Empecemos porque fui a conocer Chichén Itzá el domingo de la Semana Santa, así que mi visita fue más un experimento social multitudinario que cualquier otra cosa.

Algunos viajeros son muy organizados y hacen su investigación antes de ir a un sitio tan importante como Chichén Itzá. Prefieren saber a qué hora conviene visitarlo y hasta en qué momento del año. Yo “me dejo fluir” un poco más en mis viajes, pero debo admitir que no haber investigado temas prácticos antes de conocer el edificio maya más icónico de todo México y una de las siete nuevas maravillas del mundo fue un gran error. Como siempre, los errores nos pueden enseñar cosas, incluyendo cuáles nuestras creencias operativas disfuncionales (es decir, cómo creemos que funciona el mundo cuando en verdad no es así).
Por otro lado, tengo que admitir que la hereje que hay en mí disfrutó de celebrar Pascuas en una pirámide maya… Otro buen momento no católico para visitar y disfrutar en multitud es durante un equinoccio (la imagen es del 21 de marzo).

Photo: Borna_Mirahmadian | Shutterstock

Consejo: A menos que te encanten las herejías y los experimentos sociales como a mí, visita el lugar en temporada baja del turismo local o, por lo menos, durante la semana (de lunes a viernes).

 

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Fui con un tour, el tour llegó a Chichén Itzá pasado el mediodía, y no fui bien preparada para el sol.

Por cambios en mi agenda de viajes (un desplante amoroso), tenía un día y medio en Mérida y a último momento me decidí a hacer uno de esos tours que te prometen demasiadas cosas buenas para ser verdad: Izamal + dos cenotes + almuerzo + Chichén Itzá + Valladolid. Eso significó, entre otras cosas, que llegamos a Chichén Itzá poco después del mediodía, con un sol que rajaba la tierra. Nadie nos avisó que lleváramos un buen sombrero, una sombrilla o paraguas para el sol. Solo nos dijeron que era bueno llevar agua. El sol pegaba tan fuerte y se reflejaba en las piedras del lugar, de manera que casi no podía mirar directo al Castillo de Kukulkán… tenía que achinar los ojos, ¡aún llevando anteojos de sol!

 

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De hacerlo de nuevo, lo haría muy distinto. Uno de los mejores momentos para visitar Chichén Itzá es entre las 8 am y las 10 am, antes de que lleguen los grupos de los tours. También es lindo ver el atardecer allí. He escuchado maravillas del espectáculo nocturno de luces llamado “Noches de Kukulkán” (en verano ingresas entre las 20 y las 20:30, y en invierno entre las 19 y las 19.30).

Me distraje con las compras de souvenirs.

“Donde fueres haz lo que vieres”, dicen por ahí, y la mayoría de los visitantes de Chichén Itzá estaba más interesada en las artesanías que se vendían en el predio que en las pirámides y otras estructuras centenarias. Pero lo cierto es que no puedo culpar a los demás por mis decisiones: ¡las ferias de artesanías mexicanas son y serán una fuente inacabable de fascinación para mí!
Además, en mi defensa, los feriantes con sus artesanías estaban a la sombra y me hablaban mucho más que lo que me “hablaban” los edificios mayas. Mi humilde opinión es que, museológicamente, a Chichén Itzá le faltan buenas explicaciones escritas para los turistas, especialmente tratándose de la segunda zona arqueológica más visitada de México después de Teotihuacán. Uno básicamente depende de tener un buen guía o una buena guía de mano.

 

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Consejos varios:

  • Lo más obvio primero: visita lo histórico y luego dedícate a las compras, especialmente si no dispones de tu tiempo, si no que estás en grupo.
  • Define cuál es tu presupuesto antes de mirar artesanías.
  • No compres algo en el primer puesto en el que lo veas. Pregunta a varios vendedores, para tener una idea de cuánto vale realmente. Este es uno de los lugares donde a los extranjeros nos dan “precio gringo”. Si, me pasó.
  • Consigue un mapa del lugar, ya sea digital o en papel, para ubicar bien qué sitios quieres ver si o si. Es muy fácil perderse de cosas cuando todos los caminos conducen a más artesanías.
  • Mi guía nos dejó solos en el predio, de manera que no tuve ayuda para comprender toda la riqueza del lugar.

    El señor guía se dedicaba a contar chistes en la minivan, mezclados con algunos datos históricos poco fiables. Creo que llevaba demasiado tiempo repitiendo los mismos chistes y reinventando a su antojo los “datos históricos”. Se había quedado sin ganas de acompañarnos en los sitios para explicarnos cosas sobre Chichén Itzá, Valladolid, Izamal o los cenotes. Por momentos, mientras caminaba por Chichén Itzá, me sumé a otros grupos de turistas para escuchar lo que sus guías explicaban. Más allá de que había leído mucho previamente sobre los mayas y sus ciudades estado, realmente me hubiera gustado tener a un guía con quien conversar de las cosas que encontraba en vivo y en directo.
    Consejos. Este es un tema importante a tener en cuenta cuando contrates un tour: pregunta si alguien te guiará en el predio, no asumas que lo harán. Si decides ir por tu cuenta, en transporte público o con tu propio automóvil, tienes la opción de contratar guías en español o un tour privado.

    Fui sola, así que dependía de extraños para que me saquen fotos.

    Tuve que recurrir a varios de mis pequeños trucos para que completos extraños me tomen fotos más o menos buenas al viajar. Este puede ser un tema intrascendente para algunos, pero para otros, que quieren una buena imagen como recuerdo de la visita… pues, suerte con encontrar algún amigo en el tour que les tome buenas imágenes. O sino, ¡a practicar las selfies!

    La mayoría de los tours te dan entre 2 y 3 horas para visitar el lugar, pero necesitas entre 4 y 5 para ver todo con tranquilidad.

    Sí, 5 horas. Después de todo, se trata de una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno.

    Otras cosas importantes a tener en cuenta.

  • En la entrada al predio hay lugares para comprar comida y bebida. Los precios son algo superiores a lo que encontrarías en cualquier ciudad mexicana, pero no son exorbitantes. Planifica tus snacks si están viajando con un presupuesto acotado.
  • ¡No te olvides de visitar el Cenote Sagrado! Está un poco alejado del resto de las estructuras, pero tiene una historia muy rica. También pregúntale a tu guía sobre el saqueo de este cenote.
  • Photo: Alfredo Cerra | Shutterstock
  • Hazte a la idea de que habrá muchos visitantes: Chichén Itzá recibe más de un millón de turistas al año. Si quieres ruinas más remotas y tranquilas, te recomiendo el viaje hasta Calakmul, por ejemplo.
  • Los domingos, la entrada es gratuita para los mexicanos y residentes. Esto es positivo si eres mexicano y quieres ahorrar, pero también implica mayor cantidad de visitantes en esos días. Si no eres mexicano o el costo no te condiciona, Chichén Itzá está abierto los 365 días del año, entre las 8am y las 5 de la tarde: ¡tienes todas las opciones para elegir!
  • Maneja tus expectativas: en este sitio arqueológico, está prohibido subir a las pirámides (debido a otras personas que fallecieron al caer por las escaleras). En otras ruinas sí puedes subir.
  • Si has cometido errores como yo y te has perdido de algo, el INAH te ofrece un recorrido virtual de 360 grados por Chichen Itzá.