1. El gran felino de América

Photo: Ian Lindsay

El jaguar (Panthera onca) es el felino más grande del continente americano, seguido de cerca solamente por el puma o león de montaña. Un jaguar adulto puede pesar más de 100 kilos y llegar a medir más de dos metros desde la punta de la cola hasta la nariz. Este gatito sólo se ve sobrepasado en tamaño por el tigre y el león.

 

2. El animal con muchos nombres

Jaguar —yaguar en realidad— es un vocablo que viene del guaraní y quiere decir bestia de presa. Los mexica lo conocían como ocelotl, los mayas como balam, en mapuche se le conoce como nawel y en quechua como uturunku. Los españoles al llegar a América le llamaron tigre y esta denominación se sigue manteniendo en muchos rincones de México. La próxima vez que vayan a un lugar selvático, pregúntenle a la gente si por ahí no hay tigres. Van a ver que les contestan con la mayor naturalidad.

 

3. El pueblo jaguar

El jaguar era importante en la cosmogonía de muchas culturas mesoamericanas. Su imagen es una de las más comunes en las expresiones artísticas, religiosas y culturales de los pueblos originarios. Los olmecas, considerada por muchos como la cultura madre de mesoamérica, ya tenía un culto bien definido hacia el jaguar.

Una de las imágenes más comunes de la cosmogonía olmeca es el hombre jaguar. Se cree que este ser de rasgos felinos y humanos es una de las deidades principales del pueblo olmeca, probablemente el dios de la lluvia.

 

4. Símbolo de realeza, misticismo y valentía

Photo: Skeeze

Las características del jaguar favorecieron todo tipo de asociaciones en las sociedades prehispánicas. La fortaleza de este gran depredador se tomó como símbolo del poder y la guerra. En la cultura maya, los jaguares se relacionaban con la clase gobernante, pero también con aquellos que se distinguían en actividades como la cacería y la guerra. En el centro de México eran bien conocidos los guerreros jaguar del pueblo mexica.

El jaguar también tiene características místicas importantes. Se considera que es un ser que puede transitar entre el mundo de los vivos y de los muertos, por lo que se asoció no sólo con las prácticas de transformación de los chamanes, sino con los dioses del inframundo maya. Tezcatlipoca, el espejo que humea, es una deidad mexica que también se asocia con las características del jaguar.

 

5. Sus manchas tienen un patrón único

Cada jaguar tiene un patrón de motas en la piel que le sirve como camuflaje. Este patrón es único y sirve para identificar a cada individuo. Algo parecido a nuestras huellas digitales.

 

6. La distribución del jaguar en México

Aunque la mayor población de jaguares se encuentra en la península de Yucatán, este sitio no es el único sitio de distribución del jaguar en México. Se estima que en la actualidad hay alrededor de 4 mil jaguares en México y estos se distribuyen en los estados de Sonora, Sinaloa, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Yucatán, Campeche y Quintana Roo. ¡Prácticamente en la mitad del territorio nacional!

Calakmul en Campeche y Sian Ka’an en Quintana Roo son las dos áreas de protección más importantes del jaguar en México.

 

7. El devorador de los astros

Photo: Nickbar

El jaguar estaba asociado con los poderes de la oscuridad y el inframundo en muchas culturas prehispánicas. Su poder era tal, que se creía que los eclipses eran provocados por estos felinos cuando intentaban devorar a los cuerpos celestes. En la lengua maya de Yucatán, los eclipses se denominan chi’bil k’in, literalmente mordida de sol.

 

8. El jaguar en América

Se calcula que hay unos 50 mil jaguares distribuidos por toda América (la mitad de la población que habitaba el continente a la llegada de los españoles). Históricamente, el territorio del jaguar se llegó a abarcar desde Estados Unidos hasta Argentina, pero en la actualidad sus números han menguado y su territorio se ha reducido. Con alrededor de 4 mil ejemplares, México es uno de los países con más abundancia de estos felinos. El primer lugar se lo lleva Brasil con cerca de 30 mil individuos.

 

9. El ecoturismo apoyando al jaguar

¿Te imaginas salir en una expedición con el único fin de ver un jaguar en la naturaleza? Pues en México puedes hacerlo. Ecocolors Tours cuenta con un recorrido de siete días que te interna en la selva de Quintana Roo, donde un grupo de expertos te ayudará a rastrear al felino y, con un poco de suerte, a encontrarlo en su ambiente natural.

 

10. La importancia del jaguar en el ecosistema

Photo: Jake Heckey

Los jaguares son especies clave de los ecosistemas en los que habitan. Al ser el mayor depredador de las selvas tropicales de América, tiene un papel muy importante en la regulación de las poblaciones de sus presas. La desaparición de los jaguares de su ambiente generaría un desequilibrio en la red alimenticia y terminaría poniendo en riesgo a otras especies animales y vegetales.

 

11. El jaguar llama a la cooperación internacional

A los animales silvestres les importan poco las fronteras y es responsabilidad de los gobiernos establecer áreas de protección especial determinadas por los hábitats naturales de las especies en riesgo. Recientemente se llevó a cabo el Jaguar 2030 New York Statement, un foro de las Naciones Unidas en el que participaron 14 países donde el jaguar tiene presencia importante. Este tipo de iniciativas serán fundamentales si se quiere garantizar el futuro de una especie con tanto valor ecológico y cultural.

 

12. El jaguar se recupera en México

Esfuerzos nacionales como la Estrategia Nacional de la Conservación del Jaguar y el Censo Nacional del Jaguar han consolidado a México como un país que ha tomado acciones en favor del futuro de la especie. En años recientes se han creado tres nuevas áreas de protección en las que habita el jaguar —la Reserva de la Biosfera Sierra de Tamaulipas, Bavispe en Sonora y la Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano— y los datos más recientes de los censos indican que la población de jaguares en el país va en aumento.