En Buenos Aires podés encontrar cientos de parrillas en donde comer asado. Algunas son más austeras y otras más gourmet, pero todas ofrecen la misma experiencia: comer esa misma comida los argentinos vivimos como un ritual social y familiar.

Los cortes

Los cortes de carne más populares son el asado de tira (costillar cortado transversalmente), el bife de chorizo (T-Bone Steak deshuesado), entraña y vacío de res, además de algunos cortes de cerdo, como el pechito o la bondiola. De acompañamiento se pide ensalada de hortalizas o papas fritas.

De entrada, ni bien llegás, en muchas parrillas te ofrecen empanadas de carne, y luego se acostumbra a pedir junto con la carne asada algunas achuras o embutidos: chorizo, morcilla, chinchulín, riñón o mollejas. Todo se condimenta con chimichurri (una salsa a base de aceite, vinagre y especias) y se acompaña por una abundante cantidad de vino (malbec o cabernet sauvignon) o cerveza.

Los puntos

Quienes están a cargo de cocinar las carnes en las parrillas se llaman “parrilleros” y de su habilidad y la calidad de la carne dependerá el sabor, la textura y el punto de cocción de lo que pidamos. Siempre es bueno aclarar de antemano qué punto de cocción queremos para ese trozo de carne que vamos a pedir: bien jugoso, jugoso, a punto o bien cocido.

Ahora que ya tenés una idea acerca de qué va el asado argentino, te damos una guía de las mejores parrillas de la ciudad de Buenos Aires.

1.- La Cabrera (Cabrera 5127, Palermo)

Es una de las parrillas de estilo moderno pero cálido y simple, con los platos clásicos y otros más elaborados, pero siempre con un toque gourmet. Si bien es cara, vale la pena ir a probar el bife de chorizo, las papas rústicas con huevo revuelto o los riñoncitos con manteca a la provenzal.
La Cabrera tiene un “Happy Hour”, ideal para quienes no tienen problema en cenar temprano, ya que les permitirá ahorrar mucho dinero. Si cenás entre las 6.30 pm y las 8 de la noche, y pagás tu cuenta antes de las 8, tenés un 40% de descuento. Este Happy Hour funciona de lunes a lunes, es decir, todos los días.

2.- Don Zoilo (Honorio Pueyrredón y Luis Viale, Villa Crespo)

El ambiente es familiar y tiene aires de bodegón, con jamones colgando y estantes con filas de botellas de vino. Cada fin de semana sirven 180 kilos de asado de tira, el corte más popular. El acompañamiento clásico es la porción de papas fritas. Para el postre, imperdibles el volcán de chocolate y el budín de pan.

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3.- El Desnivel (Defensa 855, San Telmo)

Se trata de una de las parrillas más visitadas por los porteños. El frente del local es pequeño y deslucido, pero adentro es grande y está repleto de mesas. No es un lugar para visitar por su ambientación, sino porque tiene carne de la mejor calidad, está en el corazón del barrio de San Telmo y tienen muy buenos precios. La tira de asado, el bife de chorizo y el matambre son los platos más pedidos.

4.- El Pobre Luis (Arribeños 2393, Núñez)

Una pintoresca parrilla ubicada en medio del barrio Chino que prepara deliciosas mollejas, crocantes chorizos y únicas pamplonas, en el medio de restaurantes de sushi y chow-fan. Una parrilla rioplatense, ya que su fundador, Luis Acuña, fue un uruguayo que llegó a Buenos Aires a probar suerte y trajo consigo especialidades muy populares en Uruguay, pero no tanto en Argentina. Camisetas de fútbol y rugby, platos firmados por clientes famosos y corbatas que hace unos años dejaban los clientes a modo de agradecimiento visten las paredes de esta encantadora parrilla.

5- Caldén del Soho (Honduras 4701, Palermo)

Ubicada en Palermo Soho, esta parrilla combina la oferta tradicional (entraña, asado de tira, bife de chorizo) con delicias como lomo empaquetado con cous cous, o la tablita de campo con salsa criolla, chimichurri, ajos confitados, y pan caliente. Un ambiente cálido, familiar y acogedor para disfrutar en uno de los barrios más jóvenes de la ciudad.

