en gimnasios y operaciones estéticas. Así que basta con navegar por las redes para comprobar que tus contactos están todos, casi sin excepción, haciendo rutinas y ejercicio suficiente como para acudir a los Juegos Olímpicos. Bueno, eso tendrá que esperar un año más, pero al menos nos entretenemos sudando en casa.

7. Cocinar arroz al horno

A estas alturas de confinamiento no queda ningún valenciano que no haya cocinado durante este encierro arroz al horno. Es un hecho. El arroz preferido en muchos hogares reconforta a cualquiera, y no hay casa que no tenga una cazuela de barro donde cocinarlo. Si eres la excepción que confirma la regla, ya estás tardando en comprar arreglo y cocinar un arrocito delicioso.

8. Escuchar música de viento

Los músicos tienen que ensayar, y en estos días de confinamiento, parece que ensayen el doble. Como somos tierra de músicos, especialmente de instrumentos de viento, es muy probable que hayas escuchado a la vecina del sexto tocar el saxofón, al vecino de una calle más abajo hacer sonar la flauta travesera, o lo que es peor, a tu vecino de enfrente afinar la dolçaina. Si son músicos expertos da gusto oírlos, pero si son aprendices de oboe, te entran ganas de arrancarte los tímpanos. #ConAmor

9. Participar en concursos

Que si concurso de disfraces en el patio interior de la finca, que si un concurso de fideuàs por facebook, que si hacemos un concurso de dibujos en el cole… parece que estemos en el Gran Prix y no en un estado de alarma. Quien no ha participado en algún concurso en línea durante el último mes, o no tiene redes sociales, o no está de humor, o las dos cosas. Porque por falta de propuestas no será.

10. Ver los vídeos de Eugeni Alemany

El cómico valenciano se ha convertido en el must del momento, con su divertido y particular diario del confinamiento. De inventos contra el coronavirus a cambios de look, sus historias se han vuelto virales. Tampoco le anda lejos otro cómico valenciano, Raúl Antón, que entre concursos, playbacks y festivales remember tiene el buzón de notificaciones “petao, petao”.

11. Especular con las fallas

Fallas, Hogueras, Moros y Cristianos, procesiones de Semana Santa… muchas fiestas se han pospuesto y, claro, el debate está en los balcones. ¿Se harán las fallas en julio?, ¿cuándo se celebrará la Magdalena en Castellón?, ¿las hogueras se podrán quemar en septiembre?, ¿para San Juan podremos ir a la playa? Y así cada pueblo con su fiesta, porque aquí somos de celebrarlo todo, y ahora de lo que más ganas tenemos es de salir a celebrar que hemos derrotado al virus.