El cempasúchil es una de las flores nativas más queridas de nuestro país. Símbolo del Día de Muertos, sus pétalos se utilizan para marcar el camino de las almas en su regreso al hogar familiar y, desde tiempos prehispánicos, no hay altar que no la tenga entre sus elementos principales.

Su nombre proviene del náhuatl y significa flor de veinte pétalos. Si quieres verla en todo su esplendor, decorando calles, altares y ofrendas, visita México para el Día de Muertos (primero y dos de noviembre).

La nochebuena es la flor de Navidad por excelencia. ¿Sabías que su origen es mexicano? Conocida en la época prehispánica como cuetlaxochitl, ese nombre náhuatl significa “flor color de fuego”. Es oriunda del sur de México y la tradición oral dice que fue el emperador Moctezuma quien la descubrió, en una pequeña colina de las tierras de Taxco -en lo que hoy es el estado de Guerrero-, donde era conocida como tlazochitl, la “flor que se marchita”. Se cree que la nombraban así porque perdía su frescura al poco tiempo de ser cortada.

Los españoles la bautizaron como Nochebuena porque florece en diciembre. Desde el siglo XVIII, estas flores son el símbolo de las fiestas navideñas, no solo en México, sino en todo el mundo. Para muestra, basta este tapete floral que se presentó el 8 de diciembre de 2018 en el Festival Nacional del Globo, en Teotihuacán, y que rompió el récord Guinness por ser el más grande del mundo. ¡Se usaron 150 mil nochebuenas de nueve variedades y colores!

Aunque hay orquídeas en todo el mundo (unas 18 mil 500 especies registradas), algunas solamente se dan en nuestro México. Exótica y elegante, esta flor epifita crece sobre las ramas de los árboles, cerca de la copa, donde reciben una buena iluminación y además la humedad que necesitan.

Se tiene un censo de unas 1.400 variedades de orquídeas en México, de las cuales 300 especies se consideran mexicanas autóctonas y endémicas del país. Existen flores que parecen orquídeas, pero no lo son, como la tigriada, cuyo nombre en náhuatl es oceloxochitl, flor de jaguar, pertenece a la familia de las indáceas, y existen unas 51 variedades en toda la república.

Otra orquídea mexicana muy famosa y apreciada es la zacanatan xanath, el nombre totonaco de la flor de la vainilla, sobre cuya creación hay una preciosa leyenda de amor eterno.

Aunque la flor de alcatraz (o alcatraz, a secas) también existe en África, se ha encontrado un petroglifo tallado perteneciente al período Posclásico tardío en un cerro de Santa Cruz, donde se ve una gran mariposa volando hacia una planta de alcatraz.

Asociada a la feminidad y a la sexualidad, muchos pintores y escultores mexicanos la han retratado magistralmente, y un ejemplo de ello es “Desnudo con alcatraces”, de Diego Rivera.

La flor de árnica era ya muy apreciada en tiempos prehispánicos por sus cualidades medicinales. Aunque también hay en Europa y en Asia, la variedad mexicana es la Heterotheca inuloides, también conocida como acáhutal o acahual.

Esta flor tiene propiedades anti inflamatorias. No es recomendable ingerirla, pero sí suele prepararse en tinturas y pomadas para aliviar dolores musculares, reducir inflamación, curar moretones, heridas superficiales, picaduras de insectos, torceduras y artritis. Incluso es recomendable para quitar el dolor de los pechos cuando se deja de amamantar.

La dalia es la flor nacional de México. Los aztecas la llamaban xicamiti, que puede derivar de xicama-xóchitl (flor de camote), porque la planta se reproduce por bulbos.

Con las dalias se adornaban los templos prehispánicos y sus pétalos se empleaban para hacer tintes naturales para las prendas de algodón. Hoy, además de su uso ornamental, esta flor es utilizada en la medicina tradicional y, en algunas regiones, aún se cocinan sus pétalos y el tubérculo.

Los españoles le llamaron jicamite, palabra fonéticamente parecida al nombre con que los indígenas la conocían. En el libro «Historia de las Plantas de la Nueva España» (escrito entre 1571 a 1576, y reimpreso por UNAM en 1943), Don Francisco Hernández de Toledo las describe como plantas con flores de ornato y propiedades medicinales (se cree que ayuda a combatir problemas de nutrición y contribuye en la lucha contra la obesidad y la diabetes).

Al parecer el nombre de dahlia se le dio en honor al botánico sueco Dahl. Desde 1963 la dalia es la Flor Nacional de México, de acuerdo a un decreto presidencial del 13 de mayo. En 2007 se instituyó el 4 de agosto como el Día Nacional de la Dalia.

Existen por lo menos 43 especies de dalias endémicas del continente americano; la mayoría de estas solo crecen dentro del territorio mexicano. Se desarrollan en altitudes que van desde los 500 hasta los 3500 msnm, por lo que es afín a casi todos los climas.

Las magnolias son las flores del árbol del mismo nombre. Son flores muy blancas, de textura sedosa y con un perfume realmente embriagador. Su nombre en náhuatl es yoloxóchitl, que significa “flor de corazón”, (yolotl, corazón y xóchitl, flor).

Se encuentra principalmente en las selvas chiapanecas, en Oaxaca, Veracruz y Puebla. En el siglo XVI, Francisco Hernández de Toledo (quien tenía el cargo de Protomédico de todo el Nuevo Mundo), escribió sobre las cualidades medicinales de la magnolia: “…de naturaleza caliente y seca, que sirve para fortalecer el corazón, el estómago y estriñe”. También mencionó su uso para la infertilidad.

¿Cuál es tu flor mexicana favorita?