Hoy te voy a hablar de un acontecimiento muy importante que todos los mexicanos deberíamos tener presente: en 1609, 200 años antes del grito de Independencia, ocurría en nuestro territorio la primera independencia de un pueblo de América. Se trata de San Lorenzo de los Negros, hoy Yanga (Veracruz), donde tuvo lugar la primera liberación, gracias a la voluntad de Gaspar Yanga, líder de la rebelión de esclavos durante el período temprano del régimen colonial español,en uno de los hechos más importantes de la historia de la tercera raíz de México.

Se cree que Gaspar Yanga había sido miembro de la familia real de Gabón, de la nación Brong, de la que de no haber sido capturado hubiera sido su rey.

Pero su historia dio un giro cuando fue apresado alrededor de 1570 y llevado hacia el Puerto de Veracruz, que en ese entonces era la entrada principal de esclavos hacia la Nueva España. Sin embargo, Yanga logró escapar y, junto a un grupo de esclavos, se instaló en las montañas de muy difícil acceso. Fueron ellos quienes dieron vida al primer pueblo libre de América: San Lorenzo de los Negros, hoy Yanga.

Por más de 30 años vivieron como fugitivos, sobreviviendo de la caza y asaltando caravanas que traían mercancías a Veracruz. En 1609, sin embargo, el gobierno colonial español decidió poner fin a la comunidad y a la rebelión de los esclavos, quienes ganarían la batalla por su emancipación y no por su destreza en la guerra.

Los primeros esclavos llegaron al continente llegaron en el período de la Conquista y la Colonia, entre 1519 y 1810. Traídos para trabajar en las plantaciones de azúcar, la mayoría venía de África, aunque también los había originarios de las islas del Pacífico.

El trato inhumano al que eran sometidos obligaba a los esclavos a protestar de varias maneras: en forma de insurrecciones armadas, intentos de tomas de poder y fugas, las cuales eran penadas severamente.

Los esclavos que lograban escapar eran llamados cimarrones y les crearon una imagen mítica de gente salvaje e indomable. En 1609 corrió la noticia de que los esclavos se habían rebelado y que pretendían matar a sus compradores y coronar a uno de los suyos (Yanga). Por ello el virrey tomó medidas extremas, mutilando y degollando a todos los esclavos que pretendían emanciparse.

La corona española envió al ejército para poner fin a las insurrecciones de los esclavos fugitivos. Las tropas de la nueva España ganarían algunas batallas, por las cuales orillaron a los cimarrones a internarse aún más en la selva. Finalmente, la corona tuvo que aceptar sus demandas.

Yanga envió términos de paz por medio de un español capturado. Pidió un tratado para dar fin a las hostilidades entre los indígenas, los españoles y los negros: solicitó un área independiente, a cambio de tributo y promesas de apoyar a los españoles si los mismos fueran atacados.

Además, se comprometió a devolver a cualquier esclavo que pudiera huir e intentase refugiarse allí. Esta última concesión era necesaria para calmar las preocupaciones de muchos dueños de esclavos en la región.

Los españoles rechazaron los términos y se desató una batalla con grandes pérdidas para ambos bandos. Los españoles avanzaron en el asentamiento de Yanga y lo incendiaron. Sin embargo, la gente huyó a los alrededores, por ser terreno difícil.

Entre 1608 y 1609, la Corona española se vio obligada a aceptar los convenios por la presión que Yanga ejerció con su pequeño ejército, el cual no parecía desmoronarse y siempre volvía por más guerra. Así que los ex-esclavos se establecieron en un asentamiento que llamaron Las Palmillas. Al ir creciendo la comunidad exigieron un terreno más grande, que sería concedido años más tarde y, en 1630, establecieron el primer pueblo libre del continente americano, llamado El pueblo Libre de San Lorenzo de los Negros, en las cercanías de Córdoba, Veracruz. Tiempo después se le cambiaría el nombre de Yanga en honor al libertario.

En la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México existe un mural dedicado a los héroes de México. Es el único donde se celebra la gran contribución de la llamada tercera raíz, compuesta por afromexicanos. Pintado por el muralista José Gordillo en 1952, en «Canto a los Héroes» se ve a Yanga justo detrás Sor Juana Inés de la Cruz y Cuauhtémoc. Aparece también otro héroe independentista, de ascendencia africana, Don José María Morelos y Pavón.