1.

Pocos saben que la gastronomía mexicana es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad según UNESCO, y la cocina poblana es el recetario de México: Moles, chanclas, cemitas, memelas, gordas, chileatole, molotes, tacos árabes… De lo milenario a lo más contemporáneo y de lo callejero a lo sofisticado, Puebla te ofrece exquisitos platillos todo el año.

Fotografías del autor.

2.

Con sus casi 5 siglos de historia, y sus más de 2600 monumentos catalogados, el Centro Histórico de Puebla ha sido declarado Patrimonio Mundial. Segundo en extensión de América Latina, es el que cuenta con más monumentos registrados, por lo que te sorprenderás con los detalles en puertas y remates, hasta la monumentalidad de sus edificios incrustados de Talavera.

Crédito: Russ Bowling

 

3.

La Biblioteca Palafoxiana cuenta con más de 45 mil volúmenes de incalculable valor. No es en vano que la UNESCO la haya declarado “Memoria del Mundo”. La primera biblioteca pública de América Latina tiene su origen en la donación del Obispo Juan de Palafox de sus 5 mil volúmenes en 1646, con la condición de que estuviera abierta al público y no sólo a eclesiásticos y seminaristas.

Crédito: T. Mercadal

 

4.

El Barrio del Artista es un delicioso espacio para los amantes del encuentro, el arte, el café, los amigos y la bohemia. Ven y pasa la tarde en alguno de sus cafecitos; mira la gente pasar, escucha la música de trova y canto nuevo, el agua de la fuente o admira las obras que se exhiben las salas de exposiciones. El tiempo se detiene para que lo disfrutes a manos llenas.

Crédito: Gina Cuan

 

5.

La Catedral de la ciudad de Puebla es, con justa razón, un tesoro que resguarda tesoros artísticos, culturales e históricos irrepetibles, como su Ochavo, su Sacristía o su coro. No es sólo su grandeza evidente, sus torres más altas de América Latina, su Campana María de 8.5 toneladas que dio origen a la leyenda de los ángeles que la subieron, su gran cúpula de piedra pómez o su espectacular ciprés neoclásico. No es casual que la catedral sea el monumento más visitado de todo el estado.

Crédito: Jiuguang Wang

 

6.

La Capilla del Rosario es, sin duda, una de las mejores y más exquisitas expresiones del arte barroco mexicano y poblano en particular, que deslumbra a creyentes y agnósticos por igual. Efectivamente, no hace falta tener origen religioso para admirar la espectacular e inigualable belleza de este espacio de oración ubicado en el templo de Santo Domingo. A diferencia de muchos otros lugares, en la Capilla del Rosario, «octava maravilla del mundo», todo lo que brilla… sí es oro.

 

7.

Puebla es una ciudad de Museos. Con 34 espacios para exhibiciones artísticas y culturales de primer nivel, no te pierdas, mes con mes, sus exitosas Noches de Museo cuando, con horarios extendidos hasta las 10 de la noche y entrada libre, los museos ofrecen a propios y extraños la posibilidad de conocer el arte clásico, prehispánico, contemporáneo y las diversas expresiones artísticas del momento. Además, los asistentes a Noches de Museo son acreedores a descuentos en hoteles, bares y restaurantes para extender su disfrute del Centro Histórico de la ciudad.

Crédito: Museo Amparo

 

8.

¡Y aquí el pilón! En la variada gastronomía poblana, el Chile en Nogada se encuentra en una liga aparte. Con su propia leyenda y mitos asociados, se dice que el Chile en Nogada fue hecho por las monjas agustinas para homenajear a Agustín de Iturbide, artífice de la Independencia de México, por lo que este emblemático platillo lleva los colores de la bandera mexicana: chile verde, nogada blanca y granada roja. Entre julio y septiembre, con sus ingredientes de producción local, recuerda “si no es en Puebla y no es en temporada, no es chile en nogada”.

Fotografía propiedad del autor.