Si bien lo pueblos nativos no eran, antes de la llegada de los españoles, una potencia en cuanto a armamento bélico se refiere, hay muchas otras áreas en las que sí se destacaban, e incluso se posicionaban muy por encima de otras culturas alrededor del mundo. Sin embargo, nuestra falta de curiosidad nos ha enseñado a juzgar como incivilizado todo aquello que venga de la época prehispánica.

Afortunadamente, hoy en día contamos con el internet como una poderosa herramienta de cambio que nos permite acelerar los procesos de investigación y de aprendizaje, tal como lo haremos hoy al derribar algunos mitos que tal vez creíste ciertos sobre los pueblos nativos.

1. Los pueblos nativos no conocían la rueda.

Nada más falso, pues la rueda si llegó a ser utilizada entre los pueblos prehispánicos, aunqueno con una aplicación a gran escala como en el continente europeo, donde sí ya había facilitado ó mucho el trabajo.

En el actual territorio mexicano no existían animales de tiro, lo que supone un porcentaje de la razón del porque no fue utilizada la rueda. Sin embargo, existen algunos juguetes prehispánicos encontrados en el centro de México con forma de animales con ruedas en las patas, lo que demuestra que la conocían a la perfección y sabían de su utilidad.

2. Los pueblos prehispánicos usaban taparrabos por desconocimiento de otra forma de vestir.

Un mito absurdo que no tiene sustento. Los pueblos prehispánicos utilizaban el llamado taparrabos por su ligereza y su practicidad, dado el clima que predomina en México, que se mantiene constante con temperaturas muy cálidas que incitan a más de uno a despojarse de sus prendas. Sin embargo, ya acostumbrados a la cultura occidental y moda europea, juzgamos mal todo aquello que no sea “pantalones para los hombres, faldas para las mujeres”.

3. No había escuelas en los pueblos nativos.

Un mito sin sentido, pues ya te hemos contado en otros artículos la existencia de las escuelas de Tenochtitlan, por ejemplo, en las que los niños recibían una educación especial y muy severa, que garantizaba el correcto desarrollo del niño y la explotación de sus capacidades para poder servir en favor de su comunidad.

Si bien no se trataba de un sistema como el nuestro, dividido en etapas marcadas por la edad (preescolar, primaria, secundaria, preparatoria y universidad), sí existían métodos de enseñanza muy exitosos que permitían el constante progreso de la sociedad y que fomentaban la investigación, el descubrimiento y la invención.

Un prueba de sus sistemas de enseñanza son sus calendarios y los vestigios de sus ciudades, que nos permiten apreciar el alto grado de desarrollo que habían alcanzado algunas áreas.

4. Los españoles vinieron a civilizarlos.

Nada más alejado de la realidad, pues si bien los pueblos nativos habían desarrollado una cultura totalmente distinta a las del resto del mundo, ello no significa que fueran incivilizados, sino que, simplemente tenían una civilización distinta.

A lo anterior podríamos decir que no, los europeos no civilizaron a nadie, más bien,les obligaron a compartir su idea de civilización y por ello, hoy en día, podríamos juzgar todo aquello proveniente del mundo prehispánico desde una óptica colonial y, por lo tanto, rudimentario o incivilizado.

5. Los pueblos nativos estaban mucho más atrasados que los europeos.

Si hablamos de inventos para matar y hacer la guerra entonces estamos en lo correcto, pero si hablamos de otras áreas como la astronomía, la urbanización, la medicina, la higiene, la educación, la hidroponía, la sustentabilidad y el gobierno entonces debemos reconsiderar nuestra concepción del mundo prehispánico.

El hecho de que los europeos tuvieran la capacidad de invadir pueblos y sojuzgarlos, no representa que fueran más civilizados, sino que da cuenta de su ventaja al contar con mejor tecnología militar.

6. Los pueblos prehispánicos no tenían libros.

De hecho sí había libros. Y muchos. Se llamaban códices y los frailes españoles se encargaron de destruirlos al considerarlos obra del demonio. Para muestra, el testimonio de Fray Diego de Landa:

“En la provincia de Yucatán había unos libros de hojas a su modo encuadernados o plegados, en que tenían los indios sabios la distribución de sus tiempos, y conocimiento de plantas y animales, y otras cosas naturales, y sus antiguallas; cosa de grande curiosidad y diligencia. Pareciole a un doctrinero que todo aquello debía de ser hechizos y arte mágica, y porfió que se habían de quemar, y quemáronse aquellos libros, lo cual sintieron después no sólo los indios, sino españoles curiosos, que deseaban saber secretos de aquella tierra. Lo mismo ha acaecido en otras cosas, que pensando los nuestros que todo es superstición, han perdido muchas memorias de cosas antiguas y ocultas, que pudieran no poco aprovechar. Esto sucede de un celo necio, que sin saber, ni aun querer saber las cosas de los indios, a carga cerrada dicen, que todas son hechicerías”.

7. Todos los nativos tenían y tienen un tono de piel oscuro.

A pesar de que esto podría parecer una obviedad, no lo es, pues incluso Bernal Díaz del Castillo nos describe a Moctezuma con “el color ni muy moreno, sino propio color y matiz de indio…”.

Sahagún, por otra parte, describe el tono de piel de Cuauhtémoc como “más claro que el de los otros indios morenos”, y el cronista Clavijero nos narra sobre “mexicanas blancas muy lindas”.

Para que veas que no toda la piel clara es herencia europea.

8. Los nativos creyeron que los españoles eran dioses.

Este es un mito por siempre difundido por maestros en las escuelas. Sin embargo, ya te contamos en otro artículo que incluso el mismo Moctezuma le aclaró a Cortés que ambos eran hombres de carne y hueso como cualquiera.

Dicen que todo depende del cristal con que se mire y, en estos ocho puntos sucede lo mismo. No es una cuestión de creer ciegamente en verdades difundidas a través de los siglos, sino de investigar y sacar propias conclusiones para derribar estos y otros mitos.