6.- El Ferroviario (Reservistas Argentinos 219, Liniers)

No sólo es una de las mejores parrillas sino que, además, está entre los mejores bodegones de la ciudad. Es el restaurant del Club Ferroviario y, aunque el salón es amplio, siempre se llena de familias y grupos de amigos. Sus especialidades son el asado ancho, el cochinillo y el cordero asados, ¡todos platos para comer entre varios! De entrada… el carpincho en escabeche es espectacular.

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¡Y miren qué postres!

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7.- La Dorrego Grill (Avenida Dorrego 1677, Palermo)

Justo frente al emblemático Mercado de las Pulgas, esta parrilla es un lugar de amigos atendido por su propio dueño, quien se jacta de preparar la “mejor provoleta de todo Buenos Aires”. Para acompañar los cortes de carne asados, en vez de la tradicional ensalada criolla (lechuga, tomate y cebolla), es aconsejable pedir batatas fritas acarameladas, ¡un hallazgo!

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8.- Parrilla 1880 (Defensa 1665, San Telmo)

Frente al Parque Lezama, Parrilla 1880 homenajea al año en que fue construída la casona de San Telmo en la que funciona desde 1987. Un pequeño refugio vintage, para comer un buen asado acompañado de un buen vinilo de tango, elegido por los mozos. Hay porciones de cochinillo, cordero y chivito que son un manjar; de entrada, las mollejas de corazón o el chinchulín de cordero son dos especialidades que no se pueden dejar de probar.

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9.- El Boliche de Darío (Avenida Gaona 1584, Caballito / Avenida Corro 399, Floresta)

Parrilla típica de barrio, con olor a humo, ambiente ruidoso e ideal para ir con amigos. El Boliche de Darío tiene un sistema que se fue haciendo cada vez más popular, que se conoce como parrilla libre: el precio es fijo y comés sin límite todo lo que quieras. Pollo, lechón, matambre, asado y las especialidades de la casa: las achuras -chinchulines y mollejas bien sequitas y crocantes-. Un desfile incesante de mozos pasando frente a tu mesa y ofreciéndote los más deliciosos cortes de carne asada. ¡Un lujo!

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10.- Los platitos (Avenida Rafael Obligado 7350, Núñez)

Los Platitos está a metros de Ciudad Universitaria, en la Costanera Norte, con vista al Río de la Plata. Una parrilla legendaria con 40 años de antigüedad famosa por su pollo al ajillo, la provoleta y el bife de chorizo. Hay mesas al aire libre, dentro del salón o -si querés que te atiendan rápido- en la barra, mientras ves como se cocina a las brazas tu pedido. Algunas escenas de la película Un novio para mi mujer se filmaron allí.

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11.- Agarrate Catalina (Caboto 532, La Boca)

Ir a esta parrilla es una experiencia que excede lo culinario, más aún si lo hacés un día en que hay partido de fútbol. El barrio se tiñe de azul y oro, y el clima festivo se vibra y se siente. Olorcito a parrilla, mesas en la vereda y una selección de achuras que son un manjar: chinchulines, chorizos, morcilla, mollejas, y riñones a la provenzal. De los cortes de carne, la entraña es el que más sale. Ubicada frente a la galería de Arte Contemporáneo BARRO, es refugio de artistas y deportistas.

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12.- El Gran Mosquito (Teniente General Juan Domingo Perón 4499, Almagro)

Este tradicional lugar se llama así porque, según cuenta la leyenda, alude irónicamente a la gran estatura de su primer dueño. Fundado en 1880, es una casa colonial que aún conserva los tirantes de quebracho colorado originales en el techo. Podés pedir platos a la carta u optar por la parrilla libre y comer hasta el hartazgo. Además de los cortes vacunos y de cerdo, son muy recomendables las ensaladas especiales, como “El Mosquito” (mix de lechugas, maíz dulce, dados de queso, aceitunas verdes y champiñones ) o la “Italiana” (rúcula, radicheta, berro, albahaca, tomates secos, aceitunas negras y bocconcinos con vinagreta).

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13.-Parrilla Peña (Rodríguez Peña 682, Centro)

En esta parrilla el ambiente es sencillísimo, y las mesas puede que estén unas muy cercas de las otras, pero nada de esto opaca la calidad de la carne y la habilidad de los parrilleros para cocinarlas magistralmente. De entrada, te invitan con unas empanadas caseras. ¿La especialidad? Tira de asado a punto con tomate cortado al medio, un plato tan simple como sublime.

