A pesar de que el año mexica terminaba y comenzaba en una temporada muy distinta a la nuestra, el 2 de febrero en el mes de Atlcahualo -según Bernardino de Sahagún-, también estaba lleno de simbolismo y ritos para asegurar un mejor año entrante. Y no hablamos de rituales simples como usar un determinado color de ropa interior o correr alrededor de la casa con maletas, sino de ceremonias espirituales. Hoy te cuento todo lo que debes saber sobre las celebraciones de fin de año mexica.

El calendario mexica constaba de 365 días divididos en 18 meses de 20 días cada uno, lo que nos da un total de 360 días. ¿Dónde encajaban los últimos cinco días para completar el ciclo? A estos días se los conocía con el nombre de “nemontemi” que -luego de analizar varias interpretaciones-, se puede traducir como “días baldíos”.

Estos días, según el códice Tovar, eran considerados “infortunados” o “vanos”. Se pensaba esto porque, a diferencia de los demás días en los meses anteriores, no estaban asociados a ninguna divinidad. Los cronistas de la época señalan que durante ese lapso la gente guardaba reposo y no salía de sus casas.

Para Sahagún son días que realmente no tienen ninguna utilidad y que solo sirven para completar los 365 días del año, la gente no hace nada y no hay nada en especial:

“Estos cinco días a ningún dios están dedicados y por eso los llaman nemontemi, que quiere decir que están por demás; y teníanlos por aciagos; ninguna cosa hacían de ellos…”.

Sin embargo, esto no resulta creíble si tenemos en cuenta la complejidad de aquellas mediciones de tiempo.

La clave está en la traducción de nemontemi:

Nemoa: se vive, se camina. Deriva de nemi: vivir, caminar.

On: denota duración en el tiempo, que la acción se realiza durante un tiempo.

Temi: estar extendido, acostado, llenar, estar repleto, estar completo.

Es entonces que podemos tener claridad sobre el verdadero significado de estos días: son días que completan la vida.

Durante estos días los mexica no llevaban a cabo actividades extraordinarias, más allá de convivir en familia, meditar sobre lo vivido durante el año y sobre los días venideros. Así lo relata Sahagún en “Historia general de las cosas de Nueva España”:

“Acabado este mes, los cinco días que se siguen son sobrados de los trescientos y sesenta ya dichos los cuales todos, de veinte en veinte, están dedicados a algún dios. Estos cinco días a ningún dios están dedicados y por eso los llaman nemontemi, que quiere decir que están por demás; y teníanlos por aciagos; ninguna cosa hacían de ellos. Los que nacían en estos días teníanlos por mal afortunados; ningún signo los aplicaban”.

Como puedes apreciar, también eran días en los que no era conveniente el nacimiento de un bebé, pues durante los mismos no había protección de ninguna deidad en especial y, por lo tanto, no había un tonali o destino, por lo que los sacerdotes debían llevar a cabo algunos rituales para favorecer al recién nacido.

Además, durante estos días se evitaban también los excesos o tener tropiezos con consecuencias de las que uno pudiera arrepentirse, ya que estos días determinaban cómo iba a transcurrir el año siguiente, y no había deidad que pudiera ayudar a solucionar el daño.

Al finalizar estos nemontemi, el primer día del mes Atlcahualo -que es el primero en el año mexica-, se celebraba la entrada del año nuevo con fiestas a las deidades de la lluvia:

“…hacían gran fiesta a honra de los dioses del agua o de la lluvia llamados Tlaloque… En esta fiesta, en todas las casas y palacios levantaban unos palos como varales, de los cuales ponían unos papeles llenos de gotas de uli (hule), a los cuales papeles llamaban amateteuitl; esto hacían a honra de los dioses del agua”.

Bernardino de Sahagún

Como puedes apreciar, esta celebración de fin de año mexica estaba dedicada a dar gracias por las lluvias del año pasado y a solicitar lluvias para el año entrante.

Ahora que sabes un poco más de las celebraciones de año nuevo y fin de año mexica, cuéntanos: ¿qué te pareció?