14.- Santos manjares (Paraguay 938, Centro)

Un clásico que hasta hace poco abría sólo al mediodía y ahora -por suerte- se puede visitar también por las noches. Muy agradable la ambientación y los mozos son súper amables. Si querés empezar bien, pedite un chorizo criollo de entrada. Y de plato principal, bife de chorizo, entraña, o medallón de lomo.

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15.- La Brigada (Estados Unidos 465, San Telmo)

Una parrilla tradicional con una ambientación típicamente porteña: camisetas de fútbol autografiadas y objetos futboleros. Entre las achuras ofrecen, además de las vacunas, chinchulines y mollejas de chivito, y chorizo de javato. Los cortes de carnes imperdibles son el asado especial del centro, el corte especial o la tapa de ojo de bife.

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16.- Antigua Querencia (Yatay 602, Almagro)

Una parrilla bien de barrio que te recibe con un cartel fileteado que dice “exquisiteces asadas”… ¡y no te mienten! La estrella es el bife de costilla a caballo con papas fritas, aunque son muy recomendables la tira de asado, el vacío o la entraña. Los días soleados se puede comer en las mesas de la vereda.

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17.- La Carnicería (Thames 2317, Palermo)

Una parrilla gourmet y pequeña. Ofrece pocos platos que se dividen entre el típico corte de carne argentino y detalles gourmet con sentidos ahumados, ideal para los experimentados que desean experimentar un poco más. La carne de esta parrilla viene exclusivamente de un campo que tienen los mismo dueños en la provincia de La Pampa, lo que asegura su calidad y excelente sabor. Una característica de este lugar es que la parrilla siempre parece vacía: es que solo se tira carne al fuego ante el pedido del cliente. Nunca se sella.

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18.- Los Tres Puentes (Sáenz Peña 130, Congreso)

Los dueños son un matrimonio de una argentina y un uruguayo, así que la propuesta gastronómica combina las especialidades parrilleras de ambas orillas del Río de la Plata. No tienen perfiles en redes sociales ni reparten folletos, porque la gente los conoce por el boca a boca. La bondiola es la vedette del lugar y sale siempre en sanguche y las pamplonas uruguayas van ganando fama entre los que las van descubriendo. Sólo abren al mediodía.

19.- Las Cholas (Arce 306, Las Cañitas)

Es una de las parrillas más famosas del exclusivo barrio de Las Cañitas, pero sus precios son muy adecuados y acordes a la calidad de la comida. Las parrilladas son su especialidad, pero se destacan también las empanadas, los tamales y la humita en horno de campo. Se puede comer en el salón principal, en las mesas dispuestas en la vereda o en la terraza, que es muy agradable y poco ruidosa. Un detalle para los más chicos: las mesas tienen manteles de papel con crayones para escribir.

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20.- La Raya (Ayacucho 2183, Retiro)

Esta parrilla se encuentra dentro de la sede del Club de Criadores de Caballo, un poco escondida y difícil de encontrarla si no es que vas especialmente. Lo mejor son los chinchulines de chivito o de cordero, los riñoncitos, las mollejas de corazón fileteadas muy finas, pechito de cerdo, bife de costilla con lomo y el vacío fino.

21.- Los Cabritos (Avenida Juan Bautista Alberdi 6159, Mataderos)

Un espacio colonial al estilo español que te recibe con una empanadita de gentileza y una copita de jerez, ubicado en el barrio desde donde sale la mejor carne argentina: Mataderos. La provoleta rellena es famosa y la “Parrillada El Resero” es la más pedida de la casa: mix de carnes a la brasa de cabra, cerdo, pollo y vaca, además de chorizo y morcilla. De los platos de la carta, el matambre de cerdo y el chivito son altamente recomendables.

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22.- La taberna de Roberto (Sánchez de Loria esquina Brasil, Parque Patricios / Inclán 3802, Boedo)

El bife de chorizo mariposa (abierto al medio) con chimichurri y acompañado de papas españolas es delicioso. Las dos sucursales están siempre repletas de comensales, y los mozos van y vienen con parrilladas, porciones de asado de tira, bifes de chorizo y bandejas con papas fritas. La carta es muy variada y los precios, acordes a lo abundante y rico de sus propuestas, ya que las porciones son sin dudas para compartir.

¿Conocés alguna otra parrilla que recomendar en la ciudad de Buenos Aires? Te leemos en los comentarios.

Crédito imagen de portada: astuviaje.